Skip to main content
Category

Educando en familia

Herramientas para que niños y jóvenes se adapten a la ‘nueva normalidad’

Esta crisis sanitaria ha cambiado, por completo, la rutina diaria de mayores y pequeños. Durante más de dos meses, la población ha tenido que seguir de manera estricta un confinamiento con el objetivo de frenar la pandemia con la que se comenzó a convivir desde el mes de marzo. En el caso de los niños y jóvenes, han tenido que aprender a estudiar a través de una pantalla y a buscar distracciones dentro del hogar y con la familia.

En la actualidad, nos encontramos en pleno proceso de desescalada, con el que poco a poco se están recuperando las actividades sociales y al aire libre. Pero, ¿y ahora qué? ¿Cómo se debe afrontar psicológicamente este nuevo periodo de transición a la ‘nueva normalidad’ y que también precisa un proceso de adaptación?.

Niños: entender sus emociones y establecer una buena comunicación

En el caso de los más pequeños, hay que tener en cuenta que durante esta crisis los niños han soportado una gran presión: no han podido salir de casa, ni jugar con sus amigos, han tenido que escuchar (irremediablemente) las noticias y los comentarios de los mayores sobre la pandemia o incluso han perdido algún familiar debido al virus.

Por ello, es importante conocer y entender las emociones con las que han convivido y siguen conviviendo: miedo, tristeza o enfado… Dichas emociones pueden provocarle un rechazo a adaptarse a la ‘nueva normalidad’. En este caso, la guía recomienda que la familia (que son sus personas de referencia y las que le dan seguridad) le escuche, vea qué es lo que teme y se anticipe a lo que hará y verá durante su paseo, la visita a otros familiares o incluso la vuelta a las aulas (si se da el caso).

Para llevarlo a cabo, el manual sugiere que el niño lleve un muñeco o peluche que le ofrezca seguridad fuera del entorno doméstico e incluso realizar algún ejercicio de relajación con el pequeño cuando se encuentre fuera de casa. De vuelta al hogar, los adultos pueden preguntarle cómo se ha sentido o que sea el propio niño el que pregunte a los mayores todas las dudas que le puedan surgir. También y para que poco a poco recupere la confianza en todo lo que puede hacer, se le puede atribuir pequeñas responsabilidades (que tenía antes de la crisis sanitaria) para se encuentre más motivado y refuerce su autoestima.

Adolescentes: respetar su espacio, motivarles y fomentar ‘debates constructivos’

La adolescencia es una época de cambios (físicos, psicológicos, emocionales…) en la que una pandemia no tiene ‘hueco’. La guía del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid destaca que los adolescentes, en momentos críticos como los actuales, pueden tener una baja percepción del riesgo (inherente a esta etapa vital) y que la adaptación a la ‘nueva normalidad’ puede acarrear riesgos innecesarios por eludir  las normas y las medidas sanitarias establecidas.

En este caso, es importante que los adultos establezcan una comunicación fluida con ellos, un diálogo que valide sus puntos de vista y las emociones que le provoca la nueva situación. En ese hilo comunicativo, se pueden identificar las posibles conductas de riesgo cuando salen del hogar para verse con sus amigos, por ejemplo. Esto, además, puede dar lugar a debates ‘constructivos’ en los que los jóvenes descubran qué están haciendo mal y puedan corregirlo.

También sugiere la importancia de negociar con ellos distintos horarios o actividades que tienen que realizar, con el objetivo de fomentar la motivación y la colaboración con todos los miembros de la familia. También, consideran fundamental fomentar momentos para estar juntos (ya sea dentro o fuera de casa), pero respetando su espacio y facilitando la conexión con su grupo de iguales en la ‘nueva normalidad’ (a través de un uso responsable de las tecnologías y teniendo en cuenta el uso del tiempo).

Elaborado por:

Laura Román “Herramientas para que niños y jóvenes se adapten a la ‘nueva normalidad’, EDUCACION 3.0 www.educaciontrespuntocero.com

7 Consejos para conectar con tu hijo

Queremos a nuestros hijos y valoramos la conexión con ellos y nuestro tiempo con la familia, pero llevamos vidas muy ocupadas, enteramente inundadas por la tecnología y estamos constantemente conectados con las cosas que suceden fuera de nuestro hogar.

Por desgracia, es muy fácil ir perdiendo el contacto con nuestras relaciones más valiosas mientras respondemos rápidamente un email más, mandamos un WhatsApp a un amigo, publicamos una actualización rápida en Facebook o nos entretenemos en Netflix.

La buena noticia es que hay muchas formas muy fáciles para recuperar esas relaciones y desarrollar conexiones emocionales duraderas con nuestros hijos, y solo es necesario que dejemos el teléfono a un lado un par de horas al día.

Hoy te ofrecemos 7 sencillos consejos para mejorar la relación padre e hijo. Ahora ya no tienes excusa para no mejorar tu relación con ellos.

1. Juega con tus hijos

Jugar al pilla-pilla con ellos en casa, llevarlos a cuestas en una carrera de caballito o practicar deporte con ellos: todas son formas divertidas de jugar con nuestros hijos que a la vez, impulsan y nos ayudan a que nuestra relación con ellos sea más profunda.

2. Presta atención a sus sentimientos

Para ayudar a nuestros hijos a desarrollar una relación saludable con sus sentimientos, escúchalos, incluso cuando lloran y tienen rabietas. Hazles saber que estás ahí, abrázalos, arrúllalos y deja que se expresen. Acéptalos y presencia sus emociones.

3. Comparte tiempo de ocio de calidad con ellos de manera habitual

Fija períodos de 15 a 60 minutos y diles que vas a reservar un hueco para dedicarles ese tiempo solo a ellos, alejado de distracciones, móviles y redes sociales y préstales toda tu atención. Incluso puedes ponerle un nombre, sobre todo si tus hijos son preadolescentes o adolescentes, para que les resulte más atractivo. Evita la necesidad de sugerir o dirigir y déjales que sean ellos quienes te guíen.

4. Céntrate en ti mismo

En lugar de utilizar las redes sociales constantemente, aléjate del teléfono y las pantallas por 30 minutos diarios para volver a conectar contigo mismo. Prueba con la meditación, la lectura de revistas, pintar, escribir historias, el yoga o una caminata por la naturaleza. Tómate algo de tiempo diario para dejar que tus pensamientos y preocupaciones se vayan, para alejarte a propósito de las pantallas y ponerte en contacto con quien realmente eres. Esta práctica te ayudará a encontrarte a ti mismo y a dedicarle más tiempo y atención a tus hijos.

5. Mantén el contacto visual con tus hijos  

Llevarlos a la escuela, ir al trabajo, hacer las actividades y recogerlos es una rutina diaria que no nos ofrece el tiempo necesario para parar, tomar algo de aire y perspectiva y mirar a nuestros hijos a los ojos. Cada vez que puedas, cada vez que hables con ellos recuerda tomar contacto visual. Esto ayuda a construir una conexión y mantenerla a lo largo del tiempo.

6. Habla con ellos sobre los grandes interrogantes de la vida

¿Tu hijo de 4 años ya quiere saber de dónde provienen los bebés? ¿Tu hija de 8 años tiene dificultades para entender la muerte de su abuelo? Estas dudas son muy comunes y representan curiosidades relacionadas con los temas más complicados de la vida. Lo cierto es que puede parecer abrumador tratar de explicárselo a un niño, pero es necesario que lo hagas. Habla con tu pareja y decide cuáles son las 3 cosas más importantes que tu hijo debe aprender sobre ese tema. Después, habla con él. ¿Esperas que sepa que el sexo sucede cuando dos personas se quieren? Entonces por énfasis en que las personas que se quieren tienen bebés (puedes reservar los detalles del sexo para cuando sean más mayores). ¿Quieres que entiendan que aunque una persona muera sigue viva en todos aquellos que la conocían? Entonces cuéntaselo para ayudar a traerles paz y perspectiva. Lo importante es que no evites estos temas ni asumas que los niños no van a poder manejarlos o que no quieren aprenderlo de ti. Los niños necesitan aprender de sus padres y guiar sus pasos a través de sus enseñanzas. Toma como base tus propios valores y creencias y enséñales a partir de ellos, de forma amable y reflexiva.

7. Cuéntales más acerca de tu vida

Los niños quieren saber cómo era para ti hacer las cosas que ellos están aprendiendo a hacer ahora. Cuéntales tantas historias como puedas sobre tu propia infancia y adolescencia. Tus hijos deberían saber todo lo que quieran saber acerca de sus abuelos, cuándo aprendiste a montar en bicicleta, cuándo te enamoraste por primera vez y de quién, quién fue contigo a tu primer baile, dónde te ibas de vacaciones con tu familia, los libros que más te gustaban de niño o cómo eran tus amigos. Todos estos detalles les ayudan a sentirse más cercanos a ti y a tomar decisiones en sus propias vidas.

Elaborado por:

Sapos y princesas “7 Consejos para conectar con tu hijo”,  saposyprincesas.elmundo.es

Por qué es importante celebrar el Día del Padre

Descubre por qué el Día del Padre es importante y por qué es buena idea celebrarlo.

En muchas culturas se tienen días señalados durante los cuales se celebran eventos destacados de cada país en concreto o bien se hace memoria de un personaje conocido con tal de rememorar su recuerdo o sus acciones. Estos días son muy importantes para la sociedad que conforma este país e, incluso, algunos de ellos son festivos, para que casi todo el mundo pueda disfrutarlos.

Dentro de estos días señalados en nuestro calendario también podemos encontrar aquellos que celebran a alguien de nuestra familia. Durante el mes de junio nos encontramos con el día del padre, durante el cual se le hacen regalos a los mismos con tal de poder celebrar con ellos que se les quiere, tanto por parte de sus hijos como de toda la familia. Algunas familias incluso hacen regalos a los abuelos o a los tíos, es decir, a todos aquellos que sean padres. Si tenemos un amigo que acaba de ser padre o hace poco que lo es, también es probable que se le haga un regalo en este día, puesto que será su primera celebración del día del padre siéndolo él mismo.

Es importante celebrar esta fecha por diversos motivos. Debes tener en cuenta que forma parte de nuestra sociedad y que este tipo de fiestas ayudan a que la convivencia sea más fluida a la vez que hacen feliz a ese hombre especial que es padre, cuando no siempre decimos lo que pensamos o sentimos y fechas como esta nos dan esta gran ocasión.

Descubre por qué es importante celebrar el día del padre y no olvides felicitar a todos aquellos padres que conozcas en esta fecha tan especial para ellos.

UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA DECIR LO QUE SENTIMOS

El día del padre es una ocasión excelente, tanto para niños como para mayores, para decir a su padre lo que sienten. Puede que durante el resto del año tengamos tantas cosas en la cabeza, pendientes de hacer y con nerviosismo, que no siempre nos paramos a pensar en las personas que nos rodean. A veces, incluso damos por supuesto que ya conocen nuestros sentimientos y no les decimos lo que pensamos o sentimos.

Por eso, el día del padre puede ser la ocasión ideal para que le recuerdes cuánto le quieres. No solamente a tu propio padre, sino también a tu esposo, a tu hermano si también los tiene o a tus amigos que acaban de ser padres. Sin embargo, en el caso de tu padre, abuelo o esposo los sentimientos serán mucho más intensos y directos, por lo que seguramente que se sientan muy emocionados al conocerlos durante esta fecha tan especial.

Esto no significa que debas comprar un regalo muy caro, para hacerles felices. Simplemente, deberás tener un pequeño detalle con ellos. A veces es mejor hacer un pastel, si les gusta mucho como lo haces, o comprar algo que sabes que necesitan y que les hará mucha ilusión, más allá de que sea algo costoso que quizás no vayan a utilizar nunca. Lo importante durante este día es hacerles saber que no te olvidas de ellos, que los tienes siempre presente, que les quieres y que para ti cualquier día es bueno para celebrar el día del padre.

UNA MANERA DE QUE LOS NIÑOS TENGAN UN DETALLE CON SU PADRE

Es importante que celebres tú también el día del padre, no solamente tus hijos, de este modo aprenderán también de tus acciones. Piensa que los niños suelen copiar lo que hacen los padres, por lo que el hecho de que tú celebres esta fecha tan especial hará que ellos también quieran hacerlo y lo añadan inconscientemente a sus rutinas y, probablemente, sigan haciéndolo el resto de sus vidas.

Lo importante no es comprar un regalo muy costoso, sino tener un detalle con el padre y decirle cuánto se le quiere. Aunque sería esencial hacerlo a diario, estaría bien enseñarles a los niños que los papás hacen muchas cosas por ellos día a día y que casi siempre es el día del niño, por eso tener un día especial para el padre, en el cual todo el mundo a su alrededor también lo celebra, les ayudará a conocer el valor de las personas a las que aman y a tener detalles en fechas señaladas y a decirles lo que sienten más a menudo.

Elaborado por:

Irmina Merino Vidal “Por qué es importante celebrar el Día del Padre”, www.bekiapadres.com

Actividades que ayudan a fortalecer el vínculo entre padres e hijos

Formas de aprovechar el tiempo en familia y mejorar la comunicación.

El estrés, la falta de tiempo y la tecnología están interviniendo negativamente en las relaciones con nuestros hijos. El tiempo que estamos en el hogar es limitado y si lo ocupamos haciendo las tareas de la casa, cocinando, revisando el móvil o viendo una serie, ¿qué espacio dejamos para la comunicación con nuestra familia? Hay fórmulas para aprovechar el tiempo que estamos juntos y favorecer la conversación y el juego con nuestros hijos. ¡Aquí te proponemos algunas ideas!

1. Aprovechar las comidas para hablar.

El desayuno, la comida o la cena son momentos en los que todos los miembros de la familia se juntan. Es la mejor situación para preguntar qué tal les ha ido el día, de forma natural siempre, no a modo de interrogatorio.

Muchas veces nos sentamos a comer y no hablamos. Fomenta el diálogo y el debate. ¡Descubrirás muchas cosas interesantes que les han pasado y que no nos cuentan si no ven la oportunidad! Ah y, sobre todo, poner de regla “dejar” los móviles y no tocarlos durante las comidas.

2. Leer juntos

Una buena idea es leer juntos en la cama justo antes de acostarse. Cuando los niños son pequeños les encanta que les cuenten cuentos. Además de ser un momento para relajarse antes de dormir, aprovechando el hilo argumental de la historia, podemos enseñarles valores y explicarles cosas importantes. Estaremos fomentando el gusto por la lectura y activando su imaginación.

Si los niños son más mayores, podemos proponerles que lean los libros que nos gustaron a nosotros de pequeños y luego podemos comentarlos.

3.Ver una película en familia

Ver una película juntos es una oportunidad para sentirse unidos. Prepara palomitas y elijan el título entre todos. Ten en cuenta que tiene que ser para todos los públicos y que tiene que gustar a niños, a mayores, a los chicos y a las chicas. Una comedia siempre es una buena opción. ¡Reírse libera endorfinas!

4.Escuchar música juntos

La música es fundamental para el desarrollo intelectual de los niños. Cuando son muy pequeños, la música desarrolla su percepción auditiva y la sensibilización motriz. La música tiene el poder de hacernos bailar o emocionarnos. Escucha la música que escuchan ellos y que ellos escuchen la que te gusta. También puedes intercambiar listas de música. Enseñarles grupos del pasado y que ellos te enseñen grupos actuales. ¡Anímalos a que creen sus propias listas!

5.Lo mejor y lo peor el día

Un truco para ver si todo va bien en las vidas de nuestros hijos es hacerles dos preguntas simples: ¿Qué fue lo mejor del día? y ¿Qué fue lo peor del día? Te vas a sorprender con sus respuestas. Es una forma sencilla de averiguar qué es lo que les emociona y qué es lo que les preocupa.

6.Cocinar en familia 

Los niños son capaces de hacer muchas más cosas de lo que imaginamos. Atrévete a que ayuden a cocinar e incluso deja que hagan la comida ellos, siempre con las debidas precauciones para que no se quemen o se corten. La cocina aumenta su autonomía y confianza y mejora sus habilidades manuales a la vez que se familiarizan con la importancia de llevar una vida saludable cuidando la nutrición.

De esta manera, les estamos inculcando buenos hábitos y preparando para la vida adulta. ¡Y veras cómo valorarán más nuestro trabajo, ya que experimentarán en sus propias manos el esfuerzo que conlleva preparar la comida!

7. Decorar la casa

Hazlos partícipes de los cambios decorativos que hagas en la casa. Están perfectamente preparados para poder ayudar a pintar una pared o a envejecer un mueble. Llévalos contigo a las tiendas de muebles y pide su opinión. ¡Se sentirán importantes y pensarán que los tienes en consideración!

8. Hacer manualidades

Un plan muy divertido para los días de lluvia es hacer alguna manualidad. Puedes inspirarte en internet y hacer cosas reciclando materiales que ya tienes en casa como una caja vacía de cereales o un bote de detergente. Creando se sentirán bien porque se centrarán en la tarea olvidando las preocupaciones.

9. Jugar a un juego de mesa

Los juegos de mesa son otro plan para compartir momentos de calidad. Los juegos les harán reír, les harán pensar y con ellos descubrirán nuevos conocimientos. Es una opción para influir en su aprendizaje de forma amena.

10. Ver fotos antiguas juntos

Una actividad que fortalece los vínculos familiares es ver fotos juntos, fotos de cuando eran pequeños e incluso fotos de cuando ellos ni siquiera existían. Muestrales fotografías antiguas de sus bisabuelos y habla de cómo eran.  Es un momento perfecto para mejorar su sentido de pertenencia. ¡Cuenta cómo se conocieron o qué te gustaba hacer a su edad!

Todas estas actividades que hemos propuesto ayudarán a fortalecer el vínculo entre padres e hijos y con el resto de miembros de la familia (no nos podemos olvidar de los abuelos, los primos o los tíos) y ayudarán a mejorar la comunicación familiar.Con ellas establecerás las bases de una educación en la que los niños se sientan integrados e importantes.

Elaborado por:

Virginia Vicente Pascual “Actividades que ayudan a fortalecer el vínculo entre padres e hijos”, Guía Infantil  www.guiainfantil.com

La relación Madre-Hijo: el vínculo más especial de la naturaleza humana

El lazo que une a una madre con su hijo es tan especial que resulta complicado describirlo con palabras. De hecho, quien mejor lo expresa es precisamente quien todavía no sabe hablar. Basta observar a un bebé relacionándose con su madre. La manera en que la mira, cómo encuentra consuelo en sus brazos, la atención que presta a su voz… Cuando el vínculo entre madre e hijo es fuerte y profundo, los beneficios se extienden durante toda la vida. Por eso es interesante conocer el tipo de apego que marcó tu infancia.

¿Cuándo comienza a gestarse la relación madre-hijo? ¿Está el ser humano diseñado para mantenerse cerca de su madre desde el momento en que llega al mundo? En el Día de la Madre nos hemos propuesto ahondar en las respuestas a estas cuestiones. No olvides que estamos celebrando esta bonita fecha con importantes descuentos en todos nuestros cursos. La formación que buscas sobre Crianza Respetuosa impartida por los mejores profesionales, con vídeos en alta definición (4K) a los que puedes acceder desde cualquier dispositivo.

La relación madre-hijo durante el embarazo

La comunicación entre hijo y mamá comienza a establecerse antes del parto. Aproximadamente en el cuarto mes de embarazo, el bebé percibe los sonidos procedentes del exterior. En torno a las veintisiete semanas también empieza a reaccionar al escucharlos. Y por supuesto, la voz de su madre es lo que le llega con mayor nitidez. Enseguida se familiariza con él. Las palabras cariñosas, las nanas y la música, los cuentos… existen muchas opciones para cuidar el vínculo durante esa última etapa de la gestación.

No se trata únicamente de lo que el pequeño escucha. En el curso «Cuidados de la mujer en el embarazo y el postparto», Sara Cañamero señala los beneficios de mantener unos hábitos saludables en esta etapa, tanto para la madre como para el bebé. Una actividad física adecuada y una alimentación saludable repercuten en el bienestar de ambos. Además, el estado de ánimo de la mujer durante el embarazo también tiene influencia en la salud de su hijo.

Mientras está en el útero, el bebé siente lo que su madre siente. Así lo certifican las conclusiones de las numerosas investigaciones que se han realizado sobre este tema. Valga como ejemplo un estudio de la Universidad Charité de Berlín. Este trabajo estableció comparaciones entre jóvenes adultos cuyas madres habían sufrido experiencias traumáticas durante el embarazo, con otros cuyas madres no habían pasado por estos trances.

«Los bebés que habían compartido el estrés materno en la gestación presentaban reacciones de estrés anormales en su vida posterior. Además, tenían de media mayor índice de masa corporal y menor tolerancia al azúcar, indicio de posibles dolencias metabólicas en fase inicial. La actividad de su sistema inmunitario también estaba alterada y su memoria funcional operaba peor en situaciones de tensión».
Fuente

Las primeras horas de vida: piel con piel, lactancia materna y apego

El contacto piel con piel entre madre e hijo inmediatamente después del parto es una práctica cada vez más común. «Mantener a madres y bebés juntos, así como garantizar oportunidades ilimitadas para el piel con piel y la lactancia materna, son prácticas esenciales para un parto seguro y saludable. Madres y bebés tienen necesidad fisiológica de estar juntos durante los momentos, horas y días posteriores al nacimiento. Este tiempo juntos tiene enormes beneficios para ambos», advierte J. T. Crenshaw en un estudio del 2014. Un bebé que disfruta del ‘piel con piel’ con su madre justo después de nacer tiene más posibilidades de iniciar espontáneamente la lactancia materna. Además, el contacto le ayuda a regular su ritmo cardíaco y sus niveles de azúcar en sangre.

Sostener, acariciar, mirar y oler al bebé tras el parto también tiene maravillosas consecuencias para la madre. Las hormonas que libera provoca que adapte su estado de ánimo a la maternidad, preparándola para responder a las necesidades del recién nacido. Es como si el contacto piel con piel y la lactancia materna activasen ciertos instintos maternales. En el curso «Claves para criar desde el apego seguro», Soraya Sánchez nos explica la importancia de satisfacer con celeridad las demandas del bebé, a fin de fortalecer vínculos desde su primer día de vida. Y en «Lactancia materna», Alba Padró te asesora para que puedas disfrutar al máximo de la experiencia de dar el pecho a tus hijos. Descubrirás que, además de alimentarles, estarás nutriéndoles con amor.

Elaborado por:

Tomás Magaña “La relación madre-hijo: el vínculo más especial de la naturaleza humana”, Escuela Bitácoras www.escuela.bitacoras.com

La vida vista a través de los ojos de los niños es más bonita

Vive el presente y disfruta como un niño

A veces se nos olvida lo bonita que es la vida. Nos centramos en las cosas negativas que tenemos alrededor, en las envidias, los celos, los malos pensamientos… y se nos olvida recordar que la vida es el mejor regalo. La salud, nuestros hijos, la naturaleza… todo es un regalo que debemos disfrutar en nuestro tiempo presente, en el aquí y ahora.

Hazte una pregunta: ¿recuerdas lo que sentías al ser un niño? Cuando uno mira hacia atrás se ven esos años a través de unas lentes con un bonito color, con recuerdos felices. ¿Te has dado cuenta alguna vez de cómo tus hijos, sobrinos o los hijos de tus amigos interactúan con el mundo que les rodea? Resulta fascinante verlo… pero la realidad es que no tienes por qué ser tan solo un espectador.

Desde Etapa Infantil queremos que te des cuenta de que es hora de que empieces a ver el mundo a través de los ojos de los niños, porque verás la vida mucho más bonita. No te pierdas algunas razones y pronto descubrirás cómo mejora tu vida diaria.

TODO ES NUEVO

Los niños se fascinan por todo porque todo es nuevo para ellos. No están cansados del mundo y les gusta descubrir lo que les tiene que ofrecer. Un niño se emociona al despertar y descubrir que es un nuevo día. Es una nueva oportunidad emocionante y llena de posibilidades. En lugar de temer a las tareas diarias a las que se van a enfrentar, despejan la mente y no esperan nada, solo disfrutan de lo que ocurre. 

Los adultos también podemos hacer eso, solo tenemos que sentir que cada día es una nueva oportunidad, como una pizarra limpia… ¡y que puede pasar cualquier cosa! Solo hay que vivir en el presente para disfrutarlo al máximo.

TODO ES UNA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE

Los niños siempre están interesados en aprender todo lo que puedan. ¿Cuántas veces has oído preguntar a un niño “por qué” una y otra y otra vez? ¡Ellos quieren saberlo todo! No aceptan un no por respuesta, porque saben que hay una respuesta satisfactoria detrás de él. ¿Con qué frecuencia dejas de leer o investigar algo una vez que encuentras la respuesta en lugar de tratar de descubrir toda la historia detrás? Lo divertido que sería seguir a un sujeto hasta encontrar sus raíces… ¡Solo hay que tener un poco más de curiosidad!

PENSAMIENTO POSITIVO DE FORMA INNATA

Los adultos estamos acostumbrados a pensar de forma negativa casi de forma automática y nos ponemos en el peor de los casos cuando se presenta una nueva situación. Debido a que muchas experiencias son nuevas para los niños, tienen automáticamente una actitud positiva hacia las cosas. Están dispuestos a probar cosas nuevas, especialmente si se les presenta como una aventura. ¿Te imaginas empezar las tareas cotidianas de la vida como aventuras? Hacer las cosas como un juego te hará sentir que no pierdes el tiempo y que tu energía no se consume. Piensa en positivo y disfruta con entusiasmo de todas las posibilidades que te regala la vida.

TODOS PUEDEN SER AMIGOS

¿Alguna vez te has fijado como un niño es capaz de hacer amigos en cualquier momento y lugar? Pero piensa realmente, ¿qué hay de malo en hablar con alguien mientras por ejemplo, esperas el autobús? Los niños siempre están abiertos a conocer a gente nueva. Ellos quieren divertirse, sonreír y pasarlo bien. Aprender nuevos nombres de personas y disfrutar de los demás.

Sería bueno que los adultos aceptáramos esa forma de pensar cuando vamos a comprar, cuando estamos en reuniones con otras personas, cuando llega un nuevo compañero de trabajo y en cualquier otra situación social en la que te puedas encontrar.

Elaborado por:

 Ma José Roldán  “La vida a través de los ojos de los niños es más bonita”, Etapa infantil – www.etapainfantil.com

La importancia de la familia en la educación escolar

Como padres buscamos que la educación de los hijos en la escuela no sea solo académica, sino que también valórica, emocional y personal.

Como padres buscamos que la educación de los hijos en la escuela no sea solo académica, sino que también valórica, emocional y personal. Se espera, por lo mismo, que en la institución formativa se les enseñen las formas más adecuadas para desenvolverse en la sociedad, siendo un aporte real en la construcción de un mundo más justo y empático.

Pero ¿cuál es la función de la familia en este objetivo?

El importante rol de la familia en la educación

Durante el desarrollo de nuestros hijos existen dos espacios fundamentales de crecimiento y socialización. El primero de ellos es la familia, lugar donde se lleva a cabo el aprendizaje de las funciones básicas, como hablar y comer, además de aprender los valores y las normas de conducta que guiarán su futuro.

El segundo es la escuela. En ella “salen” al mundo privado donde conviven con sus pares y adultos, asimilando conocimientos nuevos que les permiten ser tolerantes a la “diferencia”.

Sin embargo, estos dos elementos que inician su formación no deben actuar por separado, sino que los mejores resultados se logran cuando la familia y la escuela trabajan estrechamente por la educación de los niños y niñas.

A continuación, explicamos los principales beneficios de aumentar las funciones de la familia en la educación escolar.

1. Se potencia la educación del niño

Ciertamente, la importancia de la familia en la educación del niño es trascendente. Los alumnos se desarrollan de manera efectiva si se sienten apoyados tanto en su establecimiento educativo como en su hogar. Si los infantes perciben un interés para identificar sus dudas e ideas en el hogar, se dan con mayor facilidad al aprendizaje, tienen más ánimo para participar en clases y actividades extracurriculares.

Además, cuando los padres mantienen curiosidad por los tópicos que están adquiriendo sus hijos, los estudiantes logran reafirmar aún más sus conocimientos. ¿Por qué razón? Debido a que se considera que lo enseñado en la escuela va más allá de la sala de clases y forma parte de varios aspectos de su vida, en especial si estos conocimientos se involucran en sus juegos y conversaciones casuales.

2. Se mejora su aspecto emocional

El rol de la familia en la educación cobra importancia, de manera clara, cuando se entiende que los niños reciben una educación emocional, principalmente, de sus padres. Desde la familia, como punto de partida, se le enseña al menor a encarar las emociones vividas a diario, como la ira, la alegría, la frustración y el amor. Estos aprendizajes, una vez asimilados, se practican en situaciones externas como el colegio.

Por ello, es clave la existencia de una afinidad entre la institución educativa y los apoderados sobre cómo el alumno debe recibir su educación emocional. De esta forma, el niño sabrá comunicar sus emociones de un modo saludable y socializar sanamente. Como resultado, recibe una formación capaz de cuidar la perspectiva emocional del estudiante para concluir en un adulto sano tanto en lo personal como en lo social.

3. El niño aprenderá valores con mayor facilidad

Otra de las funciones de la familia en la educación es inculcar los valores que el niño necesita. En el colegio, estos se refuerzan y se practican para que logren mantenerse en el largo plazo. Por eso, la unión entre el establecimiento educativo y la familia es prioritario para el aprendizaje valórico.

Por ejemplo, si el estudiante concibe vivir en sociedad ejerciendo cualidades como la generosidad, la honestidad, el respeto y la responsabilidad es porque en su hogar y en su colegio son elementos activos de la convivencia diaria.

Sin duda, un colegio familiar es ideal, ya que propone la participación de los padres y potencia el rol de la familia en la educación, logrando una relación positiva entre apoderados y el establecimiento educativo.

En definitiva, si la familia y el colegio conforman un equipo, el niño se verá doblemente beneficiado, formando un joven seguro de sí mismo y preparado para involucrarse en su comunidad. Indudablemente, la importancia de la familia en la educación en estos aspectos es trascendental: es una de las partes necesarias para formar adultos sanos emocionalmente y preparados para enfrentar sus futuros.

Elaborado por:

Hrvatska Skola San Esteban “La importancia de la familia en la educación escolar”,  www.hssanesteban.cl

¿Qué papel juega la familia en el proceso educativo de los niños?

La educación tiene un objetivo muy claro, este es el desarrollo integral del niño, y es en el núcleo familiar donde encontramos las raíces de ese desarrollo global.
La familia es vital tanto para la sociedad como para el desarrollo del ser humano. La educación es tarea primordial de la familia, aunque compartida de una manera significativa con la escuela, con el entorno y con el contexto social.
Los tres anillos de formación de la persona son: la familia, la escuela y la sociedad.
Centrándome en la familia tengo que decir que es para el niño el primer transmisor de pautas culturales y su primer agente de socialización. Los primeros responsables de la educación de los niños son los padres, la familia es el primer contexto donde nos ponemos en contacto con el mundo, un mundo particular de cada grupo familiar, que va transmitiendo al niño sus hábitos, sus costumbres, sus pautas de transmisión cultural.
Dentro de la familia se dan las primeras interacciones, se establecen los primeros vínculos emocionales y vivencias con las personas cercanas. Es en este medio donde el niño realiza los aprendizajes sociales básicos que le ayudarán en su relación consigo mismo y con los otros. Poco a poco irá conociendo normas, pautas de actuación y comportamiento humano.

Para que la relación entre familia y escuela sea efectiva debe lograr integrar a la familia como parte esencial. Se trata, por así decirlo, de poner en práctica una escuela abierta. La escuela comparte con la familia la labor de educar, completando y ampliando sus experiencias formativas. Conseguir que la educación sea eficaz depende totalmente de una unidad de criterios educativos en casa y en la escuela. Y para conseguir ese fin es necesario la comunicación y coordinación entre maestros y padres.

Por ello los maestros necesitan no sólo la información que puedan aportar los padres relativa a sus hijos para conocerlos, sino que además va a ser muy importante su colaboración para hacerles partícipes de la educación escolar de sus hijos, esto repercutirá notablemente sobre su personalidad así como lo que aprendan en el seno familiar va a repercutir en sus comportamientos en la escuela.

Para finalizar mi aportación a la revista me gustaría destacar una cita de José Antonio Marina (filósofo, ensayista y pedagogo) relacionada con los tres pilares fundamentales de la educación: «Los padres solos no pueden educar a sus hijos, hagan lo que hagan, porque no pueden protegerlos de otras influencias muy poderosas. Los docentes solos no pueden educar a sus alumnos, por la misma razón. La sociedad tampoco puede educar a sus ciudadanos, sin la ayuda de los padres y del sistema educativo. La intervención de padres y maestros es imprescindible, pero todos debemos conocer sus limitaciones y reconocer que en la tupida red de influencias en que vivimos, todos ejercemos una influencia educativa, buena o mala por acción o por omisión… Es imprescindible una movilización educativa de la sociedad, que retome el espíritu del viejo proverbio africano: para educar a un niño hace falta la tribu entera».

Elaborado por:

Verónica Paule Núñez. “¿Qué papel juega la familia en el proceso educativo de los niños? ¿Es la familia un pilar importante en la educación de los hijos?” www.hblog.uclm.es

La Amistad se define desde el hogar

¿Por qué es tan Importante Tener Amigos?

Se dice que los amigos son la segunda familia además de ser aquellos en quienes confías, éstos se dan en distintas etapas de la vida, en diferentes grados de importancia y trascendencia.

La mayoría de los niños desde preescolar, buscan ese compañerismo, confianza y fidelidad, por ello es importante conocer y enseñar el significado de la amistad.

Por ello es importante mantener un buen concepto de la amistad en el hogar, los padres deben predicar con el ejemplo, la amistad surge desde casa con los padres y hermanos, no debe haber interés ni conveniencia, debe ser sincera y los niños desde pequeños deben saber el verdadero sentido de ella.

Los niños deben aprender a hacer amigos, cuando los pequeños comienzan a tener relaciones interpersonales manifiestan sensaciones como la alegría, miedo, enojo, entre otras, pero todo eso es bueno para su pronto desarrollo emocional, la amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes comunes y es ahí cuando se dan los primeros mejores amigos.

Poder depositar confianza en un amigo, ayuda también a superar aquellas situaciones más complicadas que pueda estar viviendo una persona como puede ser un duelo, una ruptura, la pérdida de trabajo, etc. Resulta terapéutico poder compartir los momentos difíciles con alguien que te apoya y te anima, conectando a un nivel más profundo.

El sentimiento de aceptación incondicional resulta generador de bienestar. Esto se refiere a poder sentir que eres tú mismo en tu máxima esencia, sin ocultar ninguna característica de tu personalidad que consideres que puede no gustar. Algunos estudios sostienen que un lazo afectivo de amistad potente, facilita que la otra persona exprese todo aquello que siente tanto a nivel cognitivo como emocional, dificultad que a veces existe en el momento de expresar ciertas emociones y pensamientos en una relación de pareja o, incluso, familiar.

Aquí algunos consejos para que enseñar a los hijos el valor de la amistad:

Un verdadero amigo respeta. Tú, como amigo de tu hijo, necesitas modelar el respeto a su forma de ser, aceptándolo incondicionalmente. También otros miembros de la familia deben exigir el mismo respeto: es una actitud familiar.

Un verdadero amigo escucha. Es capaz de suprimir sus propias palabras y dejar que hable el otro, que opine el otro, que pida el otro primero. Enseña a tu hijo a esperar su turno y a escuchar a otros miembros de la familia.

Un verdadero amigo siente. Ser amigo es ponerte en el lugar del otro. Enseña a tu hijo a ser empático y a tener la costumbre de reflexionar sobre cómo se sienten los demás.

Un verdadero amigo ayuda. Ofrece lo que tiene para que el otro sea feliz. Enseña a tu hijo a compartir y ser generoso con otros miembros de la familia.

Un verdadero amigo se divierte. ¿Para qué quieres un amigo, si no lo pasas bien con él? Enseña a tu hijo a disfrutar la compañía de la familia, sin la necesidad de actividades de entretenimiento.

Un verdadero amigo tiene sentido de humor. En tu casa, acostumbra a tu hijo a ver las cosas por el lado amable, con optimismo y buena disposición. La risa sana atrae a los amigos.

Un verdadero amigo perdona. En casa, todo el mundo se equivoca de vez en cuando. Pedir y otorgar perdón es buena práctica para las amistades futuras. Saber perdonar es esencial para la supervivencia de cualquier relación.

La amistad debe considerarse como un regalo, sentir el apoyo y la confianza de un amigo llega a ser necesario. Por ello es importante inculcar a los hijos la verdadera amistad basada en el respeto, confianza, sinceridad y lealtad.

En la adolescencia, las relaciones con los amigos cobran mucha significación, se forman vínculos muy intensos. En determinadas ocasiones, esta etapa puede resultar complicada, se experimentan cambios hormonales, conflictos con las principales figuras de apego, se alcanza el pensamiento operacional formal (nivel abstracto del pensamiento) y, además, surgen las primeras relaciones amorosas. Con todos estos cambios biológicos, cognitivos, emocionales y sociales que experimenta una persona durante su vida adolescente, adquiere una notable relevancia contar con amigos que sirvan de apoyo.

Por todos los beneficios mencionados y a modo de conclusión, resulta primordial destacar la importancia de formar relaciones de amistad que sean de calidad y poder disfrutar de ellas pese a las dificultades que puedan surgir en la camino. Establecer y mantener este tipo de vínculos afectivos puede resultar uno de los mejores garantes de la felicidad y el bienestar.

Fuente:

“La amistad se define desde el hogar”, arthezia.edu.mx

«La importancia de tener amigos» www.psicologosmadridcapital.com

¿Cómo puedes mejorar el estudio con tus hijos?

No existe una zona específica para hacer las tareas que sirva para todos, pero si sigues estas simples guías, podrás crear o mejorar el espacio de estudio de tus hijos para ayudarlos a que hagan sus deberes mejor, más rápido y de manera más cómoda.

1. Prepara el espacio

La influencia de los padres es imprescindible. El niño aprende a saber quién es a partir de su relación con sus padres. Nadie puede descubrirse a si mismo si no hay un contexto amor y de valoración.

2. Haz que el espacio sea cómodo (pero no demasiado)

Selecciona un lugar en el que tu hijo esté relajado, enfocado y alerta. Puede que le guste leer en su cama, pero si se queda dormido, no terminará sus tareas. ¡Una silla acolchada puede ser una mejor opción!

3. Hazlo ergonómico

Idealmente, la superficie de trabajo de tu hijo debería llegar a la altura de su cintura. Cuando se sienta, comprueba que pueda reposar sus codos sobre la mesa sin que tenga necesidad de agachar sus hombros. Debería serle posible descansar los pies rectos sobre el suelo (incluso aunque no siempre se siente de esa forma).

Si su silla no posee la altura correcta, haz que se siente sobre un cojín, una almohada o coloca una caja de zapatos sobre sus pies para que pueda alcanzar el suelo. Añade una manta enrollada detrás de su espalda para evitar que le duela. Si tiene un ordenador, posiciona el monitor a una distancia de 18 a 30 pulgadas de su rostro. Una pantalla antirreflejos ayudará a mantener sus ojitos frescos.

4. Ilumínalo

Tu hijo se cansará o se sentirá distraído con facilidad si debe fijar la vista demasiado sobre sus libros o no puede ver lo que escribió. Intenta una combinación entre la luz de la habitación y una lámpara de escritorio que apunte a los libros o a la pantalla del ordenador.

5. Despliega

Asegúrate de que el niño pueda organizar su trabajo de modo que no se ahogue en una pila de papeles. Si tiene un ordenador sobre el escritorio, colócalo en un lado de manera que tenga espacio para hacer también las tareas manuales.

6. Abastécete

¿Qué materiales necesita siempre tu hijo? ¿Tijeras? ¿Una calculadora? ¿Papel? Procura tener todas estas provisiones en un mismo lugar de forma que no tenga que estar buscándolos siempre. Haz que tenga un calendario, una lista de deberes o un planificador de algún tipo que le permita siempre saber qué tiene que hacer y cuándo.

7. Organízalo

Haz que use cajas, cajones, organizadores o lo que prefiera para que mantenga sus cosas ordenadas. Cuelga un tablón de anuncios en la pared o un calendario que le ayude a seguir las fechas importantes y a colocar recordatorios útiles.

8. Decora

Puede personalizar su espacio con pósters, imágenes, arte, o cualquier decoración que le resulte atractiva. Dado que pasará mucho tiempo ahí, debe poder disfrutarlo también. Además, observar una foto de su perro, por ejemplo, podría darle una idea para una historia o un ensayo.

9. Apaga la televisión y cualquier dispositivo electrónico

El ruido, la televisión y cualquier otra cosa que pueda interesarle a tu hijo más que su examen de geografía es una distracción. Opta por una música de fondo o silencio durante el tiempo de estudio.

Elaborado por:

El Mundo Sapos y princesas “Cómo mejorar el espacio de estudio de tus hijos” saposyprincesas.elmundo.es