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Bienestar Integral

Mi actitud, ¿Tu veneno?

Errores y Preocupaciones más frecuentes en la educación de los hijos

Este artículo es una recopilación de los errores y preocupaciones más frecuentes con las que los terapeutas contendemos en consulta. No está por demás decir que si bien todos ejercemos nuestra paternidad con la mejor intención, ésta es a veces insuficiente para construir un esquema emocional fuerte y equilibrado en nuestros hijos.

A continuación te expongo 4 puntos que a mi parecer son los más interesantes y frecuentes:

1. Anteponer las emociones por encima de los hijos, por ejemplo “estaba de malas”, “no tengo dinero”, “es muy difícil ser madre y padre a la vez”, “estoy cansado”, “no puedo más” etc… Todas estas justificaciones nos hacen operar desde la emoción y no desde la razón. OJO No tomes decisiones permanentes basadas en emociones temporales.

2. Educar a nuestros hijos de acuerdo a nuestros miedos, complejos y traumas. No hay peor idea que esta, cuando educamos con miedo convertimos a los hijos en víctimas de sus circunstancias. Existen complejos que desarrolla nuestra mente que merecen incluso un premio de creatividad. Si consideras que tus emociones te rebasan al momento de educar, tal vez sea tiempo de acudir a un especialista.

3. Sobreproteger a los hijos, lo anterior obstaculiza el desarrollo de los niños y proviene directamente de la necesidad del padre de proteger no del hijo de ser protegido: es el padre el que NECESITA sobreproteger y no el hijo el que necesita esta sobreprotección. ¿Cómo darnos cuenta de que estamos sobreprotegiendo a nuestros hijos? cuando haces algo por tu hijo que por etapa de vida y por edad ya debería de hacer solo, la ironía de todo esto es que todo el mundo se da cuenta de que estás sobreprotegiendo a tus hijos menos tu. Esta actitud llega a ser tan tóxica que los niños se vuelven mimados, consentidos y berrinchudos y los coloca en un camino de vulnerabilidad social ya que a nadie le caen bien los niños sobreprotegidos enfatizo a nadie le caen bien los niños sobreprotegidos. Estudios sociales recientes muestran que el mayor índice de niños que sufren bullying en las escuelas son los que padecen sobreprotección.

4. Tener actitudes de compensación con los hijos: comprándoles lo que quieren o permitiéndoles lo que no se debe permitir. Los papás que trabajan fuera de casa suelen tener este tipo de actitudes para mitigar su culpa de “no estar”. No caigamos en pobretear a los hijos, de pronto escucho frases como: “es que pobre de mi hijo, su papá no quiere saber de él”, “pobrecito de mi hijo trabajo todo el día y solo lo veo en la noche, ni modo que llegue a regañarlo”, el victimizar a los nuestros los hace perder su poder interior y nuevamente justificar nuestras conductas poco formativas. El pobreteo es el elemento número 1 de la anti-resiliencia, si quieres bloquear el crecimiento resiliente de tu hijo para que sea capaz de resolver las adversidades que la vida le pone hazlo víctima.

Comencemos a responder y no a reaccionar, la sutil diferencia está en que la respuesta es proporcional, ecuánime, tranquila, prudente y pensada por el contrario la reacción es impulsiva, berrinchuda, voluntariosa, agresiva y se genera desde el enojo.  Lo anterior se puede lograr a través del control de nuestras propias emociones y desde nuestra conciencia de posición en la vida adulta, de hacernos responsables. No se trata de reprimir el enojo o la tristeza, se trata de saber sentirla con el propósito de hacerlo en PRO de la salud mental de nuestros hijos.

Elaborado por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Lo que te persigue desde adentro

No es el entorno, no es la gente, es tu percepción y tus pensamientos.

Todas las emociones son buenas algunas más agradables que otras y nos llevan a un camino de autoconocimiento que nos conectan con lo que necesitamos. El conflicto reside cuando una de las emociones nos “secuestra” y se convierte en nuestro temperamento por lo tanto en nuestro modo de actuar por la vida.

Comencemos por el miedo, es frecuente que las personas que viven con esta emoción de manera permanente se vivan desprotegidos y tengan pensamientos paranoicos como: Si salgo de mi casa algo malo me puede pasar, si les duele el brazo piensan que se los tienen que amputar… constantemente se defienden del medio ambiente porque lo traducen como una realidad amenazante, por lo tanto toman decisiones desde este lugar. ¿Te suena familiar?, ¿Conoces a alguien que esté estacionado en esta emoción? La buena noticia es que existe una emoción que trabaja como antídoto para el miedo y es la CONFIANZA. Atrévete a producirte una realidad digna de vivir una y otra vez, piensa que “lo que viene conviene” y al final lo que pasa termina por acomodarse. Aristóteles decía “si no eres virtuoso finge serlo” la forma atrae el fondo y un día después de ensayar y trabajar en tu persona la confianza te saldrá de manera natural.

Ahora es el turno de la ansiedad, si pudiéramos colocar esta emoción en el tiempo sería el futuro. La ansiedad se apodera de ideas como: ¿Qué va a pasar?, ¿Cómo voy a resolver esta situación?, ¿Qué me van a decir? Es un estado de alarma constante y a nivel corporal las personas con ansiedad manifiestan tensión en  cuello y espalda.

La ansiedad es un estado de alerta constante en el que siempre estás anticipando lo que viene. La persona que vive en este estado posee un nivel de autoexigencia muy alto que no le permite vincularse con los demás.  Una persona muy ansiosa despierta los nervios en los demás e incluso es difícil que tenga amistades profundas ya que busca controlar su entorno. El antídoto de la ansiedad es EL AQUÍ Y EL AHORA aprende a saborear lo que hay, comprende y comprueba que no pasa nada si no controlas todo, te aseguro que serás testigo de cómo la paz llega a tu vida. Un buen ejercicio para fortalecer nuestro nivel de conciencia son las respiraciones profundas y meditar.

La tristeza hace que las personas tengan un filtro de pesadez y apatía. Por ejemplo, con un duelo no resuelto, situaciones emocionalmente fuertes de la vida, enfermedades no superadas, cambios de trabajo etc.…   cuando la personalidad se instaura en esta emoción todo el entorno parece gris.  El antídoto de la tristeza es la ESPERANZA, aquí el que puede ver la luz al final del túnel gana. Es la fuerza de esta emoción que te mantiene de pie y con la fuerza necesaria para poder salir adelante de cualquier situación.

El enojo te ayuda a poner límites con los demás y a protegerte, pero ya cuando te persigue desde adentro te convierte en una persona intolerante, impaciente, super reactiva, todo te lo tomas personal, estás a la defensiva, irritable y peleando. Los que resuelven su realidad a partir de esta emoción son los reyes de la gastritis y de la colitis, cualquier parecido con la realidad es solo una coincidencia. El enojo es una emoción muy empoderada. En muchas ocasiones personalidades débiles y sin recursos se tornan en personalidades violentas y abusan de los demás y mucho OJO porque en los niños especialmente en los varones el enojo es solo una máscara que cubre al miedo.  El antídoto para esta emoción es reconocer tus VULNERABILIDADES y TRISTEZAS de la vida, de esta forma dejarás de “sobrevivir” a la vida, bajarás tus resistencias y comenzarás a fluir de una manera diferente.

Espero que este nuevo año 2020 te ayude a cerrar lo que necesitas para siempre ser la mejor versión de ti.

Elaborado por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Cómo elegir mejor a los amigos: 7 consejos prácticos

Varias recomendaciones y consejos para saber elegir mejor a los amigos.

Las relaciones interpersonales son procesos complejos, aunque no nos demos cuenta de ello cuando nos impliquemos en ellas.

Antes de que el vínculo de amistad se establezca completamente, ocurre un proceso de selección inconsciente que se enfoca en las cosas que tenemos en común con las otras personas, es lo que se conoce como “compatibilidad”.

En este artículo vamos a repasar un poco cómo podemos pasar de lo inconsciente a lo consciente respecto a la elección de nuestros amigos. En otras palabras, vamos a ver cómo elegir mejor a los amigos, de tal manera que podamos evitar decepciones en el futuro al darnos cuenta que los que pensábamos que eran nuestros amigos en realidad no lo eran.

¿Por qué es importante saber elegir a los amigos?

Es importante saber cómo elegir mejor a los amigos, ya que estos representan parte fundamental de la vida y es en los grupos sociales donde nos desarrollarmos en varios aspectos muy relevantes para nuestra identidad. En los círculos de amistad tenemos oportunidad de convivir con personas que a pesar de ser distintas, muestran coincidencias que hacen posible el vínculo afectivo.

Para poder optar a un desarrollo adecuado de la personalidad, hace falta experimentar cómo es tener un grupo de amigos con el que relacionarse de manera frecuente. Para que esto sea una experiencia no solo agradable sino también constructiva, es necesario saber elegir correctamente con qué grupos nos relacionamos.

Si tenemos la tendencia a relacionarnos con personas que tienen estilos de vida disfuncionales, eventualmente vamos a tener algunas problemáticas similares a las de nuestros amigos. Esto se debe a que las conductas aprendidas socialmente no son conscientes, y sin querer terminamos actuando como nuestro grupo social de referencia.

Independientemente de si aprobamos o no la manera de comportarse de nuestro grupo de amigos, si pasamos mucho tiempo con ellos vamos a terminar por replicar conductas inapropiadas. Por eso es recomendable tener claro cuáles son nuestros principios y valores, y al iniciar nuevas amistades, asegurarnos de que compartamos los mismos valores y estilos de comportamiento prosocial.

En conclusión, es importante escoger correctamente a los amigos para conservar un desarrollo de comportamiento social adecuado, dentro de las normas sociales, y además para evitar la frustración que viene tras de darnos cuenta de que las amistades que habíamos escogido realmente no nos convienen.

Cómo elegir mejor a los amigos

Ahora veamos algunos consejos que serán de utilidad al elegir a nuestras relaciones de amistad.

1. Debe haber simpatía

Ninguna relación de amistad es capaz de funcionar adecuadamente sin que exista simpatía de por medio. Aunque tengamos muchas cosas en común con la otra persona, si no sentimos que el otro sujeto nos agrada, no hay forma de que podamos establecer una relación de amistad sólida, y no vale la pena que forcemos el trato.

2. Conversa sobre tus intereses

Una buena manera de conseguir personas con intereses en común que puedan ser nuestros amigos, es tener la costumbre de mencionar nuestros pasatiempos y aficiones en las conversaciones triviales que solemos entablar con cualquier persona. Nunca sabemos cuándo podemos toparnos con alguien que tenga cosas en común.

3. Frecuenta lugares distintos con regularidad

Cuanto hacemos un hábito de frecuentar los mismos lugares de forma recurrente, es bastante probable que conozcamos personas que hagan lo mismo, independientemente del motivo que los lleve a ese lugar. A veces, la limitación en cuanto a los contextos sociales a los que nos exponemos, hace que no tengamos muchas relaciones sociales entre las que elegir, lo cual hace que suban las posibilidades de aceptar casi a cualquiera como amigo. Lo mejor es variar, para tener la oportunidad de conocer gente nueva; gimnasio, biblioteca, parques, etc.

4. Debe existir tolerancia

La tolerancia debe ser recíproca, tomando en cuenta que a pesar de todas las cosas en común que podáis tener tus amigos y tú, siempre existirán diferencias dentro del vínculo de amistad. Estas diferencias deben ser manejadas de la mejor manera posible, dentro de un ambiente de respeto por las ideas del otro.

5. Fíjate cómo las personas tratan a otras

A veces, el hecho de que un individuo nos trate bien a nosotros no implica que sea una buenas persona. Para evitar tomar una mala decisión al dejar entrar a alguien en nuestras vidas, es importante fijarse en cómo trata a los demás, y sacar conclusiones.

6. Inicia conversaciones controvertidas

Los temas controvertidos y polémicos funcionan como un medidor de tolerancia en cuanto a la calidad de amistad que los otros nos pueden llegar a ofrecer. Si cuando tratas temas sensibles o polémicos la otra persona esta se siente incómoda o reacciona con actitud defensiva, posiblemente no sea una persona tan tolerante como cabría esperar.

Eso sí, asegúrate de no tocar temas polémicos que hablen de problemas que tu amigo o amiga ha sufrido personalmente en el pasado, ya que la irritabilidad ante estos temas puede ser solamente a causa de experiencias traumáticas y ansiedad generada por los conceptos tratados.

7. Comprueba si le gusta pasar tiempo contigo

En muchos casos las personas solo se interesan en nuestra amistad para obtener algún beneficio puntual y luego marcharse de nuestras vidas, lo cual no tiene por qué ser negativo siempre y cuando las personas sepan expresar sus intenciones con honestidad. De lo contrario, es preferible evitar a las personas que se acercan únicamente para favores.

Lo ideal es verificar si tus nuevos amigos tienen tiempo para ti de vez en cuando, o si por el contrario siempre que les invitas a algún lugar tienen una excusa. No invertir tiempo en ti y estar solo presentes para recibir algún tipo de beneficio es una señal de alerta; entonces es buena idea comenzar a cuestionar si realmente hay amistad.

Elaborado por:

Psicólogo Andrés Carrillo “Cómo elegir mejor a los amigos: 7 consejos prácticos”, Psicología y Mente  www.psicologiaymente.com

Referencia:

  • Kassin, S., Fein, S., y Markus, H.R. (2017). Social psychology. Belmont, CA: Cengage Learning.
  • Vanman, E.J., Paul, B. Y., Ito, T.A. y Miller, N. (1997). The Modem Face of Prejudice and Structural Features That Moderate the Effect of Cooperation on Affect. Journal of Personal and Social Psychology, 73(5), pp. 994 – 959.

La fortaleza de la amistad

Los amigos son aquellas personas que encontramos en la vida y que permanecen en ella en los buenos y malos momentos.

Fernando Manzanilla

No importa si los vemos seguido o tal vez no tanto como quisiéramos. Lo cierto es que están presentes en los momentos importantes que vivimos, ya sea para compartir un logro o una alegría, o a veces para darnos su hombro para llorar.

Nos abren los ojos cuando no queremos hacerlo, nos convidan de su energía sin importar lo que eso cueste, porque nuestro bien es el suyo, al igual que comparten nuestro dolor. Nos defienden si es necesario, y nos reprenden para reaccionar también. Lo cierto es, que un amigo es aquella persona capaz de tocar nuestras fibras más escondidas porque nos conocen bien, a veces mejor que nosotros mismos. El simple hecho de contar con su presencia, a veces en el silencio, es capaz de proporcionarnos la compañía más cálida que necesitamos.

A algunos los conocemos en la bonanza, otros son compañeros de tragedias o desgracias; al final de todo todos tienen un lazo único e irrompible que los une a nuestra vida y que sabemos que lejos de algún día romperse, éste se unirá aún más.

Hay que agradecer que contamos con alguien con quien reír, o llorar o simplemente estar, pues el hecho de que dos almas se comuniquen a ese nivel, nos recuerda que somos seres capaces de desarrollar nuestra a veces, lastimada capacidad de perdonarnos y creer en una mejor versión de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.

Cultivar la amistad, no es sólo un don, sino una bendición; quienes cuentan con un amigo en su vida, están mejor preparados para enfrentar las adversidades de la misma y no sólo eso, también pueden disfrutar con mayor intensidad los momentos de paz y felicidad que siempre llegan, aunque a veces parezca que tardan. Lo cierto es que, tener un amigo, y saber serlo, son dos cosas diferentes que debemos aprender a hacer para darle sentido a muchos de nuestros esfuerzos en esta vida, tener con quién compartirlos.

Elaborado por:

Fernando Manzanilla (15 Septiembre 2014) “La Fortaleza de la Amistad”, Imagina México www.laboratoriodefelicidad.mx

¿Comprendemos los adultos el Duelo Infantil?

“El duelo es el pasaporte que nos saca del sufrimiento y permite que el dolor pase”

Jorge Bucay

El duelo infantil es muy diferente al del adulto, y la manera de expresarlo es variable en cada niño y en cada edad. Constantemente la información que los padres proporcionan al niño sobre la muerte es escasa, tardía y equivocada. Además, en un intento fallido de proteger al hijo del sufrimiento, suelen ocultar sus emociones negando el impacto de la muerte, lo cual impide al niño expresar sus propios sentimientos favoreciendo la aparición de dificultades y problemas psicológicos presentes y futuros.

¿Qué es el duelo?

El duelo se puede definir como el conjunto de representaciones mentales y conductas vinculadas con una pérdida afectiva, cuyo objetivo es aceptar la realidad de la pérdida y adaptarse al nuevo entorno. En el niño el proceso de elaboración del duelo vendrá determinado por la etapa evolutiva del desarrollo en que se encuentre, por su temperamento, su entorno social y particularmente por la actitud de los adultos que le rodean. Diversos estudios en psicología demuestran que los niños a los que se les informa de una muerte inminente, que son alentados a expresar sus sentimientos sobre la futura pérdida y que participan en el cuidado del enfermo, superan el duelo mucho mejor que aquellos que, por estrategia compasiva, son separados del familiar moribundo y de los rituales funerarios.

¿Cómo entienden la muerte los niños y cómo manifiestan su duelo?

Según la etapa madurativa en que se encuentre el niño, será distinta la manera de entender el concepto de muerte y la forma de expresar su duelo.

  Primera infancia (desde la lactancia hasta los 3 años de edad). Los niños tan pequeños obviamente no comprenden el concepto de muerte, pero sí de abandono o separación percibida como amenaza a su seguridad y bienestar. Ante la ausencia de la figura materna, presentarán inicialmente reacciones de llanto, inquietud y actitudes de alerta que con el tiempo darán paso a un estado de apatía.

  Niños de 4-6 años. En estas edades, los niños tienen un concepto limitado de la muerte y creen que es algo provisional y reversible. Además, predomina el “pensamiento mágico” de que los deseos pueden hacerse realidad, por lo que es necesario reiterarles lo ocurrido y su significado con un lenguaje claro y sencillo.

Aparecen con frecuencia los siguientes mecanismos de defensa: conductas de regresión (enuresis, succión del pulgar), angustia de separación, miedo a morir, perplejidad (preguntan reiteradamente por el fallecido, sobre cuándo va a volver), negación de la realidad, aislamiento y ambivalencia (parece no afectarles la pérdida y responden con preguntas o afirmaciones inadecuadas). Suelen sentir rabia por el abandono y lo expresan proyectándola hacia sus familiares y mediante juegos agresivos, travesuras, irritabilidad, o pesadillas.

  Niños de 7-12 años. En este grupo cabe destacar el hecho de que ya se diferencia la fantasía de la realidad, y también están presentes los sentimientos de culpabilidad. Puede ocurrir que el niño tenga habilidades para comprender la muerte, pero no para afrontarla adecuadamente. Entre las respuestas adaptativas más frecuentes se encuentran la negación (manifestada en comportamientos agresivos o excesivamente eufóricos en un intento de aislarse del dolor que no soportan), la idealización del fallecido, la culpabilidad (en niños que no pueden expresar la tristeza que sienten), el miedo y la vulnerabilidad (enmascarada en hostilidad), y la adquisición de un rol adulto (hermanos mayores cuidando de los pequeños).

Resolución del duelo

Los tiempos de resolución del duelo suelen ser más cortos en los niños y lo habitual es que éste se resuelva en pocos meses, si bien en algunos casos puede prolongarse e incluso producirse reagudizaciones. Se considera resuelto el duelo en una familia cuando existe la capacidad de recordar a la persona fallecida sin llorar ni desconcertarse y cuando se consiguen establecer relaciones nuevas y aceptar retos vitales.

Actividades para ayudar a los niños a elaborar el Duelo

1) Los cuentos son un gran recurso para ayudar a los niños a transitar por esta dolorosa etapa. Constantemente los niños se proyectan, es decir, se identifican con el personaje de la historia y asimilan recursos y estrategias que tal vez no veían viables.

Aquí les dejo una recomendación de mis favoritos:

Vacío
Julieta tiene una estrella
¿Dónde está el abuelo?
El Árbol De Los Recuerdos

2) Animar a los niños a hablar de la muerte y a expresar lo que sienten. Los niños pequeños pueden pensar que pronto les tocará morir a ellos o a otros familiares. Si los niños perciben que sus emociones son aceptadas por su familia, las expresarán más fácilmente y resolverán antes su duelo. Una buena fórmula para ello podría ser expresarse de la siguiente manera: “Si tienes ganas de llorar y estar triste a solas, me parece muy bien, pero después de estar así durante un rato, sería bueno que hablaras con alguien de cómo te sientes. Si quieres, puedes compartir tus sentimientos conmigo, aquí estoy para escucharte”.

3) Escribir un diario con los recuerdos que quieren mantener de la persona que falleció al tiempo que escriben su progreso día con día les ayudará a los niños a documentar sus emociones y ver el avance que tienen.

No debemos olvidar que el duelo infantil es diferente del adulto, por lo que los niños no suelen expresar sentimientos de tristeza o apatía, sino generalmente cambios de humor, disminución del rendimiento escolar, problemas de sueño o alimentación.

Si estas interesado en conocer más del tema te dejo una referencia bibliográfica que te puede ayudar. En caso de sentir que la situación está fuera de tus manos no dudes en contactar a un profesional.

 

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Ideas de lunch saludables

Ideas de Lunch saludables que ayudarán a mejorar la salud de tu hijo y mejorar su rendimiento escolar.

 

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#yodoygraciaspor

“Recuerda que Vasconcelos siempre será tu casa”

Diana Arreola TorresMtro. Psicopedagogía

Con cariño para:

Luis Emilio, Javier, Ana Paula, Jesús Eduardo, Rebeca, Erika, Enrique, Aranza, María José, Tania, José Antonio, Erin Faith, Maximilian, José Carlos, Alejandro Ramón, Luisa, Kevin, Natalia, Juan David, Ana Sofía, Marcelino, Fernando Daniel y José Leobino.

Se terminó otro ciclo escolar, para unos es simplemente la culminación de un grado lleno de experiencias como: exámenes, lápices perdidos, suéteres sin nombre, risas, mochilas rotas y estuches sin cierre que ansían las vacaciones con el fin de descansar y recuperar fuerzas para cambiar de grado. Para ustedes alumnos de 3° de secundaria significa la culminación de una etapa, escuela, maestros, instalaciones, rutinas, uniformes etc… un sinfín de recuerdos.

Esta vez el artículo del mes está dedicado a ustedes como generación y hoy les voy a platicar del agradecimiento. Cuentan una hermosa anécdota en la que un día los alumnos de Galileo Galilei le preguntaron: “Maestro; usted ¿cuántos años tiene? a lo que respondió: “Yo tengo como 18 aproximadamente”, los alumnos se rieron y le respondieron: “Maestro, pero vemos su barba blanca y sus canas ¿Cómo es posible que tenga 18?, Galileo lo miró fijamente y le dijo: “¿Te refieres a los años que tengo o a los que ya pasaron? Porque biológicamente tengo 65 años, pero en realidad los que tengo por delante son 18”.

Tener una perspectiva de la vida como Galileo Galilei, estoy segura les harátomarse las cosas con más calma en muchos sentidos, irónicamente de estaforma los viejos se vuelven jóvenes y los jóvenes se vuelven viejos.

Analicen y tomen en cuenta el tiempo que tienen por delante que aún es mucho. Con los años que ya pasaron en realidad podemos hacer muy poco, los que tenemos por delante están llenos de oportunidades. Prepárense, estudien, duden de los expertos y de los libros, crezcan en curiosidad, sean testigos de lo extraordinario en un día ordinario, tengan ambición por conocer más sin olvidar quienes son y las bases que Vasconcelos ofreció para ustedes con tanto amor y dedicación.

Con los años que ya pasaron en realidad podemos hacer muy poco, los que tenemos por delante están llenos de oportunidades. Prepárense, estudien, duden de los expertos y de los libros, crezcan en curiosidad, sean testigos de lo extraordinario en un día ordinario, tengan ambición por conocer más sin olvidar quienes son y las bases que Vasconcelos ofreció para ustedes con tanto amor y dedicación.

La gratitud es un fuerte contribuyente a nuestra capacidad de ser más fuertes, más resilientes. Ustedes hoy ¿De qué están agradecidos?, Agradezcan hoy lo que tienen y también lo que NO tienen, créanme que la fuerza interior crece en la carencia y no en la abundancia como se cree vulgarmente.

No se permitan creer que las cosas buenas de la vida únicamente le pasan a la gente con suerte, constrúyanse un mundo ideal ahora que está de moda Aladín, OJO sin creer que lo “merecen todo”, exijan lo mejor y ofrezcan de ustedes mismos siempre lo mejor, recuerden que para obtener resultados extraordinarios hay que hacer esfuerzos extraordinarios.

Se viene una de las mejores etapas en la vida: “La prepa” pregúnteles a sus papás si dudan… amores, desvelos, alegrías, angustias, ilusiones, grupos sociales abiertos y cerrados, materias interesantes y aburridas, salidas, permisos, consecuencias, castigos, redes sociales usadas a su favor y en contra al igual que descargas hormonales con ventajas y desventajas en fin… una completa aventura.

En momentos de duda y vulnerabilidad sean humildes y recurran a sus padres, en ellos encontrarán las mejores palabras de aliento y consuelo. No olviden su voz interior, el origen de su conciencia, escuchen y sientan las llamadas de alerta en su cuerpo. Esta voz creció en ti desde que eras un niño y ha sido testigo de tu transformación hasta hoy solo hace falta detenerse a escucharla te aseguro que descubrirás un poder infinito dentro de ti lleno de sabiduría.

Me despido deseándote que continúes tu camino con seguridad y confianza en ti mismo, agradeciendo hoy tu posición en la vida y la oportunidad que tienes hoy para elegir tu rumbo.

Recuerda que Vasconcelos siempre será tu casa.
¡Hasta pronto!

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Construyendo una Plataforma Emocional

“Estar conscientes de nuestra etapa, es vivir con consciencia nuestro piso.”

Uno de los temas más populares en el momento es sin duda la comunicación asertiva y efectiva entre padres e hijos. Como padres estamos en la constante búsqueda de dominar este reto acudiendo a pláticas, conferencias, cursos y talleres que de manera paralela nos hacen trabajar con nuestro niño interno complementando nuestro “Edificio de la personalidad”. En este edificio interior completamos tareas y aprendizajes no importa si es por medio de una religión, yoga, budismo, ciencia, arte; no importa el camino, lo fundamental es mantenernos en movimiento hacia una mayor conciencia, un crecimiento que nos dé la esperanza de que todo tiene un sentido evolutivo como decía Buda: mover nuestro vehículo de conciencia.

Anamar Orihuela en su afamado libro “Transforma las heridas de tu Infancia” nos propone una analogía muy interesante acerca de como construir el edificio de la personalidad en nuestros hijos y para ayudarte a imaginarlo te invito a realizar el siguiente ejercicio: Vamos a imaginar que tu personalidad es como un edificio de cuatro pisos, con características distintas, necesidades, tareas y potencialidades. Aunque son diferentes, juntos conforman el edificio de tu personalidad que te permite operar en esta vida y crecer como individuo. Cada uno se define de la siguiente manera:

Piso 1: Yo Tierra. Sensorial, niño: Somos como una semilla bajo la tierra llenándose de los nutrientes necesarios y creando las bases y raíces de lo que será una plataforma fundamental de la identidad.

Piso 2: Yo Agua. Emocional, adolescente: Es fundamental el acompañamiento respetuoso de los padres, dar espacio, pero sin soltar por completo. Es propiciar libertad, pero con seguridad y atención. Aquí es como un nuevo nacimiento, pero al mundo por sí mismos.

Piso 3: Yo Aire. Mental, adulto joven: La tarea de esta etapa es asumir la responsabilidad de mis elecciones y actos, cumplir con mis compromisos, desarrollar autonomía en mis actividades, aprender y expandir mi mente con el conocimiento, estructurar mi tiempo, tener atención selectiva y autorregulación.

Piso 4: Yo Fuego. Conciencia, adulto generador: Ser líder de uno mismo nos permite acompañar mejor a los demás. Esto te lleva a una posición más adulta y compasiva, con menos apego, menos hambre, menos deseo de poder, éxito, reconocimiento. Eres más simple y genuino en todo.

Estar conscientes de nuestra etapa, es vivir con consciencia nuestro piso. Definitivamente a lo largo de nuestra vida pasamos por varias etapas dolor, pérdidas, tristezas, armonía, engaño, amor y desamor que nos forman en nuestro verdadero YO haciéndonos seres únicos.

Como padres podemos motivar a nuestros hijos a crecer y asumir nuevos retos y responsabilidades que cada piso tiene a lo largo de la vida.

En familia les propongo realizar el siguiente ejercicio:

  1. Dibuja en una hoja tamaño carta o en una cartulina un cuadrado dividido en cuatro niveles como si fuera el edificio.
  2. A cada piso ponle un color con el que te sientas identificado, imágenes o frases que te recuerden esa etapa.
  3. Escribe las “necesidades” importantes para ti en cada etapa, lo que no tuviste, lo que te hizo falta, lo que crees importante o con lo que te identificas.
  4. Agradece a tu alrededor lo que tienes y “honra” tu historia con tus carencias y excesos, finalmente estas combinaciones son el resultado de quién eres HOY.

Elegir ser padres es educar, dar y amar sin deuda. Es proteger, dar estructura y crear sentido de pertenencia. Educar a un hijo es estimular lo mejor de él, permitir que lo mejor se exprese y crear las condiciones para que se desarrolle y aprenda, para compartir, dar y recibir lo que esta vida tiene para él.

Espero este ejercicio te ayude a hacer conciencia de tus etapas de vida y las necesidades que has cumplido y cargado en cada transición.

Referencia:
Orihuela, A. (2016). Transforma las Heridas de tu Infancia. Penguin Random House. Grupo Editorial.

 

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Y tú ¿Cuántos tienes?

“Los juegos de la mente que nos impiden ser felices”

Diana Arreola TorresMtro. Psicopedagogía

La FELICIDAD es una de las emociones más valoradas y atesoradas en la actualidad, como seres humanos constantemente nos encontramos en esta búsqueda, sin embargo, muchos de nosotros tenemos hábitos que sabotean esta meta. ¿Te has preguntado porque la mente nos puede jugar de manera contraria?, pues bien, existen emociones que ayudan a compensar a la mente para no vivir en un constante estado de euforia escindidos de la realidad que nos gobierna.

La mente puede generar escenarios futuros que nos hacen pensar que podemos controlar lo que va a pasar, de igual forma puede agregar sensaciones, colores, imágenes, emociones de recuerdos pasados distorsionando lo que ya vivimos. El encargado de filtrar todas esas emociones es nuestro querido punto medio que es el “aquí y el ahora” entre más identifiques lo que sientes y tengas capacidad de comunicarlo de manera asertiva, tu contacto con la realidad te va a convertir en un constante protagonista de tu propia historia.

Existen algunos hábitos que No nos permiten encontrar nuestra felicidad de manera plena:

  1. Compararse con los demás: cuando nos comparamos con los demás nos alejamos de ver las cualidades y oportunidades que nosotros tenemos.
  2. No apreciar lo que tenemos.
  3. Dejar que el miedo o el odio te controle: Cuando estas dos emociones permanecen en nuestras reacciones de manera constante. Nos formamos una realidad reactiva, llena de reacciones que nacen del impulso y no de respuestas que nacen de la conciencia.
  4. Vivir pensando en el Pasado y en el Futuro: Hay que utilizar el pasado no como “sofá” sino como “trampolín”. La ansiedad es la protagonista del pasado, mientras que la incertidumbre del futuro. Cuando no sabemos convivir con el aquí y el ahora nos desvinculamos de nosotros mismos.
  5. Tratar de CONTROLAR lo que no está en tus manos: los seres humanos en realidad no podemos controlar la mayoría de las cosas que continuamente suceden. Tener verdadera conciencia de esto nos acerca al estado de la calma y tranquilidad.
  6. Dejarte atrapar por la CULPA: Existen personalidades dependientes de la “culpa” y los efectos secundarios que tiene como posicionarse como víctima en la vida.
  7. Rodearte de gente Tóxica: Estar con personas que constantemente lastiman tu integridad o que tienen comentarios negativos acerca de los demás cuando no están frente a ellos.

Desde pequeños naturalmente buscamos la perfección y sensaciones de bienestar. No perdamos de vista que como padres de familia el “Adulto a cargo” somos nosotros, por lo tanto, conocernos y medir nuestras respuestas es un reto que constantemente tenemos por delante.

Espero hayan hecho conciencia e identificado algunos de estos hábitos que los alejan de sentirse bien con ustedes mismos. Recuerden que el cambio nos pertenece y forma parte de nuestra responsabilidad. Si nosotros no estamos bien mentalmente no podemos educar hijos mentalmente saludables.

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

¿Cómo fomentar la responsabilidad en nuestros hijos?

“No siempre estarás motivado, tienes que aprender a ser disciplinado”

Vidal Schmil

Crecer entre filtros es hoy una realidad desvirtuada que nos permite mostrar una cara quien realmente NO SOMOS. Sin bien tecnológicamente estos han avanzado considerablemente, les aseguro que todavía no tienen la cobertura que los padres necesitamos. James Bridle es su conferencia TED “The nightmare videos of childrens You Tube” destaca que en la mayoría de las aplicaciones el contenido de los filtros está siendo monitoreado por un robot y lo único que en realidad filtra es el contenido de las palabras en los títulos de los videos y no el contenido en si. De tal forma que es muy fácil para nuestros hijos hoy ligar un video de los ya famosos “huevos sorpresa” hasta un video semipornográfico de “Mickey Mouse”. Esta es una situación verdaderamente alarmante ya que muchos de los problemas en internet tienen que ver con las personas que están detrás produciendo estos contenidos, osea la fuente a la cual es difícil llegar y conocer, que con la tecnología en sí. Hay que tener en cuenta que por más bueno que sea un filtro cuando un niño ó adolescente tiene la inquietud de involucrarse en una situación riesgosa a espaldas de sus padres, con el conocimiento que tienen hoy de la tecnología tiene un 80% de probabilidades de tener éxito.

Las pequeñas tareas y obligaciones de los niños deben estar siempre adaptadas a su edad. El sentido de la responsabilidad se entrena a través de situaciones sencillas y cotidianas, que pueden darse en la casa o en la escuela, y a través de la relación que el pequeño tenga con sus padres, profesores y amigos.

Enseñar a nuestros niños a ser responsables es esencial para cultivar su autoestima y seguridad. La realización de tareas en nuestra casa también los estimula cognitivamente y les ayuda a desarrollar la motricidad fina.

Cuando enseñamos a un niño a ser responsable, le estamos ayudando a ser autónomo, a tener mayor fuerza de voluntad, a creer en sí mismo, a ser disciplinado, etc. Aspectos fundamentales en el crecimiento de los niños.

El sentido de responsabilidad se adquiere a través de la experiencia y de la práctica. Las personas aprendemos a ser responsables, o a no serlo, desde la primera infancia. Por eso, es muy importante incorporar pequeñas tareas, obligaciones y deberes en el día a día de nuestros hijos.

¿Cómo transmitir o enseñar responsabilidad a los niños?

A la hora de enseñar deberes, obligaciones y responsabilidades a los niños, es importante que expliquemos claramente al pequeño qué es lo que se espera de él o de ella y la importancia que tiene lo que está haciendo.

Cuando nosotros como padres de familia rescatamos la IMPORTANCIA que tienen los hábitos dentro del hogar estamos reforzando el sentido de autonomía en nuestros hijos y de manera progresiva ellos comienzan a realizar las cosas con la intención de cuidar su cuerpo, por ejemplo, con el hábito de bañarse, su salud con el hábito de una buena alimentación etc…

Lo anterior es casi una pregunta obligada que nos hacen los padres de familia a las personas que nos dedicamos a trabajar con niños: “¿Qué debo hacer para que mi hijo se meta a bañar sin discutir?, ¿Qué método debo seguir para que se quede sentado a la hora de la comida?, ¿Debo premiar cada conducta positiva que tiene dentro de la casa? Sin duda son preguntas muy interesantes, pero en realidad no existe un método maravilloso que realmente funcione si los niños que estamos educando no saben cual es el propósito y la importancia que tienen sus actos.

Nuestro papel como madres y padres es ser comprensivos, pacientes y tolerantes. Debemos ser coherentes, respetuosos y claros a la hora de comunicar a nuestros hijos qué es lo que esperamos de ellos.

A medida que los pequeños van aprendiendo o interiorizando estas nuevas responsabilidades, debemos valorar si es necesario ir incorporando nuevas tareas, deberes o, por el contrario, debemos centrarnos afianzar aquellas que están adquiriendo.

A medida que vaya creciendo, se incrementará la importancia de las obligaciones y deberes de los niños. Es importante recordar que los padres somos su ejemplo, por lo que siempre debemos poner en práctica aquello que intentamos enseñarles.

“Un niño responsable no necesita que sus padres le digan lo que tiene que hacer. Un niño responsable es capaz de valorar las diferentes situaciones en las que se encuentra, y tomar, de forma independiente, una decisión adecuada”. Vidal Schmill (2009).

Aquí les dejo unos tips para ayudar a fomentar la responsabilidad dentro del hogar, estoy segura serán de mucha ayuda.

1- Deja que lo haga a su manera
De esta manera será más fácil que el niño pase de la obediencia a la responsabilidad. Permitirle al niño hacerlo a su manera fomentará su sentimiento de orgullo y logro y promoverá la responsabilidad.

2- El punto medio entre la permisividad y la sobreprotección
Por ello es importante decidir cuando es apropiado acercarse a ellos o darles espacio para que lo hagan a su manera. Esto depende de la madurez del niño, la conducta que ha tenido en el pasado con respecto a la responsabilidad en general y en esa tarea en particular.

3- Realización de acuerdos familiares
Se pueden realizar acuerdos e incluso contratos escritos relacionados con las tareas a realizar y los deberes u obligaciones del niño. Llegar a acuerdos en los que toda la familia esté implicada puede ser una buena forma de prevenir conflictos.

4- Reforzar conductas responsables
La recompensa no debe ser material, sino que con una sonrisa, un gracias o un abrazo es suficiente.

5- Anímale a tomar decisiones
Ayudándoles a tomar decisiones y que se hagan cargo de ellas se fomentará la responsabilidad.

6- Fomenta que se haga cargo de las consecuencias de sus acciones y decisiones
Ser responsable de lo que hacemos implica también asumir las consecuencias de nuestros actos. Si hacemos cosas que no debemos, o nos equivocamos debemos asumirlo y llevar a cabo acciones de reparación.

Nunca es demasiado tarde para fomentar valores, recordemos que los papás realmente exitosos son los que generan hijos independientes.

Extraído del libro:
Cline, F., & Fay, J. (2014). Parenting with love and logic: Teaching children responsibility. Tyndale House

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía