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#yodoygraciaspor

“Recuerda que Vasconcelos siempre será tu casa”

Diana Arreola TorresMtro. Psicopedagogía

Con cariño para:

Luis Emilio, Javier, Ana Paula, Jesús Eduardo, Rebeca, Erika, Enrique, Aranza, María José, Tania, José Antonio, Erin Faith, Maximilian, José Carlos, Alejandro Ramón, Luisa, Kevin, Natalia, Juan David, Ana Sofía, Marcelino, Fernando Daniel y José Leobino.

Se terminó otro ciclo escolar, para unos es simplemente la culminación de un grado lleno de experiencias como: exámenes, lápices perdidos, suéteres sin nombre, risas, mochilas rotas y estuches sin cierre que ansían las vacaciones con el fin de descansar y recuperar fuerzas para cambiar de grado. Para ustedes alumnos de 3° de secundaria significa la culminación de una etapa, escuela, maestros, instalaciones, rutinas, uniformes etc… un sinfín de recuerdos.

Esta vez el artículo del mes está dedicado a ustedes como generación y hoy les voy a platicar del agradecimiento. Cuentan una hermosa anécdota en la que un día los alumnos de Galileo Galilei le preguntaron: “Maestro; usted ¿cuántos años tiene? a lo que respondió: “Yo tengo como 18 aproximadamente”, los alumnos se rieron y le respondieron: “Maestro, pero vemos su barba blanca y sus canas ¿Cómo es posible que tenga 18?, Galileo lo miró fijamente y le dijo: “¿Te refieres a los años que tengo o a los que ya pasaron? Porque biológicamente tengo 65 años, pero en realidad los que tengo por delante son 18”.

Tener una perspectiva de la vida como Galileo Galilei, estoy segura les harátomarse las cosas con más calma en muchos sentidos, irónicamente de estaforma los viejos se vuelven jóvenes y los jóvenes se vuelven viejos.

Analicen y tomen en cuenta el tiempo que tienen por delante que aún es mucho. Con los años que ya pasaron en realidad podemos hacer muy poco, los que tenemos por delante están llenos de oportunidades. Prepárense, estudien, duden de los expertos y de los libros, crezcan en curiosidad, sean testigos de lo extraordinario en un día ordinario, tengan ambición por conocer más sin olvidar quienes son y las bases que Vasconcelos ofreció para ustedes con tanto amor y dedicación.

Con los años que ya pasaron en realidad podemos hacer muy poco, los que tenemos por delante están llenos de oportunidades. Prepárense, estudien, duden de los expertos y de los libros, crezcan en curiosidad, sean testigos de lo extraordinario en un día ordinario, tengan ambición por conocer más sin olvidar quienes son y las bases que Vasconcelos ofreció para ustedes con tanto amor y dedicación.

La gratitud es un fuerte contribuyente a nuestra capacidad de ser más fuertes, más resilientes. Ustedes hoy ¿De qué están agradecidos?, Agradezcan hoy lo que tienen y también lo que NO tienen, créanme que la fuerza interior crece en la carencia y no en la abundancia como se cree vulgarmente.

No se permitan creer que las cosas buenas de la vida únicamente le pasan a la gente con suerte, constrúyanse un mundo ideal ahora que está de moda Aladín, OJO sin creer que lo “merecen todo”, exijan lo mejor y ofrezcan de ustedes mismos siempre lo mejor, recuerden que para obtener resultados extraordinarios hay que hacer esfuerzos extraordinarios.

Se viene una de las mejores etapas en la vida: “La prepa” pregúnteles a sus papás si dudan… amores, desvelos, alegrías, angustias, ilusiones, grupos sociales abiertos y cerrados, materias interesantes y aburridas, salidas, permisos, consecuencias, castigos, redes sociales usadas a su favor y en contra al igual que descargas hormonales con ventajas y desventajas en fin… una completa aventura.

En momentos de duda y vulnerabilidad sean humildes y recurran a sus padres, en ellos encontrarán las mejores palabras de aliento y consuelo. No olviden su voz interior, el origen de su conciencia, escuchen y sientan las llamadas de alerta en su cuerpo. Esta voz creció en ti desde que eras un niño y ha sido testigo de tu transformación hasta hoy solo hace falta detenerse a escucharla te aseguro que descubrirás un poder infinito dentro de ti lleno de sabiduría.

Me despido deseándote que continúes tu camino con seguridad y confianza en ti mismo, agradeciendo hoy tu posición en la vida y la oportunidad que tienes hoy para elegir tu rumbo.

Recuerda que Vasconcelos siempre será tu casa.
¡Hasta pronto!

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Construyendo una Plataforma Emocional

“Estar conscientes de nuestra etapa, es vivir con consciencia nuestro piso.”

Uno de los temas más populares en el momento es sin duda la comunicación asertiva y efectiva entre padres e hijos. Como padres estamos en la constante búsqueda de dominar este reto acudiendo a pláticas, conferencias, cursos y talleres que de manera paralela nos hacen trabajar con nuestro niño interno complementando nuestro “Edificio de la personalidad”. En este edificio interior completamos tareas y aprendizajes no importa si es por medio de una religión, yoga, budismo, ciencia, arte; no importa el camino, lo fundamental es mantenernos en movimiento hacia una mayor conciencia, un crecimiento que nos dé la esperanza de que todo tiene un sentido evolutivo como decía Buda: mover nuestro vehículo de conciencia.

Anamar Orihuela en su afamado libro “Transforma las heridas de tu Infancia” nos propone una analogía muy interesante acerca de como construir el edificio de la personalidad en nuestros hijos y para ayudarte a imaginarlo te invito a realizar el siguiente ejercicio: Vamos a imaginar que tu personalidad es como un edificio de cuatro pisos, con características distintas, necesidades, tareas y potencialidades. Aunque son diferentes, juntos conforman el edificio de tu personalidad que te permite operar en esta vida y crecer como individuo. Cada uno se define de la siguiente manera:

Piso 1: Yo Tierra. Sensorial, niño: Somos como una semilla bajo la tierra llenándose de los nutrientes necesarios y creando las bases y raíces de lo que será una plataforma fundamental de la identidad.

Piso 2: Yo Agua. Emocional, adolescente: Es fundamental el acompañamiento respetuoso de los padres, dar espacio, pero sin soltar por completo. Es propiciar libertad, pero con seguridad y atención. Aquí es como un nuevo nacimiento, pero al mundo por sí mismos.

Piso 3: Yo Aire. Mental, adulto joven: La tarea de esta etapa es asumir la responsabilidad de mis elecciones y actos, cumplir con mis compromisos, desarrollar autonomía en mis actividades, aprender y expandir mi mente con el conocimiento, estructurar mi tiempo, tener atención selectiva y autorregulación.

Piso 4: Yo Fuego. Conciencia, adulto generador: Ser líder de uno mismo nos permite acompañar mejor a los demás. Esto te lleva a una posición más adulta y compasiva, con menos apego, menos hambre, menos deseo de poder, éxito, reconocimiento. Eres más simple y genuino en todo.

Estar conscientes de nuestra etapa, es vivir con consciencia nuestro piso. Definitivamente a lo largo de nuestra vida pasamos por varias etapas dolor, pérdidas, tristezas, armonía, engaño, amor y desamor que nos forman en nuestro verdadero YO haciéndonos seres únicos.

Como padres podemos motivar a nuestros hijos a crecer y asumir nuevos retos y responsabilidades que cada piso tiene a lo largo de la vida.

En familia les propongo realizar el siguiente ejercicio:

  1. Dibuja en una hoja tamaño carta o en una cartulina un cuadrado dividido en cuatro niveles como si fuera el edificio.
  2. A cada piso ponle un color con el que te sientas identificado, imágenes o frases que te recuerden esa etapa.
  3. Escribe las “necesidades” importantes para ti en cada etapa, lo que no tuviste, lo que te hizo falta, lo que crees importante o con lo que te identificas.
  4. Agradece a tu alrededor lo que tienes y “honra” tu historia con tus carencias y excesos, finalmente estas combinaciones son el resultado de quién eres HOY.

Elegir ser padres es educar, dar y amar sin deuda. Es proteger, dar estructura y crear sentido de pertenencia. Educar a un hijo es estimular lo mejor de él, permitir que lo mejor se exprese y crear las condiciones para que se desarrolle y aprenda, para compartir, dar y recibir lo que esta vida tiene para él.

Espero este ejercicio te ayude a hacer conciencia de tus etapas de vida y las necesidades que has cumplido y cargado en cada transición.

Referencia:
Orihuela, A. (2016). Transforma las Heridas de tu Infancia. Penguin Random House. Grupo Editorial.

 

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía