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Bienestar Integral

La importancia de la familia en la educación escolar

Como padres buscamos que la educación de los hijos en la escuela no sea solo académica, sino que también valórica, emocional y personal.

Como padres buscamos que la educación de los hijos en la escuela no sea solo académica, sino que también valórica, emocional y personal. Se espera, por lo mismo, que en la institución formativa se les enseñen las formas más adecuadas para desenvolverse en la sociedad, siendo un aporte real en la construcción de un mundo más justo y empático.

Pero ¿cuál es la función de la familia en este objetivo?

El importante rol de la familia en la educación

Durante el desarrollo de nuestros hijos existen dos espacios fundamentales de crecimiento y socialización. El primero de ellos es la familia, lugar donde se lleva a cabo el aprendizaje de las funciones básicas, como hablar y comer, además de aprender los valores y las normas de conducta que guiarán su futuro.

El segundo es la escuela. En ella “salen” al mundo privado donde conviven con sus pares y adultos, asimilando conocimientos nuevos que les permiten ser tolerantes a la “diferencia”.

Sin embargo, estos dos elementos que inician su formación no deben actuar por separado, sino que los mejores resultados se logran cuando la familia y la escuela trabajan estrechamente por la educación de los niños y niñas.

A continuación, explicamos los principales beneficios de aumentar las funciones de la familia en la educación escolar.

1. Se potencia la educación del niño

Ciertamente, la importancia de la familia en la educación del niño es trascendente. Los alumnos se desarrollan de manera efectiva si se sienten apoyados tanto en su establecimiento educativo como en su hogar. Si los infantes perciben un interés para identificar sus dudas e ideas en el hogar, se dan con mayor facilidad al aprendizaje, tienen más ánimo para participar en clases y actividades extracurriculares.

Además, cuando los padres mantienen curiosidad por los tópicos que están adquiriendo sus hijos, los estudiantes logran reafirmar aún más sus conocimientos. ¿Por qué razón? Debido a que se considera que lo enseñado en la escuela va más allá de la sala de clases y forma parte de varios aspectos de su vida, en especial si estos conocimientos se involucran en sus juegos y conversaciones casuales.

2. Se mejora su aspecto emocional

El rol de la familia en la educación cobra importancia, de manera clara, cuando se entiende que los niños reciben una educación emocional, principalmente, de sus padres. Desde la familia, como punto de partida, se le enseña al menor a encarar las emociones vividas a diario, como la ira, la alegría, la frustración y el amor. Estos aprendizajes, una vez asimilados, se practican en situaciones externas como el colegio.

Por ello, es clave la existencia de una afinidad entre la institución educativa y los apoderados sobre cómo el alumno debe recibir su educación emocional. De esta forma, el niño sabrá comunicar sus emociones de un modo saludable y socializar sanamente. Como resultado, recibe una formación capaz de cuidar la perspectiva emocional del estudiante para concluir en un adulto sano tanto en lo personal como en lo social.

3. El niño aprenderá valores con mayor facilidad

Otra de las funciones de la familia en la educación es inculcar los valores que el niño necesita. En el colegio, estos se refuerzan y se practican para que logren mantenerse en el largo plazo. Por eso, la unión entre el establecimiento educativo y la familia es prioritario para el aprendizaje valórico.

Por ejemplo, si el estudiante concibe vivir en sociedad ejerciendo cualidades como la generosidad, la honestidad, el respeto y la responsabilidad es porque en su hogar y en su colegio son elementos activos de la convivencia diaria.

Sin duda, un colegio familiar es ideal, ya que propone la participación de los padres y potencia el rol de la familia en la educación, logrando una relación positiva entre apoderados y el establecimiento educativo.

En definitiva, si la familia y el colegio conforman un equipo, el niño se verá doblemente beneficiado, formando un joven seguro de sí mismo y preparado para involucrarse en su comunidad. Indudablemente, la importancia de la familia en la educación en estos aspectos es trascendental: es una de las partes necesarias para formar adultos sanos emocionalmente y preparados para enfrentar sus futuros.

Elaborado por:

Hrvatska Skola San Esteban “La importancia de la familia en la educación escolar”,  www.hssanesteban.cl

¿Qué papel juega la familia en el proceso educativo de los niños?

La educación tiene un objetivo muy claro, este es el desarrollo integral del niño, y es en el núcleo familiar donde encontramos las raíces de ese desarrollo global.
La familia es vital tanto para la sociedad como para el desarrollo del ser humano. La educación es tarea primordial de la familia, aunque compartida de una manera significativa con la escuela, con el entorno y con el contexto social.
Los tres anillos de formación de la persona son: la familia, la escuela y la sociedad.
Centrándome en la familia tengo que decir que es para el niño el primer transmisor de pautas culturales y su primer agente de socialización. Los primeros responsables de la educación de los niños son los padres, la familia es el primer contexto donde nos ponemos en contacto con el mundo, un mundo particular de cada grupo familiar, que va transmitiendo al niño sus hábitos, sus costumbres, sus pautas de transmisión cultural.
Dentro de la familia se dan las primeras interacciones, se establecen los primeros vínculos emocionales y vivencias con las personas cercanas. Es en este medio donde el niño realiza los aprendizajes sociales básicos que le ayudarán en su relación consigo mismo y con los otros. Poco a poco irá conociendo normas, pautas de actuación y comportamiento humano.

Para que la relación entre familia y escuela sea efectiva debe lograr integrar a la familia como parte esencial. Se trata, por así decirlo, de poner en práctica una escuela abierta. La escuela comparte con la familia la labor de educar, completando y ampliando sus experiencias formativas. Conseguir que la educación sea eficaz depende totalmente de una unidad de criterios educativos en casa y en la escuela. Y para conseguir ese fin es necesario la comunicación y coordinación entre maestros y padres.

Por ello los maestros necesitan no sólo la información que puedan aportar los padres relativa a sus hijos para conocerlos, sino que además va a ser muy importante su colaboración para hacerles partícipes de la educación escolar de sus hijos, esto repercutirá notablemente sobre su personalidad así como lo que aprendan en el seno familiar va a repercutir en sus comportamientos en la escuela.

Para finalizar mi aportación a la revista me gustaría destacar una cita de José Antonio Marina (filósofo, ensayista y pedagogo) relacionada con los tres pilares fundamentales de la educación: «Los padres solos no pueden educar a sus hijos, hagan lo que hagan, porque no pueden protegerlos de otras influencias muy poderosas. Los docentes solos no pueden educar a sus alumnos, por la misma razón. La sociedad tampoco puede educar a sus ciudadanos, sin la ayuda de los padres y del sistema educativo. La intervención de padres y maestros es imprescindible, pero todos debemos conocer sus limitaciones y reconocer que en la tupida red de influencias en que vivimos, todos ejercemos una influencia educativa, buena o mala por acción o por omisión… Es imprescindible una movilización educativa de la sociedad, que retome el espíritu del viejo proverbio africano: para educar a un niño hace falta la tribu entera».

Elaborado por:

Verónica Paule Núñez. “¿Qué papel juega la familia en el proceso educativo de los niños? ¿Es la familia un pilar importante en la educación de los hijos?” www.hblog.uclm.es

La Amistad se define desde el hogar

¿Por qué es tan Importante Tener Amigos?

Se dice que los amigos son la segunda familia además de ser aquellos en quienes confías, éstos se dan en distintas etapas de la vida, en diferentes grados de importancia y trascendencia.

La mayoría de los niños desde preescolar, buscan ese compañerismo, confianza y fidelidad, por ello es importante conocer y enseñar el significado de la amistad.

Por ello es importante mantener un buen concepto de la amistad en el hogar, los padres deben predicar con el ejemplo, la amistad surge desde casa con los padres y hermanos, no debe haber interés ni conveniencia, debe ser sincera y los niños desde pequeños deben saber el verdadero sentido de ella.

Los niños deben aprender a hacer amigos, cuando los pequeños comienzan a tener relaciones interpersonales manifiestan sensaciones como la alegría, miedo, enojo, entre otras, pero todo eso es bueno para su pronto desarrollo emocional, la amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes comunes y es ahí cuando se dan los primeros mejores amigos.

Poder depositar confianza en un amigo, ayuda también a superar aquellas situaciones más complicadas que pueda estar viviendo una persona como puede ser un duelo, una ruptura, la pérdida de trabajo, etc. Resulta terapéutico poder compartir los momentos difíciles con alguien que te apoya y te anima, conectando a un nivel más profundo.

El sentimiento de aceptación incondicional resulta generador de bienestar. Esto se refiere a poder sentir que eres tú mismo en tu máxima esencia, sin ocultar ninguna característica de tu personalidad que consideres que puede no gustar. Algunos estudios sostienen que un lazo afectivo de amistad potente, facilita que la otra persona exprese todo aquello que siente tanto a nivel cognitivo como emocional, dificultad que a veces existe en el momento de expresar ciertas emociones y pensamientos en una relación de pareja o, incluso, familiar.

Aquí algunos consejos para que enseñar a los hijos el valor de la amistad:

Un verdadero amigo respeta. Tú, como amigo de tu hijo, necesitas modelar el respeto a su forma de ser, aceptándolo incondicionalmente. También otros miembros de la familia deben exigir el mismo respeto: es una actitud familiar.

Un verdadero amigo escucha. Es capaz de suprimir sus propias palabras y dejar que hable el otro, que opine el otro, que pida el otro primero. Enseña a tu hijo a esperar su turno y a escuchar a otros miembros de la familia.

Un verdadero amigo siente. Ser amigo es ponerte en el lugar del otro. Enseña a tu hijo a ser empático y a tener la costumbre de reflexionar sobre cómo se sienten los demás.

Un verdadero amigo ayuda. Ofrece lo que tiene para que el otro sea feliz. Enseña a tu hijo a compartir y ser generoso con otros miembros de la familia.

Un verdadero amigo se divierte. ¿Para qué quieres un amigo, si no lo pasas bien con él? Enseña a tu hijo a disfrutar la compañía de la familia, sin la necesidad de actividades de entretenimiento.

Un verdadero amigo tiene sentido de humor. En tu casa, acostumbra a tu hijo a ver las cosas por el lado amable, con optimismo y buena disposición. La risa sana atrae a los amigos.

Un verdadero amigo perdona. En casa, todo el mundo se equivoca de vez en cuando. Pedir y otorgar perdón es buena práctica para las amistades futuras. Saber perdonar es esencial para la supervivencia de cualquier relación.

La amistad debe considerarse como un regalo, sentir el apoyo y la confianza de un amigo llega a ser necesario. Por ello es importante inculcar a los hijos la verdadera amistad basada en el respeto, confianza, sinceridad y lealtad.

En la adolescencia, las relaciones con los amigos cobran mucha significación, se forman vínculos muy intensos. En determinadas ocasiones, esta etapa puede resultar complicada, se experimentan cambios hormonales, conflictos con las principales figuras de apego, se alcanza el pensamiento operacional formal (nivel abstracto del pensamiento) y, además, surgen las primeras relaciones amorosas. Con todos estos cambios biológicos, cognitivos, emocionales y sociales que experimenta una persona durante su vida adolescente, adquiere una notable relevancia contar con amigos que sirvan de apoyo.

Por todos los beneficios mencionados y a modo de conclusión, resulta primordial destacar la importancia de formar relaciones de amistad que sean de calidad y poder disfrutar de ellas pese a las dificultades que puedan surgir en la camino. Establecer y mantener este tipo de vínculos afectivos puede resultar uno de los mejores garantes de la felicidad y el bienestar.

Fuente:

“La amistad se define desde el hogar”, arthezia.edu.mx

«La importancia de tener amigos» www.psicologosmadridcapital.com

¿Cómo puedes mejorar el estudio con tus hijos?

No existe una zona específica para hacer las tareas que sirva para todos, pero si sigues estas simples guías, podrás crear o mejorar el espacio de estudio de tus hijos para ayudarlos a que hagan sus deberes mejor, más rápido y de manera más cómoda.

1. Prepara el espacio

La influencia de los padres es imprescindible. El niño aprende a saber quién es a partir de su relación con sus padres. Nadie puede descubrirse a si mismo si no hay un contexto amor y de valoración.

2. Haz que el espacio sea cómodo (pero no demasiado)

Selecciona un lugar en el que tu hijo esté relajado, enfocado y alerta. Puede que le guste leer en su cama, pero si se queda dormido, no terminará sus tareas. ¡Una silla acolchada puede ser una mejor opción!

3. Hazlo ergonómico

Idealmente, la superficie de trabajo de tu hijo debería llegar a la altura de su cintura. Cuando se sienta, comprueba que pueda reposar sus codos sobre la mesa sin que tenga necesidad de agachar sus hombros. Debería serle posible descansar los pies rectos sobre el suelo (incluso aunque no siempre se siente de esa forma).

Si su silla no posee la altura correcta, haz que se siente sobre un cojín, una almohada o coloca una caja de zapatos sobre sus pies para que pueda alcanzar el suelo. Añade una manta enrollada detrás de su espalda para evitar que le duela. Si tiene un ordenador, posiciona el monitor a una distancia de 18 a 30 pulgadas de su rostro. Una pantalla antirreflejos ayudará a mantener sus ojitos frescos.

4. Ilumínalo

Tu hijo se cansará o se sentirá distraído con facilidad si debe fijar la vista demasiado sobre sus libros o no puede ver lo que escribió. Intenta una combinación entre la luz de la habitación y una lámpara de escritorio que apunte a los libros o a la pantalla del ordenador.

5. Despliega

Asegúrate de que el niño pueda organizar su trabajo de modo que no se ahogue en una pila de papeles. Si tiene un ordenador sobre el escritorio, colócalo en un lado de manera que tenga espacio para hacer también las tareas manuales.

6. Abastécete

¿Qué materiales necesita siempre tu hijo? ¿Tijeras? ¿Una calculadora? ¿Papel? Procura tener todas estas provisiones en un mismo lugar de forma que no tenga que estar buscándolos siempre. Haz que tenga un calendario, una lista de deberes o un planificador de algún tipo que le permita siempre saber qué tiene que hacer y cuándo.

7. Organízalo

Haz que use cajas, cajones, organizadores o lo que prefiera para que mantenga sus cosas ordenadas. Cuelga un tablón de anuncios en la pared o un calendario que le ayude a seguir las fechas importantes y a colocar recordatorios útiles.

8. Decora

Puede personalizar su espacio con pósters, imágenes, arte, o cualquier decoración que le resulte atractiva. Dado que pasará mucho tiempo ahí, debe poder disfrutarlo también. Además, observar una foto de su perro, por ejemplo, podría darle una idea para una historia o un ensayo.

9. Apaga la televisión y cualquier dispositivo electrónico

El ruido, la televisión y cualquier otra cosa que pueda interesarle a tu hijo más que su examen de geografía es una distracción. Opta por una música de fondo o silencio durante el tiempo de estudio.

Elaborado por:

El Mundo Sapos y princesas “Cómo mejorar el espacio de estudio de tus hijos” saposyprincesas.elmundo.es

17 hábitos para fortalecer la relación con tus hijos

La clave para fortalecer la relación con tus hijos es fomentar las interacciones positivas día a día.

Puedes hacer muchas cosas para fortalecer la relación con tus hijos. La clave para que estas interacciones positivas sean efectivas es que sean diarias. Por eso, incluir dentro tus rutinas este tipo de interacciones tiene muchos beneficios.

Lo mejor de todo es que con estas ideas que vamos a proponer no solo vas a conseguir compensar los malos momentos, sino que vas hacer que el día sea mejor. Al centrarte en las interacciones positivas, las interacciones negativas tendrán menos cabida. Es más, al crear hábitos como estos, tus hijos cooperarán más, se pelearán menos y se esforzarán por seguir tus consejos.

1) Disfruta de unos momentos cada mañana con tus hijos, de manera individual. No hace falta hablar, basta con acurrucarse. Abrázale, acaríciale. No hay mejor manera de empezar el día que un despertar placentero.

2) Habla con tus hijos durante el desayuno. Pregúntales qué tienen que hacer ese día. Interésate por lo que les espera.

3) Déjale notitas de amor: el almuerzo del colegio, entre las páginas de un cuaderno, sobre su mesa de estudio…

5) Despídete de tus hijos siempre con un beso y un abrazo, deseándoles que tengan un buen día y recordándoles que se diviertan.

6) Recibe a tus hijos siempre con un beso y un abrazo, interesándote por si les ha ido bien en el colegio o en la actividad que hayan estado haciendo.

7) No atiendas asuntos de trabajo cuando estás con tus hijos. Eso incluye llamadas, emails, redes sociales y mensajería instantánea, entre otras cosas.

8) Los berrinches de tus hijos suelen ser señales de angustia, no de desafío. Cuando ocurra algo así, relájate y deja lo que estés haciendo para ayudar a tu hijo. Ayúdale a descargar su rabia. Acompáñale si necesita llorar y deja que descargue toda su mochila emocional. Cuando esté listo, anímale a hablar y escúchale.

9) Anímale cuando se enfrente a una tarea difícil. Presta atención a sus miedos y ofrécele palabras positivas y gestos amables.

10) Ríete de sus bromas y gracias, por muy simples que parezcan. Si las bromas faltan al respeto y a las normas de convivencia, dile de buenas maneras porque eso no tiene gracia.

11) Muestra empatía por todas las emociones de tu hijo. Puedes poner un límite a sus acciones, pero no a sus emociones. Todas las emociones son aceptables. Cuando reconoces cómo se sienten tus hijos, fortaleces tu conexión con ellos y alimentas su inteligencia emocional.

12.- Busca un rato diario para jugar con tus hijos a lo que ellos quieran. Deja que vuele su imaginación y sigue sus instrucciones. Da igual que sea breve. Lo importante es que sea diario y que se ajuste a la rutina del niño.

13) Comparte al menos una comida al día con tus hijos. No enciendas el televisor. En su lugar, anima la conversación planteando una pregunta que a tus hijos les resulte interesante.

14) Escucha con compasión las historias sobre los problemas que tiene en el colegio, especialmente los que tengan que ver con los amigos o con la persona que les gusta. Escuchar es uno de los hábitos más importantes para fortalecer la relación con tus hijos.

15) Lee o canta una canción con tus hijos antes de dormir. Si son demasiado mayores para ello, anímale a que lea antes de acostarse e interésate por el libro que está leyendo.

16) Dale a tu hijo un beso de buenas noches. Si necesita hablar, escúchale. Si tiene alguna inquietud, eso le ayudará a conciliar el sueño.

17) Visita a tus hijos para comprobar que están bien antes de acostarte. Aunque ellos no se enteren, eso también refuerza vuestro vínculo.

Janet Fackrell hizo una reflexión muy acertada: “observo sus cabezas, suavemente despeinadas, que duermen sobre sus almohadas, y la tristeza me inunda. ¿He bebido en sus sonrisas y risas y las he abrazado, o acabo de hacer las cosas de mi lista tareas de hoy? Están creciendo tan rápido… Una mañana me despertaré y una de mis hijas se casará, y me preocuparé: ¿He jugado con ellas lo suficiente? ¿He disfrutado la oportunidad de ser parte de sus vidas?”.  El tiempo pasa deprisa. Demasiado deprisa. No lo dejes pasar sin aprovecharlo y fortalece la relación tus hijos.

Elaborado por:

Eva María Rodríguez – 11 abril, 2018

La mente es maravillosa “17 hábitos para fortalece la relación con tus hijos” www.lamenteesmaravillosa.com

Educación en tiempos de COVID-19

La educación es un derecho de todos los niños, niñas y adolescentes independientemente de la contingencia de COVID-19.

La educación es un derecho de todos los niños, niñas y adolescentes independientemente de la contingencia de COVID-19. Las escuelas están cerradas, los maestros y maestras han tenido que cambiar sus clases presenciales a una modalidad en línea, y niñas, niños y adoelscentes están en casa realizando sus tareas y actividades escolares.

En UNICEF México reconocemos el esfuerzo y la dedicación de mamás y papás para apoyar a sus hijos en sus tareas escolares y en el aprendizaje a distancia.

La educación es una forma de brindar estabilidad y seguridad a la niñez ya que ayuda a implementar una rutina, a utilizar su tiempo de forma productiva y así afrontar el trauma, el estrés y el miedo que pueden estar sintiendo a causa de la pandemia.

Por eso es muy importante que los niños, niñas y adolescentes puedan seguir estudiando y aprendiendo desde casa, de lo contrario podría darse el caso que olviden algunas cosas que han aprendido.

Hemos preparado estas recomendaciones para que este difícil cambio en la rutina sea más fácil para niños, niñas, adolescentes, papás y mamás.

1. Cuida la salud emocional de tus hijos e hijas.

Es muy importante que les recuerdes que esta situación es temporal y que si estamos en casa es para cuidarnos nosotros y a los demás. Es normal que sientan miedo o preocupación, por eso es importante crear espacios donde puedan expresar sus emociones, invítalos a que hablen contigo y escúchalos con atención; si no quieren hablarlo directamente contigo, sugiéreles que lo hagan a través de dibujos o escribiendo en un diario.

Por otro lado, es recomendable evitar que estén sobreexpuestos a información sobre la pandemia, es bueno que sepan lo que ocurre, pero puedes explicárselos tú con un lenguaje adecuado para su edad.

Otra forma de cuidar sus emociones es que sigan en contacto con sus amigos o con otros familiares, por ejemplo, con llamadas telefónicas o videollamadas.

En UNICEF México preparamos estos materiales que te serán de utilidad.

2. Establezcan una rutina.

Es importante que en familia acuerden horarios para hacer las tareas escolares y que en ese tiempo tú puedas estar con ellos ayudándoles en lo que necesiten.  Los horarios ayudan a que la familia tenga un sentido de normalidad.

Es importante que sepas que habrá días que niñas y niños no quieran seguir esa rutina y sientan apatía, esto es normal, propicia un tiempo de descanso para que puedan despejarse y después retomar las actividades.

3. No trates de convertirte en maestro o maestra.

La situación es muy complicada y seguramente papás y mamás sienten presión para tomar el rol de maestro, pero no se espera que ustedes asuman este papel ni que el hogar se convierta en una escuela, lo que necesitan niñas, niños y adolescentes es el acompañamiento de sus cuidadores.

En cuanto al espacio, te recomendamos que designen un lugar específico para el aprendizaje tanto para que los niños puedan tomar clases a distancia como para que mamás y papás puedan apoyarles en las tareas en el horario que hayan decidido en familia.

Puedes visitar estos sitios de la Secretaría de Educación Pública de México para más información:

https://www.aprendeencasa.mx/aprende-en-casa/

https://www.gob.mx/sep

4. Revisa que tengan todo lo necesario.

Verifica que tengan la conectividad adecuada para tomar clases a distancia o que el canal de televisión donde tus hijos toman clases se sintonice bien.

Después revisa que tengan los útiles escolares como cuadernos, lápices, colores, etc., así como los dispositivos necesarios como el teléfono, una pantalla o una tableta.

Finalmente revisa el plan de estudios porque no esperamos que papás y mamás recuerden todo lo que aprendieron en la escuela por lo que te recomendamos que, si no sabes alguna cosa específica cuando estés ayudando a tus hijos e hijas con la tarea, recurras a las fuentes recomendadas por la escuela y a otras fuentes confiables de información, esto es muy importante, recuerda que en internet hay muchos sitios que no son seguros para niñas, niños y adolescentes, es por eso que tu supervisión es fundamental en estos momentos.

5. Regula el tiempo.

Niñas, niños y adolescentes tienen diferentes periodos de concentración y atención, los más pequeños pueden concentrarse unos 20 minutos mientras que los adolescentes tienen un periodo de atención de 45 minutos o más.

Por eso te recomendamos que, al hacer las actividades educativas con tus hijos e hijas, procuren no pasar más de los tiempos que mencionamos arriba sentados y enfocados en un mismo tema ya que los niños pueden aburrirse y perder la concentración.

En los horarios que hayan establecido en familia, deben considerar los periodos de descanso.

6. Fomenta el ejercicio y otras actividades.

Niñas, niños y adolescentes pueden aprender de muchas formas, por eso es bueno que además de las actividades académicas, fomentes que realicen alguna actividad física como yoga, ejercicio, que bailen o hagan otra actividad guste. Si lo hacen en familia ¡es aún mejor!

Jugar es divertido, pero también es un derecho de niñas y niños que ayuda a su desarrollo físico y cognitivo.

Finalmente, pueden aprovechar el tiempo para hacer manualidades, leer un libro, aprender otro idioma, entre otras muchas actividades.

Elaborado por:

UNICEF  “Educación en tiempos de COVID-19” https://www.unicef.org/mexico/educacion-en-tiempos-de-covid-19


	

Las palabras tienen mucho poder sobre los niños

Todo lo que le digo tiene un poder y un peso enorme

En la relación que tengo con mi hija cada día me doy cuenta de que todo lo que le digo tiene un poder y un peso enorme sobre sus actitudes y comportamiento. Cuando ella era aún muy pequeñita, no me daba cuenta del poder que tenía mis palabras. Hoy entiendo por qué todas las veces que le pedía que ordenara sus juguetes, ella no lo hacía. En lugar de decirle lo que tenía que hacer, yo insistía en decirle “qué desordenada eres”. La que lo hacía mal era yo.

La influencia de los padres es imprescindible. El niño aprende a saber quién es a partir de su relación con sus padres. Nadie puede descubrirse a si mismo si no hay un contexto amor y de valoración.

Cómo reconocer las buenas actitudes de los niños

Tardé en darme cuenta de que no estaba enseñando a mi hija a que fuese ordenada. Al revés, la estaba poniendo un “rótulo” de desordenada. Los niños son así, creen en absolutamente todo lo que les decimos. Es más, se “visten” de los calificativos, buenos o malos, con los que les titulamos, algunas veces. Como los adultos, los niños también cometen errores y fallas, pero solo los padres que son capaces de controlar sus impulsos, pueden ayudarles a superarlos.

“Eres un trasto”, “qué vago eres”, “eres un miedoso”,… son apenas algunas de las cosas que algunos padres resaltan una y otra vez en sus hijos, y que solo fomentan lo contrario de lo que ellos esperan de sus pequeños. Para conseguir que los niños sean responsables, disciplinados, felices y ordenados, es necesario motivar y despertar en ellos una acción positiva en todas sus tareas. Y no solo eso, el ejemplo cuenta un montón. Es siempre mejor sorprender a los niños haciendo y diciendo algo bueno de ellos qué exigirles una actitud para la cual no les hemos preparado ni educado. Más vale las buenas palabras a los hijos, que solo reproches y riñas.

Así que hay que tener mucho cuidado con lo que se dice a los niños. Un buen ejercicio sería hacer una reflexión sobre cuál ha sido la última vez que hemos “aplaudido” una buena actitud o un buen comportamiento de nuestros hijos. Hagamos un listado de las cosas buenas y malas que hacen ellos. Lo bueno nos indicará en lo que estamos acertando, mientras lo malo no solo puede indicar las debilidades de nuestros hijos, como también y sobretodo, nuestros errores y descuidos en su educación. ¿Cómo lo ves?

Elaborado por:

Vilma Medina,  Directora de GuiaInfantil.com “Las palabras tienen mucho poder sobre los niños”,  www.guiainfantil.com

21 ideas creativas y educativas para hacer con los niños y niñas en casa

Hemos iniciado un periodo excepcional de reclusión en las casas como medida de contención para hacer frente al coronavirus.

Estos días serán un gran reto para la vida familiar pero también pueden ser una gran oportunidad. Aprovechamos para corresponsabilizar a los niños promoviendo su participación en la organización de los horarios y las rutinas familiares. Es importante mantenerlas en lo posible, aunque habrá que ser flexibles y tener grandes dosis de paciencia y empatía. Una estrategia útil y participativa puede ser crear un calendario con dibujos y franjas horarias para establecer qué tiempo dedicaremos a las tareas del hogar, a las tareas escolares, a jugar, a trabajar (en el caso de los adultos que puedan teletrabajar), a dormir, a las pantallas, etc. En este artículo encontrarás más consejos generales para organizarse.

Además, creemos que es esencial estimular el juego libre el máximo tiempo posible, ya que es a partir de este que los niños crecen y se desarrollan con más naturalidad y salud. Una buena manera de estimular el juego libre es tener los espacios de juego preparados, quizás por diferentes rincones de actividad y poner música ambiental relajante para ayudar a la fluidez del juego y la concentración de los niños.

Aparte de estas premisas generales, aquí tenéis nuestras 21 ideas creativas de actividades, juegos y experimentos para que sean unos días divertidos y con infinidad de oportunidades para aprender, crecer y convivir con buen humor:

1. Hacer Manualidades

Los momentos para crear pueden ser muy enriquecedores para los niños y niñas para que desarrollen su creatividad, la psicomotricidad fina, la paciencia y la tranquilidad. Las manualidades tienen muchos beneficios. Dependen de la edad de los niños serán más adecuadas unas técnicas u otras. Es importante tener en cuenta que deberían ser ratos de manualidades poco dirigidas, apelando a la libertad creativa y de expresión de los niños y dejándolos experimentar con los materiales sin miedo. Y, como madres y padres, intentar no restringirnos mucho por el miedo a que ensucien… tendremos que limpiar entre todos y todas cuando se termine la actividad ?.

Se pueden plantear diferentes estrategias: o (1) preparamos un armario, cajón o caja con todos los materiales necesarios para manualidades diversas y que los niños vayan explorando todas las posibilidades, o (2) empezamos por un material inicial y cada día aportamos un material nuevo en la caja. De esta manera vamos dosificando las posibilidades creativas.

Podemos utilizar materiales o técnicas como: mandalas, pinturas de dedos, témperas, acuarelas, tizas, colores pastel, plastilina, cera moldeable, barro, papiroflexia, decopach, purpurina, pegatinas y washi tape, brazaletes con hilos de bordar, lanas, materiales reciclados, títeres con calcetines, pintar piedras, hacer móviles con maderas… ¡imaginación y creatividad al poder!

2. Álbumes de fotos

A los niños más grandes los podemos encargar que estos días preparen aquellos álbumes de fotos que hace tiempo que queremos hacer y nunca encontramos el momento,… que seleccionen las imágenes, las impriman, las peguen en una libreta, que hagan comentarios… o sino en formato digital. Así también entrenan sus competencias digitales. Con los más pequeños y pequeñas podemos preparar de manera casera juegos de mesa tipo memory con las fotos de la familia o los amigos cercanos.

3. Leer cuentos, libros y cómics

Sacamos el polvo en la biblioteca de casa y favorecemos la lectura de cuentos ilustrados, cómics o libros. Si los que tenemos en casa ya los hemos leído muchas veces, tratamos de hacer algún intercambio con amigos / as o vecinos / as, siempre evitando aglomeraciones, según las recomendaciones de salud. También podemos buscar el e-libro en formato digital, o comprar alguno por internet.

También podemos buscar audiolibros en formato mp3, en castellano o inglés en Spotfy u otras plataformas de audiolibros online. Escuchar historias sin ver las imágenes ayuda a desarrollar la imaginación y la riqueza interior de los niños.

4. Mucha música

Aprovechamos estos días caseros para que los niños y niñas disfruten de la música. Escuchamos música de todo tipo, cantamos juntos, tocamos instrumentos improvisados, hacemos lugar en el salón de casa para poder bailar. A los niños les encanta compartir ratos de baile y expresión corporal con los adultos, y debemos tener en cuenta que a lo largo del día tendremos que ir combinando ratos de actividades más movidas y físicamente intensos con ratos más tranquilos. El baile y la música son una buena oportunidad.

¿Has jugado al juego de las canciones encadenadas? Puedes comenzar a practicar en familia, ¡ya veréis qué divertido!

5. Compartimos hobbies o aficiones

Si te gusta coser, hacer ganchillo, hacer bricolaje, modelismo, puzzles gigantes o tienes otras aficiones que se pueden hacer dentro de casa tal vez es el momento de compartirlas con tus hijos e hijas y que puedan empezar a practicar por su cuenta. Ten en cuenta su edad y valora si son actividades adaptadas que pueden hacer con cierta autonomía y de manera segura.

Quizá puede aprender a coser un porta bocadillos. En Pinterest o Youtube encontrarás un montón de tutoriales.

6. Un rato de videojuegos o pantallas …

Durante el día habrá momentos para todo… Tenemos que pactar unos horarios o unos tiempos de pantalla en función de la edad (incluyendo videojuegos, móviles, tablets, dibujos animados, televisión). Con los niños más pequeños que aún no saben leer la hora en un reloj recomendamos usar un reloj de arena para que sea más visual y claro el paso del tiempo. Debemos tener en cuenta las recomendaciones de los expertos como la regla del 3-6-9-12 de Serge Tisseron.

La OMS en 2019 hace unas recomendaciones en cuanto al uso de pantallas en la infancia que dicen que los niños menores de 2-3 años no deben utilizar las pantallas ni mirar la tele, y que a partir de 2 años como máximo una hora diaria. Pero además del tiempo de pantallas tendremos que controlar la calidad de lo que ven o con lo que juegan: que no haya contenidos violentos, sexistas ni racistas y que sea adecuado a la edad de los niños.

A partir de estas premisas, desde Fundesplai te recomendamos, por ejemplo, 13 videojuegos y apps sobre cambio climático.

7. Juegos de mesa

Los juegos de mesa son muy interesantes para profundizar en diversas habilidades y capacidades. Te recomendamos especialmente los juegos de mesa cooperativos porque proponen un reto colectivo y favorecen el juego sin violencia ni competitividad. Los juegos de mesa en general y especialmente los cooperativos son una gran herramienta educativa para que favorecen el trabajo en equipo y habilidades como la concentración, la estrategia, etc.

8. Cocinar en familia

Cocinar en familia es muy divertido y enriquecedor. Estimula los aprendizajes y la convivencia. Si podemos, aprovechamos estos días para hacer todo tipo de recetas con los niños y niñas: ensaladas, macedonias, galletas, pasteles, etc. Y a partir de 8-10 años pueden empezar a cocinar solos recetas sencillas y seguras. Estos días que los niños y niñas pasarán muchas horas en casa pueden ser ellos los chefs de la familia, ¿no?

A partir de la cocina y de las recetas los niños pueden entrenar la creatividad y muchas capacidades y habilidades como la lectura, la escritura, las matemáticas, los volúmenes, los pesos, la psicomotricidad fina,… podemos entrenarnos en técnicas de cocina casera, al hacer yogures, amasar pan o hacer germinados de semillas para las ensaladas.

9. Juegos de movimiento o grupo

Estos juegos son adecuados para familias numerosas o para jugar todos juntos adultos y niños y niñas. Cada día debemos estimular los juegos de movimiento aunque sea por dentro de casa. Puede buscar ideas en nuestro banco de recursos o seguir estos ejemplos:

  • Escondite por las habitaciones
  • ¿La habitación a oscuras o el famoso «cuarto oscuro»
  • El juego de las películas
  • Ocultar objetos o juguetes para la casa y jugar al «frío o caliente»
  • Carreras de gusanos, boca abajo, por el pasillo
  • El juego de las sillas cooperativas
  • Pica pared
  • El twister

10. Hacer cabañas dentro de casa

¿Quién no ha soñado de pequeño con una cabaña en la sala de su casa? ¡A los niños les encantan las cabañas! Les podemos ayudar a construirlas y después dejarlos jugar con calma y dejar volar la imaginación, o si son bastante autónomos/as les preparamos el material y ellos mismos pueden construirla.

Podemos utilizar sofás, sillas, mesas, mantas, camas, sábanas, cajas de cartón… las posibilidades son infinitas y ¡el juego y la diversión también!

11. Proponer un reto cada día

Podemos proponer un reto diario, e incluso plantearlo como calendario de sorpresas en el que cada mañana descubrimos el reto. Algunos de los retos podrían ser (según la edad):

  • Hacer alguna de las actividades mencionadas anteriormente.
  • Preparar un regalo casero por los abuelos y abuelas u otros familiares.
  • Hacer una torre bien alta con todas las piezas de construcción que tengamos por la casa hasta conseguir tocar el techo.
  • Hacer una fila en el suelo de calcetines encadenados, ¿cuántos metros será de largo?
  • Escribir una carta o hacer un dibujo para un amigo de la escuela (¡y enviarle por correo postal!).
  • Inventarse una canción con letra divertida que hable de nuestra familia.
  • Ordenar los juguetes y elegir los que no usamos para dar o vender de segunda mano.
  • Contar cuántos objetos de color azul hay en toda la casa.

12. Hacer yoga, meditación y relajación

La práctica del yoga tiene muchos beneficios para los niños: mejora la concentración, el aprendizaje, la atención, el autoconocimiento, el control de la respiración, la relajación, el equilibrio, etc. Durante estos días puede haber ratos donde los niños y niñas puedan practicar yoga o meditación. Basta una estera y alguna guía útil. ¿Conoces el juego del Eduioga? Una buena combinación de yoga y juego de cartas. Aquí puede ver una demostración de yoga para niños.

También se recomienda la práctica de la meditación consciente. Con el libro Tranquilos y atentos como una rana puede aprender a hacer meditación en familia.

13. Comunicarnos con los amigos y amigas

Debemos tener presente que para nuestros hijos e hijas las amistades son muy importantes. El hecho de que la escuela esté cerrada y que se limiten las actividades colectivas durante unos días puede hacer que los niños se sientan más solos o inseguros, y que se debiliten sus interacciones sociales.

Podemos aprovechar los contactos de WhatsApp con las otras familias para intercambiar vídeos, audios e imágenes de las actividades que hacemos. Seguro que podemos compartir ideas y favorecer los vínculos de amistad. A partir de 10 años podemos practicar las vídeo conferencias mediante diferentes plataformas y a 3 o 4 bandas para ir favoreciendo las competencias digitales y comunicativas.

14. Las tareas domésticas

Estos días en casa también pueden ser una buena oportunidad para consolidar hábitos o implicar a los niños en los aspectos de la vida cotidiana y las tareas domésticas. Aparte de la cocina hay muchas otras tareas que los pueden hacer sentir muy útiles y responsables. Del mismo modo que en las colonias dedicamos un tiempo a lo que llamamos «servicios», en casa también podemos establecer unos criterios de quién se hace responsable de cada tarea. En función de la edad que tengan pueden responsabilizarse de: poner y quitar la mesa, poner el lavavajillas, lavar los platos manualmente, poner la lavadora, tender la ropa, barrer, fregar, limpiar los cristales, quitar el polvo, guardar la ropa los armarios …

15. El baúl de los disfraces

Podemos organizar una caja, baúl o armario con disfraces de todos los tipos y tamaños para que puedan experimentar. Podemos añadir ropa y complementos de adultos: ¡a los niños les encanta que la ropa les vaya grande! Sombreros, gorras, pañuelos, cinturones, collares, zapatos, telas de diferentes tamaños y colores… ¡todo vale! ¡Imaginación al poder!

Si colocamos el baúl de los disfraces cerca de un espejo y además les proporcionamos pinturas de cara, ¡será aún más divertido!

16. Circuitos de canicas

Los circuitos de canicas o bolas estimulan el desarrollo de la creatividad y la imaginación, además de favorecer la concentración, la paciencia, la organización espacial y el desarrollo del pensamiento matemático y físico. Además, ayudan a entrenar la psicomotricidad fina y la coordinación mano-ojo. Actualmente hay muchas marcas comerciales de juguetes que tienen circuitos de bolas. Recomendamos sólo los que son de madera o materiales reciclados.

Pero te animamos a que ayudes a tus hijos e hijas a crear circuitos de canicas caseros y pasar un buen rato creándolos y luego usándolos.

17. Otras creaciones con material reciclado

Podemos utilizar todo tipo de materiales reciclados; cajas de cartón de todos los tamaños, papel de periódico, tetrabricks bien limpios, botellas, tapones de plástico, etc. para construir objetos, juguetes o inventos. Por ejemplo; fabricar un barco, un castillo, una granja, una cabaña, una torre, un renacuajo, una máscara, un coche, un cohete, bolas de malabares, … Usamos la imaginación y a partir de los materiales reciclados y un poco de pintura y pegamento podremos crear hasta el infinito.

18. Experimentos científicos

Los niños pueden practicar inventos científicos en casa bajo la vigilancia de los adultos. A partir de experiencias más o menos sencillas, adaptadas a la edad de los niños, pueden descubrir y practicar principios básicos de la química, la física, la biología, la geología, las matemáticas,… ¿no has intentado hacer un volcán con vinagre y sosa? ¿O experimentar con el sonido haciendo un teléfono con botes de yogur? O plantar legumbres en algodón húmedo para que germinen?

19. Juegos en la bañera

Hasta los 8-9 años jugar y experimentar en la bañera puede ser muy estimulante y divertido. En el caso de los niños pequeños, debemos extremar la vigilancia en el momento del baño. Pero estos días podemos apelar a nuestra creatividad e inventar baños originales con burbujas, o el agua teñida de colores con colorante alimentario, o con música de fondo, o con muñecos y barcos para hacer juego simbólico… Atención, pero vigilad el consumo de agua y no llenéis demasiado las bañeras ni con demasiada frecuencia.

20. Hacer teatro

En algún rincón de la casa podemos montar un escenario improvisado, colgar una cortina y favorecer que los niños hagan obras de teatro y desarrollen sus capacidades escénicas. También podemos montar un teatro de títeres y fabricar títeres de dedo y que ellos y ellas se inventen las historias. Los niños y niñas mayores pueden preparar un buen guión, el material para la decoración, el vestuario, el maquillaje, la música, etc …

Otra opción es hacer teatro con sombras chinas, primero tendremos que recortar las formas en las cartulinas, preparar la sábana y adelante con la creatividad para inventar una buena obra.

21. Practicar la escritura creativa

Estos días dan mucho para escribir… las historias que van surgiendo y que nos podemos imaginar a raíz de la situación excepcional que estamos viviendo. Podemos aprovecharlo para despertar nuestra creatividad y ponernos a escribir. Tendremos que tener en cuenta la edad de los niños e ir combinando dibujo con escritura. Escribir o inventarse historias es una buena manera de canalizar las emociones; el estrés, la angustia… y despertar también el humor y el espíritu crítico.

¿Qué podemos escribir?

  • Un diario de cada día del confinamiento: podemos pegar fotos o hacer dibujos de todo lo que vamos haciendo y (según la edad) de las noticias del día de seguimiento de la pandemia.
  • Cartas a las personas que queremos, especialmente a los abuelos y abuelas que están solos en casa o confinados en residencias,… después les podemos hacer una foto para enviar por WhatsApp ?.
  • Historias de ficción que nos inventamos; con los menores de 6 años podemos crear álbumes ilustrados sin letra o con poca letra.
  • Cómics.
  • El juego de las historias encadenadas: una persona escribe una frase, dobla el papel y deja sólo una o dos palabras a la vista, a partir de las cuales la otra persona tiene que continuar la historia. Luego la segunda persona vuelve a doblar y deja sólo una palabra a la vista, y así sucesivamente. Quedará una historia bien alocada!

También puedes remover en las redes sociales y descubrir muchas otras propuestas y  pasa el confinamiento lo mejor posible.

Elaborado por:

Núria Gassó Pérez-Portabella, El Diario de la Educación “21 ideas creativas y educativas para hacer con los niños y niñas en casa”,  www.eldiariodelaeducacion.com.