Category

Bienestar Integral

Importancia de la familia

La familia es considerada universalmente como la unidad básica que supone una profunda unidad interna de dos grupos humanos: padres e hijo.

La Organización de las Naciones Unidas reconoce y afirma la importancia de la familia como un lugar privilegiado para la educación, y con el objetivo de aumentar el grado de concienciación acerca de los temas relacionados con la familia

La familia es el lugar donde nacemos y crecemos, encontramos protección y seguridad, ella es la célula en donde las personas resuelven sus necesidades de protección, compañía, alimento y cuidado de la salud. La  familia es la encargada de propiciar que el niño se desarrolle como miembros de un grupo social, con un sentido de pertenencia, con capacidad de entender y respetar la cultura de su grupo.

La influencia de los padres es imprescindible. El niño aprende a saber quién es a partir de su relación con sus padres. Nadie puede descubrirse a si mismo si no hay un contexto amor y de valoración.

Los sociólogos sostienen que hay tres anillos para la formación de la persona: la familia, el Colegio y la sociedad. Hoy en día la familia compone el anillo que tiene más poder. Es aquel que absorbe a los otros dos anillos.

La importancia de la familia radica en que es el primer grupo a la que un individuo pertenece, por tanto es el primer grupo donde se aprenden reglas, pensamientos, costumbres y reacciones; la familia es una institución en donde se aprenden valores, comportamientos y una educación básica como la que desprenden rutinariamente el núcleo familiar

Elaborado por:

Materna Argentina “Importancia de la Familia”, Materna www.materna.com.ar

 

Recuerdos que nuestros hijos nunca van a olvidar

No es lo material, es lo invisible por lo que te recordarán siempre.

Llegó febrero y con este mes el pretexto perfecto para ponernos sentimentales, sensibles, sensoriales, cursis, amorosos y amistosos para celebrar el mes del amor.

Este artículo está dedicado a los recuerdos que se convierten en “esos” momentos que cuando te detienes y piensas en ellos te sale una sonrisa desde lo más profundo de tu ser.

Detente un momento a reflexionar sobre los momentos especiales de tu vida, ¿recuerdas algún olor, color, emoción o sensación?, ¿Qué personas están de manera permanente en tus recuerdos?, ¿Cuáles son esos momentos que nunca olvidarás?

A continuación, te dejo una lista de momentos que conforman recuerdos dignos de recordar:

1. Momentos Especiales: esas pequeñas situaciones que marcan la diferencia entre unos días y otros. Momentos en los que estás con atención plena a tus hijos, sin celulares y sin interrupciones de cualquier tipo como: cantar una canción, jugar un juego de mesa, bailar ó escuchar música, tocar algún instrumento, colorear algún dibujo, caminar juntos, observar el atardecer en fin… existen un sinfín de actividades que pueden originar un momento especial y hacer que se guarden en la memoria afectiva para siempre.

2. Enseñarles algo con ternura y paciencia: todo lo que se enseña de esta forma a los hijos deja una huella INVOLVIDABLE e IMBORRABLE, desde peinarse, atarse las agujetas, bañarse, tejer, bordar, doblar su ropa, tender su cama, prepararse su chocolate caliente por la mañana, hacer galletas o un pastel hasta realizar algún oficio como carpintería, plomería o algo básico de electricidad. Estas acciones se convierten en recuerdos que atesoramos en nuestra vida adulta. Tal vez no recordemos las palabras que nos dijeron para enseñarnos, recordamos y mantenemos lo que nos hicieron sentir con esas lecciones de vida.

3. Los viajes y los paseos: estos nos dan la maravillosa oportunidad de convivir lejos de la rutina y lo cotidiano. Viajar nos permite vincularnos aún más como familia y resolver juntos las eventualidades que cada viaje ofrece. ¿Recuerdas algún viaje que hayas hecho de pequeño con tus padres?, ¿cómo te sentiste?, ¿conservas alguna foto que te recuerde ese momento?, ¿aprendiste algo?.

4. Las bromas y los juegos: Cada familia posee características diferentes, algunas no pierden nunca el estilo y otras se dan permiso de perderlo en la privacidad de su hogar. Algunas bromas de pronto se convierten en tradiciones, por ejemplo: 28 de diciembre. Recuerdo con mucho cariño preparar alguna broma en familia para ese día desde poner de acuerdo a testigos para que tuviera más peso la broma y todo fuera más real. ¿Tienes en tu familia algo que los identifique por su sentido del humor?

5. Pláticas profundas: pláticas en las que como papás te das el tiempo para conversar y “resolver el mundo”. Es en la adolescencia en donde este tipo de pláticas logran este nivel de profundidad y una de las maneras más efectivas para iniciarlas es comenzar compartiendo anécdotas propias, conflictos actuales, adversidades y nuestra forma de resolverlos. En ocasiones queremos y exigimos a nuestros adolescentes que nos cuenten sus dudas y secretos a manera de entrevista en donde el padre interroga y el hijo responde. Ojo lo anterior solo genera bloqueo y resistencia ya que la comunicación se vuelve unidireccional, en cambio cuando convertimos la conversación en una plática donde las dos partes opinan y cuentan aspectos personales, la comunicación se vuelve hacia los dos sentidos generando un ambiente de confianza. Reflexiona lo siguiente: ¿Cuándo fue la última vez que platicaste de manera profunda con tus hijos o con tus padres?, ¿Recuerdas algún consejo?, ¿Cómo te sentiste?

6. Hacerlos sentir capaces: Esos momentos en los que confías en tus hijos y les transmites esta idea. Cuando hacemos sentir capaces a los niños les generamos confianza y fortaleza. “El impacto de las palabras de los padres es un elemento de fortaleza o debilidad que arrastras a lo largo de tu vida”.

Estos puntos engloban parte de lo que emocionalmente permanece en nuestra alma, en nuestras emociones. Es duro darse cuenta que realmente ningún punto requiere de algo material. Cuando se trata de enriquecernos emocionalmente y crecer el ser humano es mucho más profundo que cualquier videojuego con la última tecnología o el celular más actual que sin duda ofrecerán un buen momento de diversión, pero OJO éste vendrá con VIGENCIA y no con PERMANENCIA en nuestros recuerdos. Apostemos nuestro tiempo a generar recuerdos que se perpetúen la vida emocional de nuestros hijos, nunca es tarde para comenzar.

Elaborado por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Mi actitud, ¿Tu veneno?

Errores y Preocupaciones más frecuentes en la educación de los hijos

Este artículo es una recopilación de los errores y preocupaciones más frecuentes con las que los terapeutas contendemos en consulta. No está por demás decir que si bien todos ejercemos nuestra paternidad con la mejor intención, ésta es a veces insuficiente para construir un esquema emocional fuerte y equilibrado en nuestros hijos.

A continuación te expongo 4 puntos que a mi parecer son los más interesantes y frecuentes:

1. Anteponer las emociones por encima de los hijos, por ejemplo “estaba de malas”, “no tengo dinero”, “es muy difícil ser madre y padre a la vez”, “estoy cansado”, “no puedo más” etc… Todas estas justificaciones nos hacen operar desde la emoción y no desde la razón. OJO No tomes decisiones permanentes basadas en emociones temporales.

2. Educar a nuestros hijos de acuerdo a nuestros miedos, complejos y traumas. No hay peor idea que esta, cuando educamos con miedo convertimos a los hijos en víctimas de sus circunstancias. Existen complejos que desarrolla nuestra mente que merecen incluso un premio de creatividad. Si consideras que tus emociones te rebasan al momento de educar, tal vez sea tiempo de acudir a un especialista.

3. Sobreproteger a los hijos, lo anterior obstaculiza el desarrollo de los niños y proviene directamente de la necesidad del padre de proteger no del hijo de ser protegido: es el padre el que NECESITA sobreproteger y no el hijo el que necesita esta sobreprotección. ¿Cómo darnos cuenta de que estamos sobreprotegiendo a nuestros hijos? cuando haces algo por tu hijo que por etapa de vida y por edad ya debería de hacer solo, la ironía de todo esto es que todo el mundo se da cuenta de que estás sobreprotegiendo a tus hijos menos tu. Esta actitud llega a ser tan tóxica que los niños se vuelven mimados, consentidos y berrinchudos y los coloca en un camino de vulnerabilidad social ya que a nadie le caen bien los niños sobreprotegidos enfatizo a nadie le caen bien los niños sobreprotegidos. Estudios sociales recientes muestran que el mayor índice de niños que sufren bullying en las escuelas son los que padecen sobreprotección.

4. Tener actitudes de compensación con los hijos: comprándoles lo que quieren o permitiéndoles lo que no se debe permitir. Los papás que trabajan fuera de casa suelen tener este tipo de actitudes para mitigar su culpa de “no estar”. No caigamos en pobretear a los hijos, de pronto escucho frases como: “es que pobre de mi hijo, su papá no quiere saber de él”, “pobrecito de mi hijo trabajo todo el día y solo lo veo en la noche, ni modo que llegue a regañarlo”, el victimizar a los nuestros los hace perder su poder interior y nuevamente justificar nuestras conductas poco formativas. El pobreteo es el elemento número 1 de la anti-resiliencia, si quieres bloquear el crecimiento resiliente de tu hijo para que sea capaz de resolver las adversidades que la vida le pone hazlo víctima.

Comencemos a responder y no a reaccionar, la sutil diferencia está en que la respuesta es proporcional, ecuánime, tranquila, prudente y pensada por el contrario la reacción es impulsiva, berrinchuda, voluntariosa, agresiva y se genera desde el enojo.  Lo anterior se puede lograr a través del control de nuestras propias emociones y desde nuestra conciencia de posición en la vida adulta, de hacernos responsables. No se trata de reprimir el enojo o la tristeza, se trata de saber sentirla con el propósito de hacerlo en PRO de la salud mental de nuestros hijos.

Elaborado por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Lo que te persigue desde adentro

No es el entorno, no es la gente, es tu percepción y tus pensamientos.

Todas las emociones son buenas algunas más agradables que otras y nos llevan a un camino de autoconocimiento que nos conectan con lo que necesitamos. El conflicto reside cuando una de las emociones nos “secuestra” y se convierte en nuestro temperamento por lo tanto en nuestro modo de actuar por la vida.

Comencemos por el miedo, es frecuente que las personas que viven con esta emoción de manera permanente se vivan desprotegidos y tengan pensamientos paranoicos como: Si salgo de mi casa algo malo me puede pasar, si les duele el brazo piensan que se los tienen que amputar… constantemente se defienden del medio ambiente porque lo traducen como una realidad amenazante, por lo tanto toman decisiones desde este lugar. ¿Te suena familiar?, ¿Conoces a alguien que esté estacionado en esta emoción? La buena noticia es que existe una emoción que trabaja como antídoto para el miedo y es la CONFIANZA. Atrévete a producirte una realidad digna de vivir una y otra vez, piensa que “lo que viene conviene” y al final lo que pasa termina por acomodarse. Aristóteles decía “si no eres virtuoso finge serlo” la forma atrae el fondo y un día después de ensayar y trabajar en tu persona la confianza te saldrá de manera natural.

Ahora es el turno de la ansiedad, si pudiéramos colocar esta emoción en el tiempo sería el futuro. La ansiedad se apodera de ideas como: ¿Qué va a pasar?, ¿Cómo voy a resolver esta situación?, ¿Qué me van a decir? Es un estado de alarma constante y a nivel corporal las personas con ansiedad manifiestan tensión en  cuello y espalda.

La ansiedad es un estado de alerta constante en el que siempre estás anticipando lo que viene. La persona que vive en este estado posee un nivel de autoexigencia muy alto que no le permite vincularse con los demás.  Una persona muy ansiosa despierta los nervios en los demás e incluso es difícil que tenga amistades profundas ya que busca controlar su entorno. El antídoto de la ansiedad es EL AQUÍ Y EL AHORA aprende a saborear lo que hay, comprende y comprueba que no pasa nada si no controlas todo, te aseguro que serás testigo de cómo la paz llega a tu vida. Un buen ejercicio para fortalecer nuestro nivel de conciencia son las respiraciones profundas y meditar.

La tristeza hace que las personas tengan un filtro de pesadez y apatía. Por ejemplo, con un duelo no resuelto, situaciones emocionalmente fuertes de la vida, enfermedades no superadas, cambios de trabajo etc.…   cuando la personalidad se instaura en esta emoción todo el entorno parece gris.  El antídoto de la tristeza es la ESPERANZA, aquí el que puede ver la luz al final del túnel gana. Es la fuerza de esta emoción que te mantiene de pie y con la fuerza necesaria para poder salir adelante de cualquier situación.

El enojo te ayuda a poner límites con los demás y a protegerte, pero ya cuando te persigue desde adentro te convierte en una persona intolerante, impaciente, super reactiva, todo te lo tomas personal, estás a la defensiva, irritable y peleando. Los que resuelven su realidad a partir de esta emoción son los reyes de la gastritis y de la colitis, cualquier parecido con la realidad es solo una coincidencia. El enojo es una emoción muy empoderada. En muchas ocasiones personalidades débiles y sin recursos se tornan en personalidades violentas y abusan de los demás y mucho OJO porque en los niños especialmente en los varones el enojo es solo una máscara que cubre al miedo.  El antídoto para esta emoción es reconocer tus VULNERABILIDADES y TRISTEZAS de la vida, de esta forma dejarás de “sobrevivir” a la vida, bajarás tus resistencias y comenzarás a fluir de una manera diferente.

Espero que este nuevo año 2020 te ayude a cerrar lo que necesitas para siempre ser la mejor versión de ti.

Elaborado por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Cómo elegir mejor a los amigos: 7 consejos prácticos

Varias recomendaciones y consejos para saber elegir mejor a los amigos.

Las relaciones interpersonales son procesos complejos, aunque no nos demos cuenta de ello cuando nos impliquemos en ellas.

Antes de que el vínculo de amistad se establezca completamente, ocurre un proceso de selección inconsciente que se enfoca en las cosas que tenemos en común con las otras personas, es lo que se conoce como “compatibilidad”.

En este artículo vamos a repasar un poco cómo podemos pasar de lo inconsciente a lo consciente respecto a la elección de nuestros amigos. En otras palabras, vamos a ver cómo elegir mejor a los amigos, de tal manera que podamos evitar decepciones en el futuro al darnos cuenta que los que pensábamos que eran nuestros amigos en realidad no lo eran.

¿Por qué es importante saber elegir a los amigos?

Es importante saber cómo elegir mejor a los amigos, ya que estos representan parte fundamental de la vida y es en los grupos sociales donde nos desarrollarmos en varios aspectos muy relevantes para nuestra identidad. En los círculos de amistad tenemos oportunidad de convivir con personas que a pesar de ser distintas, muestran coincidencias que hacen posible el vínculo afectivo.

Para poder optar a un desarrollo adecuado de la personalidad, hace falta experimentar cómo es tener un grupo de amigos con el que relacionarse de manera frecuente. Para que esto sea una experiencia no solo agradable sino también constructiva, es necesario saber elegir correctamente con qué grupos nos relacionamos.

Si tenemos la tendencia a relacionarnos con personas que tienen estilos de vida disfuncionales, eventualmente vamos a tener algunas problemáticas similares a las de nuestros amigos. Esto se debe a que las conductas aprendidas socialmente no son conscientes, y sin querer terminamos actuando como nuestro grupo social de referencia.

Independientemente de si aprobamos o no la manera de comportarse de nuestro grupo de amigos, si pasamos mucho tiempo con ellos vamos a terminar por replicar conductas inapropiadas. Por eso es recomendable tener claro cuáles son nuestros principios y valores, y al iniciar nuevas amistades, asegurarnos de que compartamos los mismos valores y estilos de comportamiento prosocial.

En conclusión, es importante escoger correctamente a los amigos para conservar un desarrollo de comportamiento social adecuado, dentro de las normas sociales, y además para evitar la frustración que viene tras de darnos cuenta de que las amistades que habíamos escogido realmente no nos convienen.

Cómo elegir mejor a los amigos

Ahora veamos algunos consejos que serán de utilidad al elegir a nuestras relaciones de amistad.

1. Debe haber simpatía

Ninguna relación de amistad es capaz de funcionar adecuadamente sin que exista simpatía de por medio. Aunque tengamos muchas cosas en común con la otra persona, si no sentimos que el otro sujeto nos agrada, no hay forma de que podamos establecer una relación de amistad sólida, y no vale la pena que forcemos el trato.

2. Conversa sobre tus intereses

Una buena manera de conseguir personas con intereses en común que puedan ser nuestros amigos, es tener la costumbre de mencionar nuestros pasatiempos y aficiones en las conversaciones triviales que solemos entablar con cualquier persona. Nunca sabemos cuándo podemos toparnos con alguien que tenga cosas en común.

3. Frecuenta lugares distintos con regularidad

Cuanto hacemos un hábito de frecuentar los mismos lugares de forma recurrente, es bastante probable que conozcamos personas que hagan lo mismo, independientemente del motivo que los lleve a ese lugar. A veces, la limitación en cuanto a los contextos sociales a los que nos exponemos, hace que no tengamos muchas relaciones sociales entre las que elegir, lo cual hace que suban las posibilidades de aceptar casi a cualquiera como amigo. Lo mejor es variar, para tener la oportunidad de conocer gente nueva; gimnasio, biblioteca, parques, etc.

4. Debe existir tolerancia

La tolerancia debe ser recíproca, tomando en cuenta que a pesar de todas las cosas en común que podáis tener tus amigos y tú, siempre existirán diferencias dentro del vínculo de amistad. Estas diferencias deben ser manejadas de la mejor manera posible, dentro de un ambiente de respeto por las ideas del otro.

5. Fíjate cómo las personas tratan a otras

A veces, el hecho de que un individuo nos trate bien a nosotros no implica que sea una buenas persona. Para evitar tomar una mala decisión al dejar entrar a alguien en nuestras vidas, es importante fijarse en cómo trata a los demás, y sacar conclusiones.

6. Inicia conversaciones controvertidas

Los temas controvertidos y polémicos funcionan como un medidor de tolerancia en cuanto a la calidad de amistad que los otros nos pueden llegar a ofrecer. Si cuando tratas temas sensibles o polémicos la otra persona esta se siente incómoda o reacciona con actitud defensiva, posiblemente no sea una persona tan tolerante como cabría esperar.

Eso sí, asegúrate de no tocar temas polémicos que hablen de problemas que tu amigo o amiga ha sufrido personalmente en el pasado, ya que la irritabilidad ante estos temas puede ser solamente a causa de experiencias traumáticas y ansiedad generada por los conceptos tratados.

7. Comprueba si le gusta pasar tiempo contigo

En muchos casos las personas solo se interesan en nuestra amistad para obtener algún beneficio puntual y luego marcharse de nuestras vidas, lo cual no tiene por qué ser negativo siempre y cuando las personas sepan expresar sus intenciones con honestidad. De lo contrario, es preferible evitar a las personas que se acercan únicamente para favores.

Lo ideal es verificar si tus nuevos amigos tienen tiempo para ti de vez en cuando, o si por el contrario siempre que les invitas a algún lugar tienen una excusa. No invertir tiempo en ti y estar solo presentes para recibir algún tipo de beneficio es una señal de alerta; entonces es buena idea comenzar a cuestionar si realmente hay amistad.

Elaborado por:

Psicólogo Andrés Carrillo “Cómo elegir mejor a los amigos: 7 consejos prácticos”, Psicología y Mente  www.psicologiaymente.com

Referencia:

  • Kassin, S., Fein, S., y Markus, H.R. (2017). Social psychology. Belmont, CA: Cengage Learning.
  • Vanman, E.J., Paul, B. Y., Ito, T.A. y Miller, N. (1997). The Modem Face of Prejudice and Structural Features That Moderate the Effect of Cooperation on Affect. Journal of Personal and Social Psychology, 73(5), pp. 994 – 959.

La fortaleza de la amistad

Los amigos son aquellas personas que encontramos en la vida y que permanecen en ella en los buenos y malos momentos.

Fernando Manzanilla

No importa si los vemos seguido o tal vez no tanto como quisiéramos. Lo cierto es que están presentes en los momentos importantes que vivimos, ya sea para compartir un logro o una alegría, o a veces para darnos su hombro para llorar.

Nos abren los ojos cuando no queremos hacerlo, nos convidan de su energía sin importar lo que eso cueste, porque nuestro bien es el suyo, al igual que comparten nuestro dolor. Nos defienden si es necesario, y nos reprenden para reaccionar también. Lo cierto es, que un amigo es aquella persona capaz de tocar nuestras fibras más escondidas porque nos conocen bien, a veces mejor que nosotros mismos. El simple hecho de contar con su presencia, a veces en el silencio, es capaz de proporcionarnos la compañía más cálida que necesitamos.

A algunos los conocemos en la bonanza, otros son compañeros de tragedias o desgracias; al final de todo todos tienen un lazo único e irrompible que los une a nuestra vida y que sabemos que lejos de algún día romperse, éste se unirá aún más.

Hay que agradecer que contamos con alguien con quien reír, o llorar o simplemente estar, pues el hecho de que dos almas se comuniquen a ese nivel, nos recuerda que somos seres capaces de desarrollar nuestra a veces, lastimada capacidad de perdonarnos y creer en una mejor versión de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.

Cultivar la amistad, no es sólo un don, sino una bendición; quienes cuentan con un amigo en su vida, están mejor preparados para enfrentar las adversidades de la misma y no sólo eso, también pueden disfrutar con mayor intensidad los momentos de paz y felicidad que siempre llegan, aunque a veces parezca que tardan. Lo cierto es que, tener un amigo, y saber serlo, son dos cosas diferentes que debemos aprender a hacer para darle sentido a muchos de nuestros esfuerzos en esta vida, tener con quién compartirlos.

Elaborado por:

Fernando Manzanilla (15 Septiembre 2014) “La Fortaleza de la Amistad”, Imagina México www.laboratoriodefelicidad.mx

¿Comprendemos los adultos el Duelo Infantil?

“El duelo es el pasaporte que nos saca del sufrimiento y permite que el dolor pase”

Jorge Bucay

El duelo infantil es muy diferente al del adulto, y la manera de expresarlo es variable en cada niño y en cada edad. Constantemente la información que los padres proporcionan al niño sobre la muerte es escasa, tardía y equivocada. Además, en un intento fallido de proteger al hijo del sufrimiento, suelen ocultar sus emociones negando el impacto de la muerte, lo cual impide al niño expresar sus propios sentimientos favoreciendo la aparición de dificultades y problemas psicológicos presentes y futuros.

¿Qué es el duelo?

El duelo se puede definir como el conjunto de representaciones mentales y conductas vinculadas con una pérdida afectiva, cuyo objetivo es aceptar la realidad de la pérdida y adaptarse al nuevo entorno. En el niño el proceso de elaboración del duelo vendrá determinado por la etapa evolutiva del desarrollo en que se encuentre, por su temperamento, su entorno social y particularmente por la actitud de los adultos que le rodean. Diversos estudios en psicología demuestran que los niños a los que se les informa de una muerte inminente, que son alentados a expresar sus sentimientos sobre la futura pérdida y que participan en el cuidado del enfermo, superan el duelo mucho mejor que aquellos que, por estrategia compasiva, son separados del familiar moribundo y de los rituales funerarios.

¿Cómo entienden la muerte los niños y cómo manifiestan su duelo?

Según la etapa madurativa en que se encuentre el niño, será distinta la manera de entender el concepto de muerte y la forma de expresar su duelo.

  Primera infancia (desde la lactancia hasta los 3 años de edad). Los niños tan pequeños obviamente no comprenden el concepto de muerte, pero sí de abandono o separación percibida como amenaza a su seguridad y bienestar. Ante la ausencia de la figura materna, presentarán inicialmente reacciones de llanto, inquietud y actitudes de alerta que con el tiempo darán paso a un estado de apatía.

  Niños de 4-6 años. En estas edades, los niños tienen un concepto limitado de la muerte y creen que es algo provisional y reversible. Además, predomina el “pensamiento mágico” de que los deseos pueden hacerse realidad, por lo que es necesario reiterarles lo ocurrido y su significado con un lenguaje claro y sencillo.

Aparecen con frecuencia los siguientes mecanismos de defensa: conductas de regresión (enuresis, succión del pulgar), angustia de separación, miedo a morir, perplejidad (preguntan reiteradamente por el fallecido, sobre cuándo va a volver), negación de la realidad, aislamiento y ambivalencia (parece no afectarles la pérdida y responden con preguntas o afirmaciones inadecuadas). Suelen sentir rabia por el abandono y lo expresan proyectándola hacia sus familiares y mediante juegos agresivos, travesuras, irritabilidad, o pesadillas.

  Niños de 7-12 años. En este grupo cabe destacar el hecho de que ya se diferencia la fantasía de la realidad, y también están presentes los sentimientos de culpabilidad. Puede ocurrir que el niño tenga habilidades para comprender la muerte, pero no para afrontarla adecuadamente. Entre las respuestas adaptativas más frecuentes se encuentran la negación (manifestada en comportamientos agresivos o excesivamente eufóricos en un intento de aislarse del dolor que no soportan), la idealización del fallecido, la culpabilidad (en niños que no pueden expresar la tristeza que sienten), el miedo y la vulnerabilidad (enmascarada en hostilidad), y la adquisición de un rol adulto (hermanos mayores cuidando de los pequeños).

Resolución del duelo

Los tiempos de resolución del duelo suelen ser más cortos en los niños y lo habitual es que éste se resuelva en pocos meses, si bien en algunos casos puede prolongarse e incluso producirse reagudizaciones. Se considera resuelto el duelo en una familia cuando existe la capacidad de recordar a la persona fallecida sin llorar ni desconcertarse y cuando se consiguen establecer relaciones nuevas y aceptar retos vitales.

Actividades para ayudar a los niños a elaborar el Duelo

1) Los cuentos son un gran recurso para ayudar a los niños a transitar por esta dolorosa etapa. Constantemente los niños se proyectan, es decir, se identifican con el personaje de la historia y asimilan recursos y estrategias que tal vez no veían viables.

Aquí les dejo una recomendación de mis favoritos:

Vacío
Julieta tiene una estrella
¿Dónde está el abuelo?
El Árbol De Los Recuerdos

2) Animar a los niños a hablar de la muerte y a expresar lo que sienten. Los niños pequeños pueden pensar que pronto les tocará morir a ellos o a otros familiares. Si los niños perciben que sus emociones son aceptadas por su familia, las expresarán más fácilmente y resolverán antes su duelo. Una buena fórmula para ello podría ser expresarse de la siguiente manera: “Si tienes ganas de llorar y estar triste a solas, me parece muy bien, pero después de estar así durante un rato, sería bueno que hablaras con alguien de cómo te sientes. Si quieres, puedes compartir tus sentimientos conmigo, aquí estoy para escucharte”.

3) Escribir un diario con los recuerdos que quieren mantener de la persona que falleció al tiempo que escriben su progreso día con día les ayudará a los niños a documentar sus emociones y ver el avance que tienen.

No debemos olvidar que el duelo infantil es diferente del adulto, por lo que los niños no suelen expresar sentimientos de tristeza o apatía, sino generalmente cambios de humor, disminución del rendimiento escolar, problemas de sueño o alimentación.

Si estas interesado en conocer más del tema te dejo una referencia bibliográfica que te puede ayudar. En caso de sentir que la situación está fuera de tus manos no dudes en contactar a un profesional.

 

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Ideas de lunch saludables

Ideas de Lunch saludables que ayudarán a mejorar la salud de tu hijo y mejorar su rendimiento escolar.

 

[cml_media_alt id='431']1[/cml_media_alt] [cml_media_alt id='432']2[/cml_media_alt] [cml_media_alt id='433']3[/cml_media_alt]

#yodoygraciaspor

“Recuerda que Vasconcelos siempre será tu casa”

Diana Arreola TorresMtro. Psicopedagogía

Con cariño para:

Luis Emilio, Javier, Ana Paula, Jesús Eduardo, Rebeca, Erika, Enrique, Aranza, María José, Tania, José Antonio, Erin Faith, Maximilian, José Carlos, Alejandro Ramón, Luisa, Kevin, Natalia, Juan David, Ana Sofía, Marcelino, Fernando Daniel y José Leobino.

Se terminó otro ciclo escolar, para unos es simplemente la culminación de un grado lleno de experiencias como: exámenes, lápices perdidos, suéteres sin nombre, risas, mochilas rotas y estuches sin cierre que ansían las vacaciones con el fin de descansar y recuperar fuerzas para cambiar de grado. Para ustedes alumnos de 3° de secundaria significa la culminación de una etapa, escuela, maestros, instalaciones, rutinas, uniformes etc… un sinfín de recuerdos.

Esta vez el artículo del mes está dedicado a ustedes como generación y hoy les voy a platicar del agradecimiento. Cuentan una hermosa anécdota en la que un día los alumnos de Galileo Galilei le preguntaron: “Maestro; usted ¿cuántos años tiene? a lo que respondió: “Yo tengo como 18 aproximadamente”, los alumnos se rieron y le respondieron: “Maestro, pero vemos su barba blanca y sus canas ¿Cómo es posible que tenga 18?, Galileo lo miró fijamente y le dijo: “¿Te refieres a los años que tengo o a los que ya pasaron? Porque biológicamente tengo 65 años, pero en realidad los que tengo por delante son 18”.

Tener una perspectiva de la vida como Galileo Galilei, estoy segura les harátomarse las cosas con más calma en muchos sentidos, irónicamente de estaforma los viejos se vuelven jóvenes y los jóvenes se vuelven viejos.

Analicen y tomen en cuenta el tiempo que tienen por delante que aún es mucho. Con los años que ya pasaron en realidad podemos hacer muy poco, los que tenemos por delante están llenos de oportunidades. Prepárense, estudien, duden de los expertos y de los libros, crezcan en curiosidad, sean testigos de lo extraordinario en un día ordinario, tengan ambición por conocer más sin olvidar quienes son y las bases que Vasconcelos ofreció para ustedes con tanto amor y dedicación.

Con los años que ya pasaron en realidad podemos hacer muy poco, los que tenemos por delante están llenos de oportunidades. Prepárense, estudien, duden de los expertos y de los libros, crezcan en curiosidad, sean testigos de lo extraordinario en un día ordinario, tengan ambición por conocer más sin olvidar quienes son y las bases que Vasconcelos ofreció para ustedes con tanto amor y dedicación.

La gratitud es un fuerte contribuyente a nuestra capacidad de ser más fuertes, más resilientes. Ustedes hoy ¿De qué están agradecidos?, Agradezcan hoy lo que tienen y también lo que NO tienen, créanme que la fuerza interior crece en la carencia y no en la abundancia como se cree vulgarmente.

No se permitan creer que las cosas buenas de la vida únicamente le pasan a la gente con suerte, constrúyanse un mundo ideal ahora que está de moda Aladín, OJO sin creer que lo “merecen todo”, exijan lo mejor y ofrezcan de ustedes mismos siempre lo mejor, recuerden que para obtener resultados extraordinarios hay que hacer esfuerzos extraordinarios.

Se viene una de las mejores etapas en la vida: “La prepa” pregúnteles a sus papás si dudan… amores, desvelos, alegrías, angustias, ilusiones, grupos sociales abiertos y cerrados, materias interesantes y aburridas, salidas, permisos, consecuencias, castigos, redes sociales usadas a su favor y en contra al igual que descargas hormonales con ventajas y desventajas en fin… una completa aventura.

En momentos de duda y vulnerabilidad sean humildes y recurran a sus padres, en ellos encontrarán las mejores palabras de aliento y consuelo. No olviden su voz interior, el origen de su conciencia, escuchen y sientan las llamadas de alerta en su cuerpo. Esta voz creció en ti desde que eras un niño y ha sido testigo de tu transformación hasta hoy solo hace falta detenerse a escucharla te aseguro que descubrirás un poder infinito dentro de ti lleno de sabiduría.

Me despido deseándote que continúes tu camino con seguridad y confianza en ti mismo, agradeciendo hoy tu posición en la vida y la oportunidad que tienes hoy para elegir tu rumbo.

Recuerda que Vasconcelos siempre será tu casa.
¡Hasta pronto!

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Construyendo una Plataforma Emocional

“Estar conscientes de nuestra etapa, es vivir con consciencia nuestro piso.”

Uno de los temas más populares en el momento es sin duda la comunicación asertiva y efectiva entre padres e hijos. Como padres estamos en la constante búsqueda de dominar este reto acudiendo a pláticas, conferencias, cursos y talleres que de manera paralela nos hacen trabajar con nuestro niño interno complementando nuestro “Edificio de la personalidad”. En este edificio interior completamos tareas y aprendizajes no importa si es por medio de una religión, yoga, budismo, ciencia, arte; no importa el camino, lo fundamental es mantenernos en movimiento hacia una mayor conciencia, un crecimiento que nos dé la esperanza de que todo tiene un sentido evolutivo como decía Buda: mover nuestro vehículo de conciencia.

Anamar Orihuela en su afamado libro “Transforma las heridas de tu Infancia” nos propone una analogía muy interesante acerca de como construir el edificio de la personalidad en nuestros hijos y para ayudarte a imaginarlo te invito a realizar el siguiente ejercicio: Vamos a imaginar que tu personalidad es como un edificio de cuatro pisos, con características distintas, necesidades, tareas y potencialidades. Aunque son diferentes, juntos conforman el edificio de tu personalidad que te permite operar en esta vida y crecer como individuo. Cada uno se define de la siguiente manera:

Piso 1: Yo Tierra. Sensorial, niño: Somos como una semilla bajo la tierra llenándose de los nutrientes necesarios y creando las bases y raíces de lo que será una plataforma fundamental de la identidad.

Piso 2: Yo Agua. Emocional, adolescente: Es fundamental el acompañamiento respetuoso de los padres, dar espacio, pero sin soltar por completo. Es propiciar libertad, pero con seguridad y atención. Aquí es como un nuevo nacimiento, pero al mundo por sí mismos.

Piso 3: Yo Aire. Mental, adulto joven: La tarea de esta etapa es asumir la responsabilidad de mis elecciones y actos, cumplir con mis compromisos, desarrollar autonomía en mis actividades, aprender y expandir mi mente con el conocimiento, estructurar mi tiempo, tener atención selectiva y autorregulación.

Piso 4: Yo Fuego. Conciencia, adulto generador: Ser líder de uno mismo nos permite acompañar mejor a los demás. Esto te lleva a una posición más adulta y compasiva, con menos apego, menos hambre, menos deseo de poder, éxito, reconocimiento. Eres más simple y genuino en todo.

Estar conscientes de nuestra etapa, es vivir con consciencia nuestro piso. Definitivamente a lo largo de nuestra vida pasamos por varias etapas dolor, pérdidas, tristezas, armonía, engaño, amor y desamor que nos forman en nuestro verdadero YO haciéndonos seres únicos.

Como padres podemos motivar a nuestros hijos a crecer y asumir nuevos retos y responsabilidades que cada piso tiene a lo largo de la vida.

En familia les propongo realizar el siguiente ejercicio:

  1. Dibuja en una hoja tamaño carta o en una cartulina un cuadrado dividido en cuatro niveles como si fuera el edificio.
  2. A cada piso ponle un color con el que te sientas identificado, imágenes o frases que te recuerden esa etapa.
  3. Escribe las “necesidades” importantes para ti en cada etapa, lo que no tuviste, lo que te hizo falta, lo que crees importante o con lo que te identificas.
  4. Agradece a tu alrededor lo que tienes y “honra” tu historia con tus carencias y excesos, finalmente estas combinaciones son el resultado de quién eres HOY.

Elegir ser padres es educar, dar y amar sin deuda. Es proteger, dar estructura y crear sentido de pertenencia. Educar a un hijo es estimular lo mejor de él, permitir que lo mejor se exprese y crear las condiciones para que se desarrolle y aprenda, para compartir, dar y recibir lo que esta vida tiene para él.

Espero este ejercicio te ayude a hacer conciencia de tus etapas de vida y las necesidades que has cumplido y cargado en cada transición.

Referencia:
Orihuela, A. (2016). Transforma las Heridas de tu Infancia. Penguin Random House. Grupo Editorial.

 

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía