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Un plan de seis puntos para proteger a nuestros niños

Se requiere con urgencia una acción mundial coordinada para evitar que la crisis de la COVID-19 se convierta en una crisis de los derechos de los niños.

Como resultado de la crisis provocada por la COVID-19, los gobiernos de todo el mundo han movilizado miles de millones de dólares para salvar sus economías. Pero, si no actuamos, se producirá otra tragedia inminente: una generación perdida de niños.

Los progresos hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible registran retrocesos y los niños siguen sufriendo las peores consecuencias. Sin una acción mundial coordinada para evitar, mitigar y responder a los efectos de la pandemia, las repercusiones para los niños de hoy, y para las generaciones futuras, serán sumamente graves.

Este plan de seis puntos propone varias acciones prácticas y concretas para unir al mundo en torno a una causa común: el pleno cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Convención sobre los Derechos del Niño.

Para lograrlo, los encargados de adoptar decisiones deben comenzar escuchando a los niños y a los jóvenes, y vinculándolos a la toma de decisiones. Estos niños y jóvenes –en especial las niñas; los niños y niñas que viven en medio de la pobreza, la exclusión o la violencia; los que tienen discapacidades; los que han resultado afectados o desplazados a causa de las crisis humanitarias; y los niños privados del cuidado de sus padres– sufrirán el impacto de esta pandemia durante décadas. UNICEF hace un llamamiento para que se tomen las siguientes medidas a nivel mundial:

1. Velar por que todos los niños puedan aprender, incluyendo la reducción de la brecha digital.

En los momentos más críticos de la pandemia, el cierre de las escuelas interrumpió el aprendizaje del 91% de los estudiantes de todo el mundo. Los niños marginados llevan la peor parte; de hecho, alrededor de 463 millones de niños y jóvenes no tuvieron acceso al aprendizaje a distancia durante los cierres escolares. Además, como se ha observado a raíz de cierres anteriores, los niños –especialmente las niñas– que dejan de asistir a la escuela durante períodos prolongados tienen menos probabilidades de volver a estudiar.

UNICEF insta a los gobiernos y los aliados a:

  • Dar prioridad a la reapertura de las escuelas y tomar todas las medidas posibles para hacerlo en condiciones de seguridad y para mantenerlas en funcionamiento.
  • Aumentar la financiación para la educación y velar por la igualdad de acceso a una educación de calidad y libre de violencia, con el propósito de que todos los niños puedan aprender. Esto exigirá centrarse en los niños más marginados, entre ellos las niñas, los niños que están en tránsito y aquellos cuyas vidas corren peligro, los niños que tienen discapacidades y los que viven en comunidades rurales o sin acceso a Internet.
  • Cerrar la brecha digital para que todos los niños y los jóvenes tengan conexión a Internet en 2030, y beneficiar a 3.500 millones de niños y jóvenes con un acceso seguro, de calidad, accesible y equitativo al aprendizaje en línea.
  • Proteger las escuelas y los espacios de aprendizaje contra los ataques y hacer que los responsables rindan cuentas de sus actos.

2. Garantizar el acceso a servicios de salud y nutrición, y lograr vacunas asequibles y disponibles para todos los niños.

Se avecina una crisis de supervivencia infantil, pues la situación de los niños más expuestos al hambre y a las enfermedades se ha agravado debido a la presión que la COVID-19 está ejerciendo sobre los ya frágiles sistemas alimentarios y de salud. Una respuesta fragmentada y desigual al tratamiento y la vacunación contra la COVID-19 solo prolongaría la pandemia.

UNICEF insta a los gobiernos y los aliados a:

  • Garantizar, con carácter urgente, la continuidad de los servicios esenciales de salud y nutrición para los niños y los jóvenes –especialmente, la vacunación sistemática–, dando prioridad a los que se encuentran en lugares de difícil acceso.
  • Unirse para combatir la difusión de información errónea y recuperar la confianza en la inmunización sistemática.
  • Recopilar datos desglosados por género, edad y discapacidad sobre los niños y los jóvenes –incluidos los que han contraído la COVID-19–, e invertir en investigación para comprender mejor sus repercusiones sobre su salud y bienestar.
  • Lograr que todos los niños y los jóvenes tengan acceso asequible y equitativo al diagnóstico, el tratamiento y la vacuna contra la COVID-19, sin importar dónde vivan y como parte de un conjunto integral de servicios básicos de salud.
  • Procurar que una nueva financiación amplíe el acceso a otros servicios de salud esenciales para los niños y los jóvenes, y permita ofrecer capacitación y apoyo a los trabajadores de la salud.

3. Apoyar y proteger la salud mental de los niños y los jóvenes, y poner fin al abuso, la violencia de género y el abandono.

El mundo está tomando conciencia de la magnitud del problema del maltrato y el abandono de los cuales son víctimas los niños, y de sus consecuencias prolongadas. Pero la crisis de la COVID-19 no ha hecho más que exacerbar la violencia, la explotación y el abuso, debido a que los niños, al tiempo que sufren la presión que afecta a sus familias, sumidas en la confusión, quedan privados de servicios de apoyo fundamentales. Las niñas son particularmente vulnerables, y las tasas de matrimonio precoz y embarazo en la adolescencia ya van en aumento.

UNICEF insta a los gobiernos y los aliados a:

  • Integrar la financiación sostenible de la salud mental y la atención psicosocial de los niños en todas las respuestas humanitarias a nivel mundial, y comprometerse a incrementar la financiación plurianual para responder más eficientemente a las necesidades de protección de los niños en situación de crisis.
  • Priorizar en las actividades humanitarias mundiales la prevención de la violencia por razón de género y la respuesta a este flagelo, y aumentar la financiación para las intervenciones específicas en materia de género.
  • Invertir en servicios de apoyo psicosocial y salud mental con perspectiva de género para los niños, los jóvenes y sus cuidadores:
    • Brindar apoyo a los padres que lo necesiten y reforzar las líneas telefónicas de ayuda a los niños, así como otros mecanismos de denuncia centrados en ellos.
    • Designar como esenciales a los trabajadores de los servicios sociales formales e informales y a estos servicios, entre los que se cuentan la lucha contra la violencia de género, la protección de la infancia y la salud sexual y reproductiva.
    • Invertir en servicios de apoyo psicosocial y salud mental con perspectiva de género para los niños, los adolescentes y sus cuidadores, incluso a través de las escuelas, los servicios sociales y las comunidades.

4. Ampliar el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, y luchar contra la degradación del medio ambiente y el cambio climático.

Es posible que el cambio climático no haya causado directamente la COVID-19; sin embargo, existen fuertes vínculos que apuntan a la degradación medioambiental como un factor de riesgo subyacente. La falta de un abastecimiento fiable de agua salubre debido a los cambios de clima también limita la capacidad de la gente para observar medidas de higiene que pueden salvar vidas, como el lavado de las manos. Nuestra vulnerabilidad ante esta pandemia ha puesto de relieve el peligro que implica no tomar medidas inmediatas contra la degradación del medio ambiente y el cambio climático.

UNICEF insta a los gobiernos y los aliados a:

  • Garantizar el acceso universal al agua no contaminada y al lavado de las manos para los niños y las familias por medio de políticas nacionales, la cooperación del sector privado, el compromiso de la comunidad y los cambios de comportamiento.
  • Invertir en servicios de agua, saneamiento e higiene (WASH) resistentes al clima en los hogares, las escuelas, los hospitales y los espacios públicos, con el objeto de que las comunidades estén mejor preparadas para las pandemias y otras calamidades que puedan presentarse en el futuro.
  • Integrar los derechos del niño en las estrategias, las políticas y los documentos de planificación nacionales claves en materia de cambio climático y adaptación –como las contribuciones determinadas a nivel nacional y los planes nacionales de adaptación–, al igual que la respuesta a la COVID-19, los planes de recuperación y los presupuestos.
  • Seguir trabajando y supervisando los progresos hacia el logro de las metas centradas en el clima y el medio ambiente descritas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París.
  • Impartir a los niños y a los jóvenes conocimientos sobre el cambio climático, el medio ambiente, y el consumo y la producción responsables y sostenibles.

5. Impedir el aumento de la pobreza infantil y promover una recuperación inclusiva.

La crisis económica provocada por la COVID-19 amenaza con afectar más gravemente a los niños; en efecto, se prevé que el número de niños que viven por debajo de las líneas de pobreza de sus países aumente en 140 millones a finales del año. Las crisis económicas suelen derivar en recortes en el gasto público que repercuten adversamente en los programas para la infancia. De repetirse este patrón a nivel mundial como resultado de la COVID-19, la pobreza y las privaciones que padecen los niños se seguirán intensificando, incluso después de que la crisis inmediata haya cedido. Para evitar que muchos más niños lleguen a niveles de pobreza que no se han visto desde hace muchos años, es imprescindible contar con un plan de recuperación inclusivo.

UNICEF insta a los gobiernos a:

  • Obtener recursos mundiales para asegurar una recuperación inclusiva y con perspectiva de género, y apoyar las respuestas fiscales de los países que dan prioridad a los niños y a sus familias:
    • Mantener o incrementar los compromisos de ayuda exterior, identificando nuevas opciones de financiación para contextos específicos y dirigiendo la financiación a los países más afectados y con menos posibilidades de asumir nuevos préstamos.
    • Tomar medidas respecto del alivio de la deuda; por ejemplo, ampliando la suspensión del servicio de la deuda a los países de medianos ingresos. Lograr una acción coordinada con todos los acreedores para reestructurar y, de ser necesario, reducir la deuda.
    • Incluir inversiones en servicios fundamentales para los niños y los jóvenes, como parte de los paquetes de medidas de estímulo a nivel nacional, y blindar el gasto actual en los niños más vulnerables.
  • Ampliar el alcance de los programas sólidos de protección social en beneficio de los niños más vulnerables y sus familias, entre los cuales figuran las transferencias en efectivo para todos los niños y los servicios de asistencia asequibles, de calidad y adecuados a sus necesidades.

6. Redoblar los esfuerzos dirigidos a proteger y apoyar a los niños y a las familias que viven en situaciones de conflicto, desastre y desplazamiento.

Incluso antes de la COVID-19, se consideraba que en 2020 muchas más personas que nunca requerirían asistencia humanitaria. La pandemia ha acentuado las vulnerabilidades de los niños migrantes, desplazados y refugiados, al igual que las de los niños que viven en países afectados por crisis. Y ya sea como resultado de un conflicto activo o de nuevas restricciones a causa de la pandemia, cada vez es más difícil llegar a los niños más vulnerables con servicios esenciales que tienen la capacidad de salvar vidas. La COVID-19 no debe convertirse en una excusa para dejar de atender a estos niños.

UNICEF insta a los gobiernos a:

  • Incrementar y mantener la financiación para emergencias, a fin de evitar que se presenten crisis múltiples, catastróficas y prolongadas, y para salvar vidas infantiles, aliviar el sufrimiento de los niños y preservar su dignidad. En todas las respuestas humanitarias, priorizar los derechos de los niños y su protección, de conformidad con los Compromisos Básicos para la Infancia.
  • Garantizar el acceso inmediato y sin restricciones de la ayuda humanitaria.
  • Poner fin a los ataques contra los niños, contra la infraestructura civil crítica para su supervivencia –como los centros de salud y las instalaciones de agua y saneamiento– y contra el personal de salud, y hacer que los responsables rindan cuentas.
  • Incluir a los niños desplazados internos, refugiados y migrantes en los sistemas, las políticas y los planes nacionales, comenzando con las iniciativas en materia de recuperación y respuesta a la COVID-19.
  • Luchar contra el virus y no unos contra otros. Poner en práctica y defender el llamamiento del Secretario General de las Naciones Unidas a un alto al fuego mundial.

¿Qué está haciendo UNICEF para ayudar a los niños durante la COVID-19?

Como parte de nuestra respuesta a la enfermedad por coronavirus, tenemos que reimaginar un mundo apropiado para todos los niños. La historia ha demostrado que UNICEF, junto con sus aliados, cuenta con la experiencia y la capacidad para mejorar las vidas de millones de niños y sus familias. Estuvimos presentes durante la crisis de los refugiados posterior a la Segunda Guerra Mundial, y desde entonces hemos respondido a todos los desastres naturales, los conflictos armados, las hambrunas y las enfermedades.

Y hoy estamos presentes en 192 países y territorios, colaborando con las comunidades, los gobiernos y nuestros aliados para frenar la propagación de la COVID-19 y minimizar las consecuencias sociales y económicas sobre los niños y sus familias.

Estamos:

  • Colaborando con los gobiernos, las autoridades y los aliados mundiales en la esfera de la salud para que los suministros y los equipos de protección vitales lleguen a las comunidades más vulnerables.
  • Dando prioridad a la distribución de medicamentos, suplementos nutricionales y vacunas que salvan vidas, y trabajando estrechamente con los gobiernos y la cadena de logística para mitigar el impacto de las restricciones a los viajes en la entrega de estos suministros, apoyando entre otras cosas la iniciativa COVAX en preparación para una vacuna contra la COVID-19.
  • Trabajando con los aliados para llevar, con carácter urgente, instalaciones de agua, saneamiento e higiene a las comunidades más vulnerables.
  • Velando por la continuidad en la prestación de los servicios básicos de salud y nutrición –incluida la vacunación sistemática–, y dando prioridad a los niños más vulnerables.
  • Divulgando mensajes y recomendaciones vitales de salud pública para frenar la transmisión del virus y minimizar las tasas de mortalidad.
  • Respaldando a los gobiernos para que den prioridad a las escuelas en sus planes de reapertura, y para que tomen todas las medidas que permitan hacerlo de manera segura.
  • Ofreciendo asesoramiento y ayuda a los padres, los cuidadores y los educadores para promover el aprendizaje en el hogar y a distancia, y buscando con los aliados soluciones educativas innovadoras.
  • Colaborando con los aliados para reducir la brecha digital y llevar la conectividad a Internet a 3.500 millones de niños y jóvenes para el año 2030.
  • Brindando orientación a los empleadores sobre la mejor manera de apoyar a los padres y las madres trabajadores, e ideando nuevas soluciones de protección social para que las familias más pobres puedan acceder a fondos esenciales.
  • Facilitando el aprendizaje entre pares y el intercambio de información entre los niños, los adolescentes y los jóvenes, con el objeto de contribuir a su salud mental y combatir el estigma, la xenofobia y la discriminación.
  • Colaborando con los gobiernos, las autoridades y otros aliados para lograr que los derechos de los niños y las medidas de protección de la infancia formen parte de la respuesta inmediata a la COVID-19 y de los planes de recuperación a más largo plazo.
  • Redoblando nuestros esfuerzos para proteger contra la COVID-19 a los niños refugiados y migrantes, y a los niños afectados por conflictos.
  • Promoviendo la participación activa de los niños en la elaboración y la ejecución de los programas de respuesta a la COVID-19.

Elaborado por:

UNICEF  “Un plan de seis puntos para proteger a nuestros niños”, UNICEF/UNI374528/Ijazah www.unicef.org

Prepararse para que el regreso a clases sea un éxito

Cómo preparar a los niños para que prosperen, a pesar de las incertidumbres.

Gia Miller

Todavía hay mucha incertidumbre sobre la reapertura de las escuelas este otoño; ¿Aprendizaje remoto? ¿Clases presenciales? ¿Un poco de ambos?
Pero incluso si no sabe exactamente cómo van a funcionar las escuelas este año, todavía hay cosas que usted puede hacer para que su hijo tenga éxito.

Establezca límites

Primero, los padres deberían tener muy claro qué papel tienen. “En la primavera hubo una cambio muy repentino para los padres, los maestros y los estudiantes,” dice la Laura Phillips, PsyD, neuropsicóloga clínica del Child Mind Institute. “Ahora, los maestros están haciendo planes de una manera que no pudieron hacer antes, y los padres deberían sentirse tranquilos de que no van a tener que ser maestros para sus hijos este otoño”.

Los padres ya tienen mucho con que lidiar, y al establecer límites durante el aprendizaje remoto los ayudará a disminuir el estrés y a estar seguros que tienen una banda más ancha para apoyar a sus hijos. “Como padre, su papel es ayudar a sus hijos con el aprendizaje remoto al proveer la estructura y el apoyo necesarios, así como también ayudarlos a solucionar los problemas”. Dice el Dr. Philips. “Su trabajo no es enseñar a sus hijos”.

Comuníquese con los maestros

Una manera en la que usted puede comenzar a establecer una relación con los maestros es enviando un email antes del comienzo del año escolar para presentarse (y a sus hijos), e iniciar una relación de colaboración.

“Algunos maestros tendrán que balancear el aprendizaje a distancia y el presencial al mismo tiempo, y algunos tendrán que balancear diferentes grupos de niños, así que acérquese a ellos entendiendo que tienen muchas cosas que manejar”, recomienda Jodi Musoff, MA, MEd, especialista en educación del Child Mind Institute. En ese email de introducción incluya información sobre cómo le fue a su hijo con la enseñanza a distancia durante la primavera, y mencione sus fortalezas y debilidades académicas. También puede tomar la oportunidad para hacer preguntas.

Si va a haber algo en la casa que pueda afectar el aprendizaje de su hijo este otoño (¡lo cual es cierto para muchos niños hoy en día!), esta es una buena oportunidad para avisarles a los maestros. “Yo realmente creo en una mayor comunicación que en menos comunicación”, dice Faith Hunter, subdirectora en la escuela Little Red José en Nueva York. Si se siente presionado y está haciendo malabares con otras responsabilidades, si a su hijo le está costando trabajo compartir un espacio de estudio con sus hermanos, si tienen problemas sociales, sea lo que sea, saber el contexto en el cual están los niños hará que los maestros sean más sensibles ante las necesidades de sus hijos.

“Tenga paciencia y no espere una respuesta inmediata”, dice Kenya Hameed, PsyD, neuropsicóloga del Child Mind Institute. “Puede ser que los maestros no empiecen a revisar su correo hasta después de que hayan terminado su trabajo oficial”, Pero, al comunicarse con ellos lo antes posible, usted tendrá la ventaja de tener un vínculo de comunicación que ayudará a su hijo a progresar en el otoño.

Ayude a su hijo a organizarse

La organización de los materiales y la información es un desafío común para los niños de cualquier edad, especialmente con el cambio al aprendizaje en línea. Esta es una habilidad particularmente importante para los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH (ADHD, por sus siglas en inglés), ya que sus desafíos con el funcionamiento ejecutivo pueden dificultar el manejo de varios maestros, programas y sitios web.

“Ayude a construir algún tipo de andamio para sus hijos antes de que comience la escuela. Podrían escribir una lista de todas las plataformas virtuales que necesitan revisar para saber cuándo y cómo van a ser las siguientes reuniones y tareas”, dice el Dr. Phillips. “Cuando no ves a tus maestros en persona, es muy fácil olvidarte de lo que tienes que hacer, así que, si saben dónde van a ser publicadas sus tareas los preparara para el éxito”.

Estas medidas pueden parecer secundarias en comparación con todas las cosas que su hijo tenga que aprender en la escuela, pero en realidad establecen una base fundamental. “Como mínimo, hay cosas básicas que su hijo necesita para estar presente y aprender en clase”, dice la Dra. Hameed. Ella recomienda ayudar a los niños a tener un comienzo sólido al establecer un ambiente que facilite la tarea y al asegurarse de que ellos se sientan cómodos usando las herramientas de aprendizaje (como las tabletas) antes de que empiecen las clases. Algunos consejos para hacerlo:

  • Trabajen juntos para establecer un espacio tranquilo de trabajo y exploren qué funciona mejor para su hijo. Esto puede ser algo tan simple como establecer una habitación diferente para trabajar, designar una parte específica de la habitación o conseguir un par de audífonos de cancelación de sonido para que se pueda enfocar mejor. Si sus hijos están compartiendo un espacio, usted puede animarlos a personalizar su área al decorar una cartulina de presentación o una caja de cartón que sirva como un divisor de privacidad.
  • Designe lugares específicos para guardar los materiales para escribir, el papel, los libros, las tareas y cualquier otro material que puedan necesitar.
  • Asegúrese de que tenga una conexión estable de internet.
  • Revise periódicamente la tableta o la laptop con la cual su hijo trabaja para asegurarse de que esté funcionando sin problemas y que él sepa cómo utilizarla.
  • Tome el tiempo para explorar los sitios web o las aplicaciones que la escuela de su hijo esté usando y asegúrese de que su hijo se sienta bien al utilizar esta tecnología por sí mismo.
  • Haga una lista de las contraseñas importantes que su hijo necesite recordar y guárdela en un lugar seguro y accesible.

Acostúmbrense a las rutinas

Si su hijo está aprendiendo a distancia o de manera híbrida, sería útil establecer una rutina parecida a la que tendrían si estuvieran físicamente en la escuela. “Una de las cosas más importantes que les puede preguntar a los maestros es cómo fluye un día típico y qué materiales va a necesitar su hijo”, dice Hunter. “Esto le permitirá a usted considerar las maneras para alentar a su hijo a obtener la misma independencia que tendría en un salón presencial”.

Por ejemplo, los niños de primaria ponen sus fotos en un pizarrón de presentación para marcar su asistencia cuando llegan a la escuela, y luego se aseguran de que todos sus materiales para el día estén listos. Después, puede que haya una asamblea matutina o un repaso del horario del día. Con el aprendizaje remoto, usted no podrá replicar estas rutinas exactamente igual, pero hablar con los maestros puede ayudarlo a entender lo que los niños esperan normalmente, e idear maneras manejables para ofrecerles un sentido de estructura similar en casa. Esto no tiene que ser algo demasiado complicado, pueden ser sólo algunos pasos confiables con los que los niños puedan contar para hacer que las transiciones sean más fáciles.

Por lo general, los maestros pasan las primeras seis semanas de escuela programando y estableciendo estas rutinas esenciales para que los niños puedan moverse cómodamente a través del día. Cooperar con los maestros de su hijo para establecer una rutina similar en la casa significa que, eventualmente, su hijo podrá moverse a través del día con menos ayuda de su parte. Usted tendrá más tiempo para hacer lo suyo y su hijo tendrá más confianza en sí mismo, todo el mundo beneficia.

Alivie la ansiedad del año escolar inusual

Los modelos de aprendizaje remotos e híbridos van a hacer que sea mucho más difícil que sus hijos conozcan bien a sus profesores y a sus compañeros. Piense en maneras creativas con las que pueda ayudar a su hijo a desarrollar un vínculo con ellos, y no dude en preguntar al maestro qué se puede hacer para que los dos puedan facilitar el fomento de dicho vínculo.

Por ejemplo, los niños con ansiedad social a menudo hacen visitas a sus escuelas para conocer a sus maestros y los salones antes de que comience el año escolar. El Dr. Phillips sugiere que los padres consideren la opción de preguntar si habrá oportunidades similares para que sus hijos vean a una persona en vivo antes de su primer día de escuela, ya sea a través de una videollamada o un encuentro en persona con distanciamiento social. O, usted puede preguntar a sus hijos qué es lo que ellos quieren que sus maestros sepan de ellos y después mandar un email a los maestros con esta información, quizá también sería buena idea incluir las preguntas que ellos tengan para el maestro. Algo tan sencillo como preparar guiones de introducción que su hijo tenga a la mano, puede aligerar la ansiedad del aprendizaje remoto. De esa manera, cuando llegue la actividad de romper el hielo el primer día de clases, ellos no tendrán que improvisar.

Para los niños que están haciendo la transición de primaria a escuela media, el cambio de estar en un campus más grande y de tener varios maestros en vez de solo uno (los cuales pueden tener estilos de enseñanza o programas de aprendizaje remoto muy diferentes) puede ser muy agobiante bajo circunstancias normales, así que asegúrese de hablar con su hijo con anticipación para discutir cómo se siente con el cambio.

Lo mismo se aplica para otras grandes transiciones, como entrar a high school o cambiar de escuelas. “Toma tiempo acostumbrarse a las transiciones, pero eventualmente nos acostumbramos”, dice Julia Nunan-Saah, PhD, neuropsicóloga clínica del Child Mind Institute. “Establezca las expectativas e informe a los niños que pueden tardar hasta un mes para acostumbrarse al nuevo sistema. Recuérdeles de sus estrategias de afrontamiento para cuando haya obstáculos en el camino, y asegúreles que usted va a estar allí para ayudarlos lidiar con cualquier problema que llegue”.

Programe tiempo en familia

Para los estudiantes que están aprendiendo a distancia seguirá siendo difícil separar la vida escolar y todos los factores estresantes de la vida familiar, pero es muy importante hacer distinciones cuando pueda.

Si su familia puede manejar esto, intente crear un periodo de transición entre el trabajo escolar y la vida en casa para promover una atmósfera más positiva. Programe actividades divertidas para las tardes y los fines de semana, como una noche de juegos de mesa o una caminata por el campo. De esa manera puede alentar una atmósfera relajada y un sentido de unidad que ayudará a su hijo a enfocarse y a aprender mejor durante el día escolar.

Incluso con solo planear revisiones rápidas y regulares con su hijo, por ejemplo a la hora del desayuno, puede hacer una gran diferencia. Ese pequeño momento de planeación puede dar a su hijo la confianza al saber que están enfrentando estos problemas juntos, y también le da el tiempo y espacio para que puedan comunicarse con usted si tiene problemas a lo largo del año escolar.

Elaborado por: Gia Miller “Prepararse para que el regreso a clases sea un éxito”, Childmind www.childmind.org

Herramientas para que niños y jóvenes se adapten a la ‘nueva normalidad’

Esta crisis sanitaria ha cambiado, por completo, la rutina diaria de mayores y pequeños. Durante más de dos meses, la población ha tenido que seguir de manera estricta un confinamiento con el objetivo de frenar la pandemia con la que se comenzó a convivir desde el mes de marzo. En el caso de los niños y jóvenes, han tenido que aprender a estudiar a través de una pantalla y a buscar distracciones dentro del hogar y con la familia.

En la actualidad, nos encontramos en pleno proceso de desescalada, con el que poco a poco se están recuperando las actividades sociales y al aire libre. Pero, ¿y ahora qué? ¿Cómo se debe afrontar psicológicamente este nuevo periodo de transición a la ‘nueva normalidad’ y que también precisa un proceso de adaptación?.

Niños: entender sus emociones y establecer una buena comunicación

En el caso de los más pequeños, hay que tener en cuenta que durante esta crisis los niños han soportado una gran presión: no han podido salir de casa, ni jugar con sus amigos, han tenido que escuchar (irremediablemente) las noticias y los comentarios de los mayores sobre la pandemia o incluso han perdido algún familiar debido al virus.

Por ello, es importante conocer y entender las emociones con las que han convivido y siguen conviviendo: miedo, tristeza o enfado… Dichas emociones pueden provocarle un rechazo a adaptarse a la ‘nueva normalidad’. En este caso, la guía recomienda que la familia (que son sus personas de referencia y las que le dan seguridad) le escuche, vea qué es lo que teme y se anticipe a lo que hará y verá durante su paseo, la visita a otros familiares o incluso la vuelta a las aulas (si se da el caso).

Para llevarlo a cabo, el manual sugiere que el niño lleve un muñeco o peluche que le ofrezca seguridad fuera del entorno doméstico e incluso realizar algún ejercicio de relajación con el pequeño cuando se encuentre fuera de casa. De vuelta al hogar, los adultos pueden preguntarle cómo se ha sentido o que sea el propio niño el que pregunte a los mayores todas las dudas que le puedan surgir. También y para que poco a poco recupere la confianza en todo lo que puede hacer, se le puede atribuir pequeñas responsabilidades (que tenía antes de la crisis sanitaria) para se encuentre más motivado y refuerce su autoestima.

Adolescentes: respetar su espacio, motivarles y fomentar ‘debates constructivos’

La adolescencia es una época de cambios (físicos, psicológicos, emocionales…) en la que una pandemia no tiene ‘hueco’. La guía del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid destaca que los adolescentes, en momentos críticos como los actuales, pueden tener una baja percepción del riesgo (inherente a esta etapa vital) y que la adaptación a la ‘nueva normalidad’ puede acarrear riesgos innecesarios por eludir  las normas y las medidas sanitarias establecidas.

En este caso, es importante que los adultos establezcan una comunicación fluida con ellos, un diálogo que valide sus puntos de vista y las emociones que le provoca la nueva situación. En ese hilo comunicativo, se pueden identificar las posibles conductas de riesgo cuando salen del hogar para verse con sus amigos, por ejemplo. Esto, además, puede dar lugar a debates ‘constructivos’ en los que los jóvenes descubran qué están haciendo mal y puedan corregirlo.

También sugiere la importancia de negociar con ellos distintos horarios o actividades que tienen que realizar, con el objetivo de fomentar la motivación y la colaboración con todos los miembros de la familia. También, consideran fundamental fomentar momentos para estar juntos (ya sea dentro o fuera de casa), pero respetando su espacio y facilitando la conexión con su grupo de iguales en la ‘nueva normalidad’ (a través de un uso responsable de las tecnologías y teniendo en cuenta el uso del tiempo).

Elaborado por:

Laura Román “Herramientas para que niños y jóvenes se adapten a la ‘nueva normalidad’, EDUCACION 3.0 www.educaciontrespuntocero.com

Viajar en familia durante la COVID-19

Viajar forma parte de la vida de muchas familias del mundo, ya sea por necesidad o por ocio. Sin embargo, desde que apareció el coronavirus, esta parte de la vida cotidiana se ha vuelto cada vez más arriesgada. Si tú y tu familia tienen que viajar durante la pandemia de la COVID-19, pueden seguir estos consejos para hacerlo de forma más segura.

¿Es conveniente viajar durante la pandemia de COVID-19?

Cualquier viaje plantea riesgos de contraer o transmitir la COVID-19. Antes de viajar, comprueba si hay transmisión de COVID-19 en tu zona o en alguno de los lugares que vas a visitar. No viajes si tú o algún miembro de tu familia están enfermos, tienen síntomas de COVID-19 o han estado en contacto con alguna persona que padece COVID-19 en los últimos 14 días. Los miembros de la familia más propensos a desarrollar enfermedades graves (los familiares de edad más avanzada o los que ya padecen otra patología) deberían plantearse aplazar cualquier viaje, por ejemplo un viaje esencial a un destino de alto riesgo. Asimismo, deberían considerar posponer cualquier visita a familiares o amigos que tengan un riesgo mayor de desarrollar una manifestación muy grave de la COVID-19.

¿Cómo deberíamos prepararnos para viajar juntos en familia?

Si deciden viajar, comprueba si existen restricciones a los viajes o si es obligatorio quedarse en casa, ponerse en cuarentena o realizarse pruebas tanto en tu zona como en los lugares que planeas visitar (consulta las páginas web de los ministerios de salud y asuntos exteriores y las de las autoridades locales de salud). Ten en cuenta que estas políticas pueden cambiar con poco tiempo de preaviso y esto podría alterar tus planes de viaje. Si tú o un miembro de tu familia se enferman o tienen contacto con una persona que padece COVID-19 durante el viaje, deberían aislarse o ponerse en cuarentena y retrasar su regreso. Del mismo modo, si tú o un miembro de tu familia se enferman o resultan heridos durante el viaje, deberán tener en cuenta que algunos sistemas de atención de la salud están sobrecargados y el acceso a una atención médica adecuada podría ser limitado en las zonas afectadas.

Verifica con antelación las opciones de transporte, alimentación y alojamiento disponibles en el lugar de destino. Recuerda que algunos negocios y servicios, como el transporte público, las tiendas, los restaurantes y las atracciones turísticas populares, podrían estar total o parcialmente interrumpidos en las zonas afectadas; por eso, es recomendable consultar la información más reciente sobre los cambios en los servicios y procedimientos.

También es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Antes de viajar, asegúrate de que tú y tu familia están al día de sus inmunizaciones sistemáticas, como la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola y la vacuna de la gripe estacional.
  • Si un familiar está tomando medicación, cerciórate de que lleva consigo reservas suficientes para todo el viaje.
  • Elige el medio de transporte más seguro. Trata de evitar viajar en avión o crucero, ya que en estos medios puede ser difícil mantener el distanciamiento físico durante periodos de tiempo prolongados. Si utilizas el transporte público, sigue las precauciones esenciales: mantener el distanciamiento físico, evitar tocar las superficies de uso común y lavarte o desinfectarte las manos con frecuencia. Si es posible, deja una fila de asientos libre entre la tuya y la de otros viajeros. Si viajas en un vehículo privado, lleva comida y bebida suficiente y llena el depósito de tu vehículo de gasolina con antelación para intentar reducir al máximo las paradas.
  • Planifícate para evitar viajar en horas punta y toma las rutas menos congestionadas en la medida de lo posible.
  • Durante tu viaje, organízate para evitar visitar lugares hacinados, espacios cerrados con poca ventilación y reuniones sociales o masivas como conciertos, eventos y fiestas.
  • Si es posible, planifica llevar tu propia comida y bebida.

¿Qué deberíamos hacer si tenemos pensado pasar una noche fuera de casa?

Si planeas pasar una noche en un hotel o en otro alojamiento, consulta con antelación las medidas de prevención establecidas:

  • ¿Llevan mascarillas los miembros del personal mientras trabajan? ¿Mantienen el distanciamiento físico y se lavan las manos con frecuencia?
  • ¿Cuentan con precauciones adicionales, como mamparas de plexiglás en la recepción? ¿Han modificado la disposición del vestíbulo, los ascensores y las zonas comunes o han puesto barreras para permitir la distancia física entre los miembros del personal, los huéspedes y los visitantes?
  • ¿Hay un sistema de ventilación adecuado?
  • ¿Se están aplicando nuevas políticas de limpieza y desinfección en el hotel?

Cuando llegues, desinfecta las superficies de uso frecuente de tu habitación, como las llaves, los pomos de las puertas, el control del TV, etc. Si es posible, abre las ventanas para ventilar la habitación cuando llegues. También tienes la opción de solicitar que no limpien ni realicen ningún otro servicio dentro de tu habitación para evitar la presencia de personas ajenas a tu familia durante tu estancia.

¿Qué precauciones de seguridad deberíamos tomar mientras estamos de viaje?

Durante un viaje, todos los progenitores y cuidadores deberían tomar precauciones normativas para protegerse a sí mismos y a sus hijos:

  • Lávate las manos con frecuencia con agua y jabón o usa un desinfectante de manos con alcohol.
  • Intenta no tocarte la cara (ojos, nariz y boca).
  • Evita los lugares concurridos y los espacios confinados o cerrados con poca ventilación.
  • Trata de mantener una distancia física de al menos un metro con otras personas en lugares públicos.
  • Utiliza mascarilla cuando te encuentres en lugares públicos en los que haya transmisión de COVID-19 y el distanciamiento físico no sea posible.
  • Limpia y desinfecta con frecuencia las superficies de uso común, como teléfonos, llaves, pomos de puertas, interruptores, etc.
  • Si decides comer fuera, llévate tu propia comida y tus cubiertos. Si no es posible, elige la opción más segura, como pedir la comida para llevar en lugar de consumirla en un espacio cerrado. No olvides lavarte o desinfectarte las manos antes de comer.
  • Busca atención médica cuanto antes si tú o tu hijo tienen fiebre, tos, dificultad para respirar o cualquier otro síntoma de la COVID-19.

¿Qué deberíamos hacer al regresar a casa?

Al regresar a casa, sigue las recomendaciones o las normas impuestas por las autoridades nacionales o locales y mantén las precauciones más importantes. Además, permanece atento a la posible aparición de síntomas de COVID-19 y busca ayuda médica si detectas alguno.

Elaborado por:

UNICEF “Viajar en familia durante la COVID-19”, www.unicef.org

7 Consejos para conectar con tu hijo

Queremos a nuestros hijos y valoramos la conexión con ellos y nuestro tiempo con la familia, pero llevamos vidas muy ocupadas, enteramente inundadas por la tecnología y estamos constantemente conectados con las cosas que suceden fuera de nuestro hogar.

Por desgracia, es muy fácil ir perdiendo el contacto con nuestras relaciones más valiosas mientras respondemos rápidamente un email más, mandamos un WhatsApp a un amigo, publicamos una actualización rápida en Facebook o nos entretenemos en Netflix.

La buena noticia es que hay muchas formas muy fáciles para recuperar esas relaciones y desarrollar conexiones emocionales duraderas con nuestros hijos, y solo es necesario que dejemos el teléfono a un lado un par de horas al día.

Hoy te ofrecemos 7 sencillos consejos para mejorar la relación padre e hijo. Ahora ya no tienes excusa para no mejorar tu relación con ellos.

1. Juega con tus hijos

Jugar al pilla-pilla con ellos en casa, llevarlos a cuestas en una carrera de caballito o practicar deporte con ellos: todas son formas divertidas de jugar con nuestros hijos que a la vez, impulsan y nos ayudan a que nuestra relación con ellos sea más profunda.

2. Presta atención a sus sentimientos

Para ayudar a nuestros hijos a desarrollar una relación saludable con sus sentimientos, escúchalos, incluso cuando lloran y tienen rabietas. Hazles saber que estás ahí, abrázalos, arrúllalos y deja que se expresen. Acéptalos y presencia sus emociones.

3. Comparte tiempo de ocio de calidad con ellos de manera habitual

Fija períodos de 15 a 60 minutos y diles que vas a reservar un hueco para dedicarles ese tiempo solo a ellos, alejado de distracciones, móviles y redes sociales y préstales toda tu atención. Incluso puedes ponerle un nombre, sobre todo si tus hijos son preadolescentes o adolescentes, para que les resulte más atractivo. Evita la necesidad de sugerir o dirigir y déjales que sean ellos quienes te guíen.

4. Céntrate en ti mismo

En lugar de utilizar las redes sociales constantemente, aléjate del teléfono y las pantallas por 30 minutos diarios para volver a conectar contigo mismo. Prueba con la meditación, la lectura de revistas, pintar, escribir historias, el yoga o una caminata por la naturaleza. Tómate algo de tiempo diario para dejar que tus pensamientos y preocupaciones se vayan, para alejarte a propósito de las pantallas y ponerte en contacto con quien realmente eres. Esta práctica te ayudará a encontrarte a ti mismo y a dedicarle más tiempo y atención a tus hijos.

5. Mantén el contacto visual con tus hijos  

Llevarlos a la escuela, ir al trabajo, hacer las actividades y recogerlos es una rutina diaria que no nos ofrece el tiempo necesario para parar, tomar algo de aire y perspectiva y mirar a nuestros hijos a los ojos. Cada vez que puedas, cada vez que hables con ellos recuerda tomar contacto visual. Esto ayuda a construir una conexión y mantenerla a lo largo del tiempo.

6. Habla con ellos sobre los grandes interrogantes de la vida

¿Tu hijo de 4 años ya quiere saber de dónde provienen los bebés? ¿Tu hija de 8 años tiene dificultades para entender la muerte de su abuelo? Estas dudas son muy comunes y representan curiosidades relacionadas con los temas más complicados de la vida. Lo cierto es que puede parecer abrumador tratar de explicárselo a un niño, pero es necesario que lo hagas. Habla con tu pareja y decide cuáles son las 3 cosas más importantes que tu hijo debe aprender sobre ese tema. Después, habla con él. ¿Esperas que sepa que el sexo sucede cuando dos personas se quieren? Entonces por énfasis en que las personas que se quieren tienen bebés (puedes reservar los detalles del sexo para cuando sean más mayores). ¿Quieres que entiendan que aunque una persona muera sigue viva en todos aquellos que la conocían? Entonces cuéntaselo para ayudar a traerles paz y perspectiva. Lo importante es que no evites estos temas ni asumas que los niños no van a poder manejarlos o que no quieren aprenderlo de ti. Los niños necesitan aprender de sus padres y guiar sus pasos a través de sus enseñanzas. Toma como base tus propios valores y creencias y enséñales a partir de ellos, de forma amable y reflexiva.

7. Cuéntales más acerca de tu vida

Los niños quieren saber cómo era para ti hacer las cosas que ellos están aprendiendo a hacer ahora. Cuéntales tantas historias como puedas sobre tu propia infancia y adolescencia. Tus hijos deberían saber todo lo que quieran saber acerca de sus abuelos, cuándo aprendiste a montar en bicicleta, cuándo te enamoraste por primera vez y de quién, quién fue contigo a tu primer baile, dónde te ibas de vacaciones con tu familia, los libros que más te gustaban de niño o cómo eran tus amigos. Todos estos detalles les ayudan a sentirse más cercanos a ti y a tomar decisiones en sus propias vidas.

Elaborado por:

Sapos y princesas “7 Consejos para conectar con tu hijo”,  saposyprincesas.elmundo.es

Actividades que ayudan a fortalecer el vínculo entre padres e hijos

Formas de aprovechar el tiempo en familia y mejorar la comunicación.

El estrés, la falta de tiempo y la tecnología están interviniendo negativamente en las relaciones con nuestros hijos. El tiempo que estamos en el hogar es limitado y si lo ocupamos haciendo las tareas de la casa, cocinando, revisando el móvil o viendo una serie, ¿qué espacio dejamos para la comunicación con nuestra familia? Hay fórmulas para aprovechar el tiempo que estamos juntos y favorecer la conversación y el juego con nuestros hijos. ¡Aquí te proponemos algunas ideas!

1. Aprovechar las comidas para hablar.

El desayuno, la comida o la cena son momentos en los que todos los miembros de la familia se juntan. Es la mejor situación para preguntar qué tal les ha ido el día, de forma natural siempre, no a modo de interrogatorio.

Muchas veces nos sentamos a comer y no hablamos. Fomenta el diálogo y el debate. ¡Descubrirás muchas cosas interesantes que les han pasado y que no nos cuentan si no ven la oportunidad! Ah y, sobre todo, poner de regla “dejar” los móviles y no tocarlos durante las comidas.

2. Leer juntos

Una buena idea es leer juntos en la cama justo antes de acostarse. Cuando los niños son pequeños les encanta que les cuenten cuentos. Además de ser un momento para relajarse antes de dormir, aprovechando el hilo argumental de la historia, podemos enseñarles valores y explicarles cosas importantes. Estaremos fomentando el gusto por la lectura y activando su imaginación.

Si los niños son más mayores, podemos proponerles que lean los libros que nos gustaron a nosotros de pequeños y luego podemos comentarlos.

3.Ver una película en familia

Ver una película juntos es una oportunidad para sentirse unidos. Prepara palomitas y elijan el título entre todos. Ten en cuenta que tiene que ser para todos los públicos y que tiene que gustar a niños, a mayores, a los chicos y a las chicas. Una comedia siempre es una buena opción. ¡Reírse libera endorfinas!

4.Escuchar música juntos

La música es fundamental para el desarrollo intelectual de los niños. Cuando son muy pequeños, la música desarrolla su percepción auditiva y la sensibilización motriz. La música tiene el poder de hacernos bailar o emocionarnos. Escucha la música que escuchan ellos y que ellos escuchen la que te gusta. También puedes intercambiar listas de música. Enseñarles grupos del pasado y que ellos te enseñen grupos actuales. ¡Anímalos a que creen sus propias listas!

5.Lo mejor y lo peor el día

Un truco para ver si todo va bien en las vidas de nuestros hijos es hacerles dos preguntas simples: ¿Qué fue lo mejor del día? y ¿Qué fue lo peor del día? Te vas a sorprender con sus respuestas. Es una forma sencilla de averiguar qué es lo que les emociona y qué es lo que les preocupa.

6.Cocinar en familia 

Los niños son capaces de hacer muchas más cosas de lo que imaginamos. Atrévete a que ayuden a cocinar e incluso deja que hagan la comida ellos, siempre con las debidas precauciones para que no se quemen o se corten. La cocina aumenta su autonomía y confianza y mejora sus habilidades manuales a la vez que se familiarizan con la importancia de llevar una vida saludable cuidando la nutrición.

De esta manera, les estamos inculcando buenos hábitos y preparando para la vida adulta. ¡Y veras cómo valorarán más nuestro trabajo, ya que experimentarán en sus propias manos el esfuerzo que conlleva preparar la comida!

7. Decorar la casa

Hazlos partícipes de los cambios decorativos que hagas en la casa. Están perfectamente preparados para poder ayudar a pintar una pared o a envejecer un mueble. Llévalos contigo a las tiendas de muebles y pide su opinión. ¡Se sentirán importantes y pensarán que los tienes en consideración!

8. Hacer manualidades

Un plan muy divertido para los días de lluvia es hacer alguna manualidad. Puedes inspirarte en internet y hacer cosas reciclando materiales que ya tienes en casa como una caja vacía de cereales o un bote de detergente. Creando se sentirán bien porque se centrarán en la tarea olvidando las preocupaciones.

9. Jugar a un juego de mesa

Los juegos de mesa son otro plan para compartir momentos de calidad. Los juegos les harán reír, les harán pensar y con ellos descubrirán nuevos conocimientos. Es una opción para influir en su aprendizaje de forma amena.

10. Ver fotos antiguas juntos

Una actividad que fortalece los vínculos familiares es ver fotos juntos, fotos de cuando eran pequeños e incluso fotos de cuando ellos ni siquiera existían. Muestrales fotografías antiguas de sus bisabuelos y habla de cómo eran.  Es un momento perfecto para mejorar su sentido de pertenencia. ¡Cuenta cómo se conocieron o qué te gustaba hacer a su edad!

Todas estas actividades que hemos propuesto ayudarán a fortalecer el vínculo entre padres e hijos y con el resto de miembros de la familia (no nos podemos olvidar de los abuelos, los primos o los tíos) y ayudarán a mejorar la comunicación familiar.Con ellas establecerás las bases de una educación en la que los niños se sientan integrados e importantes.

Elaborado por:

Virginia Vicente Pascual “Actividades que ayudan a fortalecer el vínculo entre padres e hijos”, Guía Infantil  www.guiainfantil.com

La relación Madre-Hijo: el vínculo más especial de la naturaleza humana

El lazo que une a una madre con su hijo es tan especial que resulta complicado describirlo con palabras. De hecho, quien mejor lo expresa es precisamente quien todavía no sabe hablar. Basta observar a un bebé relacionándose con su madre. La manera en que la mira, cómo encuentra consuelo en sus brazos, la atención que presta a su voz… Cuando el vínculo entre madre e hijo es fuerte y profundo, los beneficios se extienden durante toda la vida. Por eso es interesante conocer el tipo de apego que marcó tu infancia.

¿Cuándo comienza a gestarse la relación madre-hijo? ¿Está el ser humano diseñado para mantenerse cerca de su madre desde el momento en que llega al mundo? En el Día de la Madre nos hemos propuesto ahondar en las respuestas a estas cuestiones. No olvides que estamos celebrando esta bonita fecha con importantes descuentos en todos nuestros cursos. La formación que buscas sobre Crianza Respetuosa impartida por los mejores profesionales, con vídeos en alta definición (4K) a los que puedes acceder desde cualquier dispositivo.

La relación madre-hijo durante el embarazo

La comunicación entre hijo y mamá comienza a establecerse antes del parto. Aproximadamente en el cuarto mes de embarazo, el bebé percibe los sonidos procedentes del exterior. En torno a las veintisiete semanas también empieza a reaccionar al escucharlos. Y por supuesto, la voz de su madre es lo que le llega con mayor nitidez. Enseguida se familiariza con él. Las palabras cariñosas, las nanas y la música, los cuentos… existen muchas opciones para cuidar el vínculo durante esa última etapa de la gestación.

No se trata únicamente de lo que el pequeño escucha. En el curso «Cuidados de la mujer en el embarazo y el postparto», Sara Cañamero señala los beneficios de mantener unos hábitos saludables en esta etapa, tanto para la madre como para el bebé. Una actividad física adecuada y una alimentación saludable repercuten en el bienestar de ambos. Además, el estado de ánimo de la mujer durante el embarazo también tiene influencia en la salud de su hijo.

Mientras está en el útero, el bebé siente lo que su madre siente. Así lo certifican las conclusiones de las numerosas investigaciones que se han realizado sobre este tema. Valga como ejemplo un estudio de la Universidad Charité de Berlín. Este trabajo estableció comparaciones entre jóvenes adultos cuyas madres habían sufrido experiencias traumáticas durante el embarazo, con otros cuyas madres no habían pasado por estos trances.

«Los bebés que habían compartido el estrés materno en la gestación presentaban reacciones de estrés anormales en su vida posterior. Además, tenían de media mayor índice de masa corporal y menor tolerancia al azúcar, indicio de posibles dolencias metabólicas en fase inicial. La actividad de su sistema inmunitario también estaba alterada y su memoria funcional operaba peor en situaciones de tensión».
Fuente

Las primeras horas de vida: piel con piel, lactancia materna y apego

El contacto piel con piel entre madre e hijo inmediatamente después del parto es una práctica cada vez más común. «Mantener a madres y bebés juntos, así como garantizar oportunidades ilimitadas para el piel con piel y la lactancia materna, son prácticas esenciales para un parto seguro y saludable. Madres y bebés tienen necesidad fisiológica de estar juntos durante los momentos, horas y días posteriores al nacimiento. Este tiempo juntos tiene enormes beneficios para ambos», advierte J. T. Crenshaw en un estudio del 2014. Un bebé que disfruta del ‘piel con piel’ con su madre justo después de nacer tiene más posibilidades de iniciar espontáneamente la lactancia materna. Además, el contacto le ayuda a regular su ritmo cardíaco y sus niveles de azúcar en sangre.

Sostener, acariciar, mirar y oler al bebé tras el parto también tiene maravillosas consecuencias para la madre. Las hormonas que libera provoca que adapte su estado de ánimo a la maternidad, preparándola para responder a las necesidades del recién nacido. Es como si el contacto piel con piel y la lactancia materna activasen ciertos instintos maternales. En el curso «Claves para criar desde el apego seguro», Soraya Sánchez nos explica la importancia de satisfacer con celeridad las demandas del bebé, a fin de fortalecer vínculos desde su primer día de vida. Y en «Lactancia materna», Alba Padró te asesora para que puedas disfrutar al máximo de la experiencia de dar el pecho a tus hijos. Descubrirás que, además de alimentarles, estarás nutriéndoles con amor.

Elaborado por:

Tomás Magaña “La relación madre-hijo: el vínculo más especial de la naturaleza humana”, Escuela Bitácoras www.escuela.bitacoras.com

La vida vista a través de los ojos de los niños es más bonita

Vive el presente y disfruta como un niño

A veces se nos olvida lo bonita que es la vida. Nos centramos en las cosas negativas que tenemos alrededor, en las envidias, los celos, los malos pensamientos… y se nos olvida recordar que la vida es el mejor regalo. La salud, nuestros hijos, la naturaleza… todo es un regalo que debemos disfrutar en nuestro tiempo presente, en el aquí y ahora.

Hazte una pregunta: ¿recuerdas lo que sentías al ser un niño? Cuando uno mira hacia atrás se ven esos años a través de unas lentes con un bonito color, con recuerdos felices. ¿Te has dado cuenta alguna vez de cómo tus hijos, sobrinos o los hijos de tus amigos interactúan con el mundo que les rodea? Resulta fascinante verlo… pero la realidad es que no tienes por qué ser tan solo un espectador.

Desde Etapa Infantil queremos que te des cuenta de que es hora de que empieces a ver el mundo a través de los ojos de los niños, porque verás la vida mucho más bonita. No te pierdas algunas razones y pronto descubrirás cómo mejora tu vida diaria.

TODO ES NUEVO

Los niños se fascinan por todo porque todo es nuevo para ellos. No están cansados del mundo y les gusta descubrir lo que les tiene que ofrecer. Un niño se emociona al despertar y descubrir que es un nuevo día. Es una nueva oportunidad emocionante y llena de posibilidades. En lugar de temer a las tareas diarias a las que se van a enfrentar, despejan la mente y no esperan nada, solo disfrutan de lo que ocurre. 

Los adultos también podemos hacer eso, solo tenemos que sentir que cada día es una nueva oportunidad, como una pizarra limpia… ¡y que puede pasar cualquier cosa! Solo hay que vivir en el presente para disfrutarlo al máximo.

TODO ES UNA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE

Los niños siempre están interesados en aprender todo lo que puedan. ¿Cuántas veces has oído preguntar a un niño “por qué” una y otra y otra vez? ¡Ellos quieren saberlo todo! No aceptan un no por respuesta, porque saben que hay una respuesta satisfactoria detrás de él. ¿Con qué frecuencia dejas de leer o investigar algo una vez que encuentras la respuesta en lugar de tratar de descubrir toda la historia detrás? Lo divertido que sería seguir a un sujeto hasta encontrar sus raíces… ¡Solo hay que tener un poco más de curiosidad!

PENSAMIENTO POSITIVO DE FORMA INNATA

Los adultos estamos acostumbrados a pensar de forma negativa casi de forma automática y nos ponemos en el peor de los casos cuando se presenta una nueva situación. Debido a que muchas experiencias son nuevas para los niños, tienen automáticamente una actitud positiva hacia las cosas. Están dispuestos a probar cosas nuevas, especialmente si se les presenta como una aventura. ¿Te imaginas empezar las tareas cotidianas de la vida como aventuras? Hacer las cosas como un juego te hará sentir que no pierdes el tiempo y que tu energía no se consume. Piensa en positivo y disfruta con entusiasmo de todas las posibilidades que te regala la vida.

TODOS PUEDEN SER AMIGOS

¿Alguna vez te has fijado como un niño es capaz de hacer amigos en cualquier momento y lugar? Pero piensa realmente, ¿qué hay de malo en hablar con alguien mientras por ejemplo, esperas el autobús? Los niños siempre están abiertos a conocer a gente nueva. Ellos quieren divertirse, sonreír y pasarlo bien. Aprender nuevos nombres de personas y disfrutar de los demás.

Sería bueno que los adultos aceptáramos esa forma de pensar cuando vamos a comprar, cuando estamos en reuniones con otras personas, cuando llega un nuevo compañero de trabajo y en cualquier otra situación social en la que te puedas encontrar.

Elaborado por:

 Ma José Roldán  “La vida a través de los ojos de los niños es más bonita”, Etapa infantil – www.etapainfantil.com

La importancia de la familia en la educación escolar

Como padres buscamos que la educación de los hijos en la escuela no sea solo académica, sino que también valórica, emocional y personal.

Como padres buscamos que la educación de los hijos en la escuela no sea solo académica, sino que también valórica, emocional y personal. Se espera, por lo mismo, que en la institución formativa se les enseñen las formas más adecuadas para desenvolverse en la sociedad, siendo un aporte real en la construcción de un mundo más justo y empático.

Pero ¿cuál es la función de la familia en este objetivo?

El importante rol de la familia en la educación

Durante el desarrollo de nuestros hijos existen dos espacios fundamentales de crecimiento y socialización. El primero de ellos es la familia, lugar donde se lleva a cabo el aprendizaje de las funciones básicas, como hablar y comer, además de aprender los valores y las normas de conducta que guiarán su futuro.

El segundo es la escuela. En ella “salen” al mundo privado donde conviven con sus pares y adultos, asimilando conocimientos nuevos que les permiten ser tolerantes a la “diferencia”.

Sin embargo, estos dos elementos que inician su formación no deben actuar por separado, sino que los mejores resultados se logran cuando la familia y la escuela trabajan estrechamente por la educación de los niños y niñas.

A continuación, explicamos los principales beneficios de aumentar las funciones de la familia en la educación escolar.

1. Se potencia la educación del niño

Ciertamente, la importancia de la familia en la educación del niño es trascendente. Los alumnos se desarrollan de manera efectiva si se sienten apoyados tanto en su establecimiento educativo como en su hogar. Si los infantes perciben un interés para identificar sus dudas e ideas en el hogar, se dan con mayor facilidad al aprendizaje, tienen más ánimo para participar en clases y actividades extracurriculares.

Además, cuando los padres mantienen curiosidad por los tópicos que están adquiriendo sus hijos, los estudiantes logran reafirmar aún más sus conocimientos. ¿Por qué razón? Debido a que se considera que lo enseñado en la escuela va más allá de la sala de clases y forma parte de varios aspectos de su vida, en especial si estos conocimientos se involucran en sus juegos y conversaciones casuales.

2. Se mejora su aspecto emocional

El rol de la familia en la educación cobra importancia, de manera clara, cuando se entiende que los niños reciben una educación emocional, principalmente, de sus padres. Desde la familia, como punto de partida, se le enseña al menor a encarar las emociones vividas a diario, como la ira, la alegría, la frustración y el amor. Estos aprendizajes, una vez asimilados, se practican en situaciones externas como el colegio.

Por ello, es clave la existencia de una afinidad entre la institución educativa y los apoderados sobre cómo el alumno debe recibir su educación emocional. De esta forma, el niño sabrá comunicar sus emociones de un modo saludable y socializar sanamente. Como resultado, recibe una formación capaz de cuidar la perspectiva emocional del estudiante para concluir en un adulto sano tanto en lo personal como en lo social.

3. El niño aprenderá valores con mayor facilidad

Otra de las funciones de la familia en la educación es inculcar los valores que el niño necesita. En el colegio, estos se refuerzan y se practican para que logren mantenerse en el largo plazo. Por eso, la unión entre el establecimiento educativo y la familia es prioritario para el aprendizaje valórico.

Por ejemplo, si el estudiante concibe vivir en sociedad ejerciendo cualidades como la generosidad, la honestidad, el respeto y la responsabilidad es porque en su hogar y en su colegio son elementos activos de la convivencia diaria.

Sin duda, un colegio familiar es ideal, ya que propone la participación de los padres y potencia el rol de la familia en la educación, logrando una relación positiva entre apoderados y el establecimiento educativo.

En definitiva, si la familia y el colegio conforman un equipo, el niño se verá doblemente beneficiado, formando un joven seguro de sí mismo y preparado para involucrarse en su comunidad. Indudablemente, la importancia de la familia en la educación en estos aspectos es trascendental: es una de las partes necesarias para formar adultos sanos emocionalmente y preparados para enfrentar sus futuros.

Elaborado por:

Hrvatska Skola San Esteban “La importancia de la familia en la educación escolar”,  www.hssanesteban.cl

7 consejos para aprovechar al máximo la educación a distancia

La educación a distancia (EAD) ha sido practicada por la humanidad desde el siglo XIX. La metodología surgió de la necesidad de preparación profesional de muchas personas que, por diversas razones, no podían asistir a una escuela en persona y evolucionó con las tecnologías disponibles en cada momento. Sin embargo, sólo en las últimas décadas esta metodología ha pasado a formar parte del enfoque pedagógico debido al volumen representativo de alumnos participando. La popularización de las herramientas tecnológicas también ha facilitado esta revolución en la relación enseñanza-aprendizaje.

1. No subestimar la modalidad online

Es un error pensar que el esfuerzo es menor para aquellos que estudian una disciplina de EAD. Por el contrario, hay una mayor necesidad de disciplina personal para lograr el éxito en este tipo de método de enseñanza/aprendizaje. Muchas personas terminan subestimando un curso de aprendizaje a distancia, no se dedican lo suficiente y no tienen los resultados esperados. Por lo tanto, antes de comenzar un curso, es importante entender que el grado de dificultad a menudo es igual al de modalidad presencial, con el fin de evitar futuras insatisfacciones con tu propio desempeño.

2. Disponer de un entorno adecuado para los estudios

La comodidad es esencial para una buena concentración y un mejor aprendizaje, y es necesario estudiar en un lugar apropiado, libre de ruidos externos y con buena iluminación para un mejor desempeño.

3. Utilizar la autonomía en tu beneficio

Es muy importante identificar las tareas prioritarias, estimar el tiempo necesario para llevarlas a cabo y organizarse para realizar todos los pasos necesarios hasta la finalización de cada uno de ellos. La organización es un factor clave para la realización de un curso de EAD. Determinar días y horas fijas para estudiar toda la semana y tener este auto-compromiso es muy importante.

4. Evitar las distracciones

Dedicar el tiempo de estudio exclusivamente a los estudios. Se deben evitar las redes sociales, los juegos, las conversaciones o cualquier tipo de distracción, para que el tiempo dedicado al estudio pueda ser utilizado como debe ser. Al final, el desempeño es mucho más representativo.

5. Practicar siempre que sea posible

La puesta en práctica de los conceptos estudiados es la mejor manera de memorizar y aprender. Por eso es importante realizar prácticas al final de cada contenido, comprendiendo mejor el tema e incluso identificando lo que no se ha entendido del todo. En este caso, usa la recomendación 6.

6. Aclarar todas las dudas

Si tienes alguna duda durante la clase o estudio, o si no entiendes claramente alguno de los contenidos, busca a los profesores o tutores de la asignatura y consúltalos. Debes estar pendiente de los horarios y la disponibilidad de los servicios, es importante aclarar todas las dudas y evitar futuros problemas en la realización de actividades y casos prácticos.

7. Cumplir los plazos

Es muy fácil olvidarse de los plazos de entrega y perderse en las tareas. Por eso es tan importante anotar y cumplir con todas las fechas, haciendo cada asignación en el momento adecuado y sin prisa. Al hacer esto, mejoras tu desempeño y evitas acumular una gran cantidad de material para estudiar con poco tiempo disponible.

Elaborado por:

Lucas CamargoESSS Blog “7 consejos para aprovechar al máximo la educación a distancia”, www.esss.co