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Bienestar Integral

3 claves para motivar a tu hijo

Es lógico, vivimos en una sociedad en la que la prensa del corazón y los programas de televisión nos ofrecen modelos a seguir más que cuestionables, y al final, es fácil que se caiga en esa idea de “es que estudiar no sirve para nada”. Esa es la idea contra la que intenta luchar David Calle, uno de los profesores online más conocidos de la red gracias a su portal en YouTube Unicos, donde ofrece clases gratuitas de ciencias, que han sido la salvación de muchos alumnos. “Los niños y los jóvenes no son conscientes de la dificultad más allá del confort de sus habitaciones, y no ven que personas que admiran han llegado hasta dónde están a base de trabajar más duro que nadie”, por lo que “es nuestra obligación transmitirles esperanza, pero también grandes dosis de realidad”.

De hecho, el profesor se plantea que si por algo han destacado sus vídeos respecto a otros de contenido similar, es por la energía que transmite a sus alumnos. “No paro de insistirles en que si se esfuerzan no hay casi nada que no puedan conseguir. Y trato de ser el primero que no se rinde nunca, que trabaja como un loco, que no para una día tras otro de hacer cosas diferentes para mejorar, con tal de servirles de inspiración y que sepan que todo tiene su recompensa, pero que viene acompañado de esfuerzo”. Y es que se educa más con el ejemplo, que con la palabra.

NO TE RINDAS NUNCA

En ese buscar ideas diferentes para mejorar, David Calle acaba de publicar el libro ‘No te rindas nunca’ (Planeta), que lejos de ser un libro de ciencias, es un manual en el que buscar la motivación que a veces les falta a nuestros hijos, y que nosotros no sabemos muy bien cómo inspirarles. “El libro propone otra forma de ver las cosas, para que afronten todos los retos que les esperan de forma más optimista y más positiva. Para que piensen que el primer beneficiado serán ellos mismos. Además, incluye varios capítulos dedicados a consejos para estudiar y preparar los exámenes, para que puedan descubrir que no hay nada imposible”. De esta forma, y al más estilo “twitter”, con frases cortas y directas, el autor recoge datos, anécdotas, historias de personajes conocidos, esquemas e ideas que sirven a modo de consejos, pero también de inspiración. Así acuña ideas como aquella de “no se trata de ser el mejor, sino lo mejor que puedas llegar a ser tú mismo”.

UNA NUEVA FORMA DE EDUCAR

Pese a estas ideas, Cristina Conde opina que uno de los motivos por los que muchas veces los alumnos se enfrentan a sus tareas de clase con falta de motivación es simplemente “por la obligatoriedad con la que se toman las actividades. Además, normalmente se estudia por motivación extrínseca, es decir, para alcanzar las recompensas prometidas o para evitar los castigos. Sin embargo, cuando un alumno estudia con motivación intrínseca, es decir, por interés propio, es entonces cuando aprende de verdad”.

LA ACTITUD DE LOS PADRES

Para el autor de ‘No te rindas nunca’, es igual de importante lo que ocurre dentro de las aulas como fuera de ellas, y es que muchas veces la desmotivación viene de casa. “No creo en el castigo, creo más en el refuerzo positivo que en el negativo, pero lo que no tiene sentido es que después de haber suspendido varias asignaturas les compremos un nuevo móvil, el último modelo de zapatillas o una videoconsola. No puede premiárseles si no están dando todo lo que tienen (para lo que es importante conocer a nuestros hijos)”, agregando que “lo que sí podemos premiar son sus éxitos, por muy pequeños que sean, proporcionalmente, por supuesto…”

LA ACTITUD DE LOS PADRES

Para el autor de ‘No te rindas nunca’, es igual de importante lo que ocurre dentro de las aulas como fuera de ellas, y es que muchas veces la desmotivación viene de casa. “No creo en el castigo, creo más en el refuerzo positivo que en el negativo, pero lo que no tiene sentido es que después de haber suspendido varias asignaturas les compremos un nuevo móvil, el último modelo de zapatillas o una videoconsola. No puede premiárseles si no están dando todo lo que tienen (para lo que es importante conocer a nuestros hijos)”, agregando que “lo que sí podemos premiar son sus éxitos, por muy pequeños que sean, proporcionalmente, por supuesto…”

Elaborador por:
SILVIA C. CARPALLO | 04 OCT 2015 07:02
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Conectar en lo Humano

Seguramente alguna vez has escuchado que dentro de nuestro cerebro existe una parte llamada “Lóbulo Frontal” tal vez no tengas claro cuales son las funciones del mismo, espero que este artículo logre aclarar tus dudas.

El 15 de enero del 2009 un avión US Airways amerizó en el Río Hudson a pocos minutos de apenas haber despegado, la causa fue el impacto de una bandada de pájaros contra el avión que lograron frenar los dos motores del avión. Los pilotos rápidamente llevaron a cabo el plan de emergencia logrando salvar al 100% de su tripulación. La capacidad que tuvieron dichos pilotos para lograr el aterrizaje fue gracias al Lóbulo Frontal. Si el piloto de ese avión hubiera sido una computadora toda la tripulación hubiera muerto.

El área que nos da la identidad, personalidad única y nos diferencia de las demás especies es precisamente el área frontal del cerebro. Si una persona daña esta área jamás volverá a ser la misma. El lóbulo frontal tiene neuronas que son diferentes a otras áreas del cerebro, por ejemplo cuando estimulamos el olfato se activan inmediatamente las neuronas olfativas, si escuchamos música se activan inmediatamente las neuronas auditivas. Las neuronas del lóbulo frontal son multitasking y versátiles capaces de encenderse de acuerdo a los filtros de la percepción y el contexto, es decir, si vemos un perro ó una serpiente sabemos la manera de responder para no ponernos en una situación de peligro.

Dicha área termina de madurar entre los 20 y 30 años del ser humano y se encuentra encargada de las Funciones Ejecutivas que son: planeación, organización, memoria, toma de decisiones, lenguaje, interacciones sociales, empatía, altruismo, tolerancia entre otras.

En Octubre nuestros hijos estarán reforzando el valor de la Tolerancia en su ambiente escolar y será el lóbulo frontal el encargado de hacer las funciones para que puedan comprender lo que Tolerancia significa en este contexto.

Tratando de encontrar una definición sencilla de Tolerancia me encontré con esta que me gustó: “Actitud de la persona que respeta las opiniones e ideas de los demás aunque no coincidan con las propias”. La complejidad social que hemos alcanzado como seres humanos cada vez crece y evoluciona, las interacciones en la infancia y adolescencia cada vez poseen más tintes de demanda y territorialidad, la competencia no se torna más sencilla pero hoy tenemos más elementos y herramientas a la mano para estar a la altura de lo que el medio nos exige.

Como padres de familia podemos abrirnos a crear y reforzar el tema de la tolerancia a través de debates con respecto a sucesos de la historia y dar nuestro particular punto de vista, OJO “sin” tratar de convencer al otro, simplemente escuchando activamente.

Aquí te dejo algunas recomendaciones que estoy segura serán de mucha ayuda:

  • Libro: “30 Actividades con Conciencia” Diversión y Transformación Social. Autor: Raquel Ascárate”
  • Libro: “ 7 + 1 dinámicasQue cambiarán la mirada.Autor: Raquel Ascárate”

La tolerancia es sin duda un valor que a lo largo de nuestras vidas estaremos reforzando, nuestra situación social cambia continuamente y de cierta manera logra influenciar nuestro comportamiento y manera de comprender el mundo.

Sin juzgar, presionar, criticar etc… hagamos el esfuerzo de formarnos un criterio sano y amplio que nos permita hacer pequeños cambios.

No tienes idea de la cantidad de gente que vive realidades dolorosas en silencio. Sé amable SIEMPRE. Puedes ser el respiro de alguien, que tiene una tonelada de angustia detrás de su sonrisa”.

Eu Minnuete.

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Creciendo entre filtros

“El mayor protector de los filtros del hombre es la Inteligencia”

Ramón J. Sender.Pro Acrobat

Como padres siempre estaremos preocupándonos por el bienestar de nuestros hijos, es una condición natural. Hoy en día las inquietudes de niños y jóvenes involucran una dualidad muy interesante entre lo real y lo virtual. Cada vez hay mas niños que sin tener un teléfono celular hoy son cuentahabientes de cuentas de Facebook, Instagram, Snapchat, Twitter entre otras quedando al acecho de personas extrañas, contenidos peligrosos ó inadecuados, recepción ó envío de sexts (por mencionar algunas de ellas).

Crecer entre filtros es hoy una realidad desvirtuada que nos permite mostrar una cara quien realmente NO SOMOS. Sin bien tecnológicamente estos han avanzado considerablemente, les aseguro que todavía no tienen la cobertura que los padres necesitamos. James Bridle es su conferencia TED “The nightmare videos of childrens You Tube” destaca que en la mayoría de las aplicaciones el contenido de los filtros está siendo monitoreado por un robot y lo único que en realidad filtra es el contenido de las palabras en los títulos de los videos y no el contenido en si. De tal forma que es muy fácil para nuestros hijos hoy ligar un video de los ya famosos “huevos sorpresa” hasta un video semipornográfico de “Mickey Mouse”. Esta es una situación verdaderamente alarmante ya que muchos de los problemas en internet tienen que ver con las personas que están detrás produciendo estos contenidos, osea la fuente a la cual es difícil llegar y conocer, que con la tecnología en sí. Hay que tener en cuenta que por más bueno que sea un filtro cuando un niño ó adolescente tiene la inquietud de involucrarse en una situación riesgosa a espaldas de sus padres, con el conocimiento que tienen hoy de la tecnología tiene un 80% de probabilidades de tener éxito.

Es por esto que continuar trabajar en nuestro sistema de valores como familia y habilidades socioemocionales es vital para desarrollar ciudadanos digitalmente responsables.

Empatía: que se traduce en la capacidad de ponerse en los zapatos del otro. Es desde mi punto de vista, la primer cualidad para dejar de hacer “virales” vídeos que desprestigian la honra de una persona ó familia. Tener conciencia del daño que puedes generar al escribir un chat ó poner una foto de alguien más. Continuar desarrollando esta habilidad será nuestra principal arma para tener mejores filtros en nuestras relaciones personales, familiares y sociales.

Respeto: Esta comprobado que las personas que tienen como principal valor el respeto lo exigen y lo proyectan. Un niño que se valora y se conoce, enfrenta con muchas más herramientas las presiones sociales de pertenecer a un grupo. De tal manera que si alguno de sus amigos le pide alguna foto comprometedora en donde tenga que exponerse íntimamente, no sentirá la presión de demostrarle nada a nadie.

Tolerancia a la Frustración: Retardar las gratificaciones, no darles todo lo que nos pidan, permitirles experimentar pequeñas dificultades y enseñarlos a resolver problemas ayudarán a construir en nuestros hijos personalidades más fuertes y resilientes.

Responsabilidad: Cumplir nuestros compromisos y asumir consecuencias de las acciones y decisiones que se han tomado. La responsabilidad es un valor que se desarrolla a lo largo de nuestras vidas. Es necesario que al tomar la decisión de darles a nuestros hijos un smartphone o una tableta les informemos de lo benéfico y las situaciones de peligro “real” que pueden enfrentar.

Concluyentemente la empatía, respeto, tolerancia a la frustración y responsabilidad serán los mejores filtros que podemos dar a nuestros hijos para esta era de tecnología que hoy predispone muchas de nuestras conductas y emociones como personas y que forma parte de nuestra realidad.

 

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

El Respeto

“Cuando el ejemplo arrastra…”

El Respeto

Continuamente nos enfocamos como padres de familia en las habilidades artísticas y deportivas que nuestros hijos poseen, compartimos anécdotas como: “Ayer mi hijo anotó dos goles en el partido”, “Mi hija tendrá una exposición de sus pequeñas muestras de arte”, “Ya subió de nivel en clase de natación” etc… generalmente es éste el contenido que tienen nuestras conversaciones triviales en la rutina de semanal de llevar y recoger a los hijos de nuestra escuela.

No es parte de nuestras costumbres hablar de los valores que poseemos como familia, en realidad, ese contenido lo guardamos para las personas de confianza ó para los profesionales cuando estos rebasan todas nuestras alternativas de solución.

Como terapeuta creo firmemente que nuestro lenguaje genera nuestra realidad, desde la postura más dependiente hasta la más altruista. Hablamos y compartimos lo que percibimos de acuerdo a nuestro sistema de creencias, y es éste en particular el que nos da la posibilidad de ser auténticos.

Septiembre comienza con uno de los valores más socorridos en las últimas décadas el RESPETO. En nuestra escuela José Vasconcelos se realizarán actividades, grupos de Pull Out, anécdotas, canciones y un sinfín de actividades que rescatan este valor a nivel Institucional. Pero como papás ¿Por dónde podemos comenzar? A parte de la información que ya tenemos en el tema de: límites, seguridad, hábitos, rutinas, disciplina inteligente etc… en donde les aseguro que si por cada artículo que leyéramos de estos temas nos dieran algún título la mayoría tendríamos hoy un Doctorado. En el ejercicio de realizar la mejor tarea como padres y formar la “mejor” disciplina con nuestros hijos existen una brecha importantísima: la constancia y confianza que inculcamos a los nuestros.

Es preciso mencionar que antes de que el Respeto por los demás y por nosotros forme parte de nuestras vidas, debemos adquirir Confianza, pero ¿Cómo podemos comenzar?, ¿Qué sucede primero?, ¿Cuál es más importante? En fin… La mejor definición de confianza que hasta ahora he escuchado es: “la capacidad que tienes para creer en ti mismo y para realizar cualquier tarea” sin importar los obstáculos, las dificultades y adversidades.

Crecer entre filtros es hoy una realidad desvirtuada que nos permite mostrar una cara quien realmente NO SOMOS. Sin bien tecnológicamente estos han avanzado considerablemente, les aseguro que todavía no tienen la cobertura que los padres necesitamos. James Bridle es su conferencia TED “The nightmare videos of childrens You Tube” destaca que en la mayoría de las aplicaciones el contenido de los filtros está siendo monitoreado por un robot y lo único que en realidad filtra es el contenido de las palabras en los títulos de los videos y no el contenido en si. De tal forma que es muy fácil para nuestros hijos hoy ligar un video de los ya famosos “huevos sorpresa” hasta un video semipornográfico de “Mickey Mouse”. Esta es una situación verdaderamente alarmante ya que muchos de los problemas en internet tienen que ver con las personas que están detrás produciendo estos contenidos, osea la fuente a la cual es difícil llegar y conocer, que con la tecnología en sí. Hay que tener en cuenta que por más bueno que sea un filtro cuando un niño ó adolescente tiene la inquietud de involucrarse en una situación riesgosa a espaldas de sus padres, con el conocimiento que tienen hoy de la tecnología tiene un 80% de probabilidades de tener éxito.

Es por esto que continuar trabajar en nuestro sistema de valores como familia y habilidades socioemocionales es vital para desarrollar ciudadanos digitalmente responsables.

La confianza es una herramienta que se puede entrenar a través de la repetición, así lo comentó Ivan Joseph quien es Doctor en Psicología del Deporte en Drake University, Iowa US. Repetir un discurso, un ejercicio, afirmarnos continuamente lo que SI somos, programa al cerebro para focalizar nuestra atención por lo tanto tenemos mayores posibilidades de tener éxito en las tareas que nos propongamos realizar.

Pues bien, definitivamente la confianza es una herramienta que tenemos que trabajar entonces para poder incorporar el valor del respeto de manera más sólida. Las personas que saben respetar confían entonces en las reglas a seguir pues saben que su integridad y seguridad están comprometidos.
Aquí les dejo algunos ejercicios que pueden realizar en casa para fortalecer los vínculos entre familia y promover el valor del Respeto:

  • Realizar un huerto en casa, o un jardín.
  • Hacer una receta juntos en la cocina involucrándoles desde el inicio.
  • Salir al aire libre en la naturaleza.
  • Crear un espacio en casa que sea el rincón del reciclaje donde reciclar cartón en cuadros, instrumentos musicales con botellas y vasos de plástico, adornos navideños.
  • Aprovechar los juegos de mesa aptos para estas edades.
  • Crear un diario de la familia donde se pueden guardar recuerdos de momentos especiales.
  • Escuchar meditaciones en familia. Existen varios canales de You Tube que ofrecen este tipo de ejercicios.
  • Realizar en familia un esquema de valores que les gustaría seguir. Ponerlo en un lugar a la vista de todos.

Espero estas actividades sean de utilidad y en comunidad tomemos conciencia de la importancia que tiene educar con el ejemplo ya que en su gran mayoría los valores no se enseñan, se transmiten.

 

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

preguntARTE

“Pégame por preguntona”

 

Hoy en día es común encontrar a niños que no son capaces de definir lo que pasa a su alrededor ó su área problemática y en ocasiones esta imprecisión les hace creer tener un problema muy distinto al que en realidad tienen.

Por ejemplo, recuerdo a una de mis pacientes que se molestaba mucho porque su mamá le servía la comida fría solo a ella y a su hermano le servía la comida caliente. Ella no entendía por qué. Se sentía tratada injustamente y se cuestionaba cosas como ¿qué había hecho ella para que su madre le sirviera la comida fría?. Sentía rencor hacia ella y celos con su hermano ya que él comía siempre caliente.

Con este relato de inicio este era realmente un problema, la realidad es que había un trato preferencial para el hermano y por supuesto esto indignaría a cualquiera. Pero en realidad el problema era otro, indagando en su historia, haciéndole preguntas y repasando con lujo de detalle cada uno de los hechos se dio cuenta que en realidad el problema era otro y al cabo de unos meses mi paciente aceptó su responsabilidad en el comportamiento de su madre.

 

A través de un largo cuestionamiento, que en ocasiones ella misma diseñaba, se dio cuenta de que se distraía mucho al momento de comer, además se distraía con el teléfono y ya cuando quería comer se encontraba sola en la mesa con un plato frío. Evidentemente la madre se había cansado de pedirle que comiera a tiempo ya que era una adolescente y debía hacerse responsable de sus hábitos.

Este tipo de situaciones son muy comunes y nos llevan a ciclarnos en una pelea constante ya sea con nuestros hijos ó nuestros padres. Se desvirtúa la realidad y cada quien cree estar en lo correcto ó en lo injusto.

 

Nuestro comportamiento depende del buen funcionamiento de nuestras capacidades cognitivas. Volviendo al caso de mi paciente es posible que esa situación crónica se encontrara afectada por su pobre flexibilidad cognitiva ya que no tenía bien definida la capacidad de percibir el problema de forma clara y precisa. Lo anterior la convertía en la víctima perfecta de su realidad imperfecta.

 

Una de las mejores maneras que existen para desarrollar las funciones cognitivas y ampliar el criterio de nuestros hijos y su autoestima es saber hacer preguntas. Por ejemplo:

  1. ¿Cuál crees que es el problema?
  2. ¿Por qué crees que tu madre te sirve a TI la comida fría?
  3. ¿Por qué está enojada contigo y no con tu hermano?
  4. ¿Tu mamá está enojada contigo cuando hay algo de comer que te gusta?
  5. ¿Cómo reaccionas tú cuando te grita?
  6. ¿Qué sientes? Y ella ¿cómo crees que se siente cuando termina de comer y observa que tú no has comenzado? ¿Qué crees que piensa en ese momento?
  7. ¿Qué motivos te da ella cuando le explicas que estas enojada?
  8. ¿Crees que pueda estar enojada por algo que hayas hecho anteriormente?
  9. ¿Qué crees que arreglaría el problema?
  10. ¿Cómo te sentirías si comieras al tiempo que lo hacen todos?

 

En fin, son solo algunas de las preguntas que se utilizan en el proceso de terapia cuando queremos llegar a la veracidad de los hechos. Haciendo preguntas, esta adolescente fue capaz de definir con precisión el problema, descubrir el patrón de actuación que le causaba dicho problema y entender la postura de su madre y la relación con su comportamiento.

Es este momento en el que se tienen las mejores herramientas para  buscar estrategias y entonces tomar una buena decisión al tiempo que se adquiere una Inteligencia Flexible.

Este patrón de preguntas esta basado en el desarrollo cognitivo llamado “mediación”. Existen personas que son literalmente mediadores natos y no se han percatado de esta gran habilidad que poseen, existen otros que necesitan formación y entrenamiento.

 

Si hoy como papá este es tu caso, el arte de saber hacer preguntas te pondrá en el camino más eficaz, eficiente y respetuoso para intervenir en la educación de tus hijos.

 

Elaborado por:

Diana Arreola Torres

Mtro. Psicopedagogía

Tu fuerza interior

Busca en tí… siempre encontrarás respuestas.

 

La manera en la que lidiamos y conectamos con nuestras emociones internas dirige nuestro mundo exterior, la manera convencional en que hoy en día separamos las mismas como positivas o negativas es realmente rigido, y la cara de la rigidez tiene una sombra de toxicidad. Necesitamos niveles superiores de Agilidad Emocional para hacer crecer nuestra resiliencia y empuje, estas fueron las palabras de la Doctora Susan David (2017) en su conferencia “El Regalo del Poder Interno” Catedrática de la Facultad de Psicología en Harvard.

Todos creemos tener una resiliencia mayor a la que en realidad nuestra mente puede procesar, reaccionamos, pensamos, sentimos conforme a nuestra historia y si por fortuna esta misma no nos ha puesto en situaciones de pérdida ó dolor extremo esta capacidad se queda adormecida hasta que un diagnóstico nos tumba la tranquilidad. La única certeza es irónicamente la “no certeza”.

Recientes estudios de la Organización Mundial de la Salud rebelan que la depresión, por ejemplo, es la principal causa de incapacidad ó baja laboral al igual que los ataques cardiacos y el cáncer. En estos tiempos de gran complejidad con grandes avances tecnológicos, cambios económicos y políticos somos testigos de como todos tendemos a ser más rígidos con nuestro sistema emocional, por un lado están las personas que obsesivamente están reflexionando sobre lo que sienten y piensan, encaprichados con la idea de estar siempre bien, educando de la mejor manera, vistiendo bien etc… ó sencillamente victimizándose por las constates retroalimentaciones de los demás. Del otro lado se encuentran los que encapsulan las emociones, las empujan ó incluso sienten vergüenza por poseer emociones “negativas”, tienen un juez con un estándar alto.

Las dificultades nacen cuando comenzamos a reprimir emociones de cualquier tipo en las personas que amamos y proponemos siempre buscar soluciones eficaces y efectivas para no sentir aquello que nos incomoda ó recibirlo, inadvertidamente avergonzamos a los que amamos por sentir emociones que son vistas como negativas, fracasando en validarles.

Tenemos una tendencia hoy en día por clasificar, balancear y ordenar entre lo positivo y negativo, y lo positivo se está convirtiendo en un estilo moral de vida y rectitud. A las personas con cáncer, por ejemplo, se les pide que estén positivas con respecto a su tratamiento y dolor, a las mujeres nos piden que dejemos de ser enojonas… no es femenino, en fin podríamos continuar con una lista interminable.

En Psicología comprendemos que la palabra “represión” genera una fuerza indiscreta en nuestras mentes que no siempre juega a nuestro favor. Entre más reprimimos las emociones más crecen y a este fenómeno le llamamos “amplificación” por ejemplo: el delicioso chocolate que dejamos en la despensa, entre más nos esforzamos por ignorarlo más fuerza toma cada vez que lo vemos. Podremos pensar que estamos en control cuando ignoramos las emociones reprimidas pero en realidad ellas de alguna forma son las que nos controlan desde nuestras entrañas. El dolor interno siempre aparece y sale y ¿quién paga el precio? Nosotros, nuestros hijos, colegas etc…
Cuando reprimimos las emociones negativas para conectar con un estado falso de positivismo perdemos la posibilidad de ver y enfrentar el mundo tal cual es y no como nosotros queremos que sea.

Constantemente los padres de familia llegan al consultorio con la claridad de las emociones que “no” quieren sentir ó que sus hijos no pasen de manera muy intensa. Me comentan cosas como: “No quiero que mi hijo se sienta triste porque nos cambiamos de casa”, “Me gustaría que mi hijo no fuera tan sensible, le afecta demasiado lo que piensan de él”, “¿Existe alguna especie de blindaje emocional?” y entiendo, como padres siempre queremos proteger a nuestros hijos. Experimentar emociones difíciles es parte de nuestro contrato con la vida y la incomodidad es muchas veces el precio que tenemos que pagar para que nuestra vida evolucione y avance.
La precisión que tengamos al momento de expresarnos es CLAVE para el entendimiento de lo que sentimos. “Estoy estresado” es lo más común pero con el estrés también viene la decepción, confusión incluso el egoísmo. Cuando nuestro lenguaje es preciso y define lo que sentimos la posibilidad que tenemos para tener diferentes alternativas de solución es infinitamente mayor.

Saber priorizar nuestras emociones nos permite darle orden a nuestro mundo interior, por lo tanto, fortalecernos.
Con este artículo los quiero invitar a preguntarse a sí mismos y a los que tienen cerca: ¿Qué es importante para ti? En los diferentes ambientes en los que están inmersos: la escuela, casa, club, gym etc… estoy segura que las respuestas les tendrán muchas sorpresas. Si un niño tiene bien claro en la mente lo que es importante para él, sabrá cuidarse, respetarse y valorarse en cualquier ambiente pues uno de los objetivos con la Agilidad Emocional es tener en claro que antes de todo validar lo que sientes te llevará a estar siempre en una zona segura.

 

Elaborado por

Diana Arreola Torres

Mtra. Psicopedagogía

Semana Cultural

GRACIAS Al APOYO DE TODA LA COMUNIDAD VASCONCELOS

 

 

Nuestra Octava Semana Cultural fue un éxito, una semana de viajes por el mundo, talentos, aventuras gastronómicas, títeres, feria de matemáticas pero sobre todo una actividad más que refuerza nuestra identidad, nutre nuestras raíces y sigue construyendo y desarrollando alumnos con distintas habilidades.

Una semana llena de momentos felices, divertidos y con grandes aprendizajes.

 

 

¿A quién quieres más?

Hijos diferentes, necesidades diferentes

Cada uno de nuestros hijos viene dotado de características individuales genuinas. No las tiene nadie nada más que él. Incluso con dos hijos que se parecen mucho, hay diferencias en las características en las que se parecen. En su manera de manifestarlas, de interpretarlas o sentirlas.

Cuando los padres tenemos en cuenta estas características, entendemos que existan necesidades diferentes entre nuestros hijos.
Unos necesitan más dirección otros más autonomía, a unos les va mejor los en los estudios otros prefieren los deportes. Unos tienen más capacidad de abstracción, otros necesitan tocar y sentir las cosas, unos soportan mejor las frustraciones, otros solo ven problemas.

Es evidente que no podemos quererlos ni educarlos de la misma manera. Sería injusto y doloroso para ellos. Hacerlo implica no respetar lo que les define, lo que les hace diferentes y valiosos además crearíamos entre ellos una fuerte competencia pues deben “luchar” por ganarse ese reconocimiento.

Los niños pequeños verbalizan con claridad la necesidad de saber cuánto son queridos: “papá, mamá, ¿a quién quieres más? ¿A Clara o a mí?”

En realidad, no quieren saber a quién quieres más sino qué criterio utilizas para valorar a cada uno. Si a todos los quieres por igual, lejos de quedarse tranquilos, entienden que deben esforzarse por destacar, por hacer notar que ellos son diferentes, por ganarse tu reconocimiento y satisfacer su necesidad de individualización y diferenciación psicológica, una necesidad inherente en todos los seres humanos.

Empiezan a compararse entre ellos y a interpretar cada gesto tuyo como una clara declaración de preferencia.

 

Cuando son mayores, ya adolescentes, la situación puede seguir siendo igual de dolorosa para nuestros hijos pues muchos creen que no se les valora por lo que son sino por lo que hacen.

 

Interpretan que los padres quieren más o priorizan a aquellos hijos que no dan problemas, que se parecen a ellos, que conectan mejor con ellos, que obedecen y cumplen con las expectativas de sus padres. Interpretan que hay “calidades” y “cantidades” de cariño en función de unos resultados.

 

Hoy soy madre de dos hijos y caigo en cuenta de que no los quiero por igual aunque mi amor por ellos es incondicional, y no los quiero por igual porque cada uno tiene un funcionamiento cognitivo y emocional característico. Porque cada uno tiene un estilo de aprendizaje diferente o un uso de estrategias distinto para interpretar la vida. Educarles o quererles de forma uniforme es asfixiar sus talentos.

 

  1. No solo respeta sus diferencias sino ayúdale a identificarlas, valorarlas, fomentarlas y expresarlas. Implica hacerle partícipe de esas diferencias para que las viva como parte de lo que le define. Y hacer consciente a toda la familia de esas diferencias, sin juicios ni críticas sino como algo enriquecedor para todos.
  2. Ayúdale a conocer su funcionamiento cognitivo, afectivo y emocional de forma que esa seguridad le ayude a empoderarse de su vida, mejorando aquello debe modificar y permitiendo que se sienta “cómodo” en su piel. Se trata de enseñarle a tener confianza en sus propios recursos, seguramente muy diferentes de los de los demás, pero efectivos a pesar de sus límites.
  3. Crea condiciones para el éxito. Ofrécele diferentes y variadas oportunidades de autoafirmación, entornos capacitadores, donde pueda poner en práctica sus características personales. A cada hijo las experiencias que puedan enriquecerle y no a todos las mismas.
  4. ¡Siempre! interésate por su opinión, sobre todo cuando no coincide con la tuya.
  5. Fomenta y valora su participación en la familia, agradeciendo siempre su contribución. Cuanto más seguro esté de sí mismo, más consciente será de su individualidad. Esto le permitirá no sentirse amenazado por nadie ni “querrá” compararse con nadie.

No los queramos a todos por igual. Valoremos, disfrutemos y celebremos que todos nuestros hijos son diferentes. Con cosas que nos gustan más y menos. Con mayor o menor facilidad para llegar a ellos pero con un amor respetuoso con su esencia más profunda.

Amarles de manera individualizada es la mejor manera de ayudarles a aceptarse y gustarse a sí mismos.

Referencia:

RICE, F. Philip. Desarrollo humano: estudio del ciclo vital. Pearson Educación, 1997.

Elaborado por:

Diana Arreola Torres

Mtra. Psicopedagogía