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Bienestar Integral

17 hábitos para fortalecer la relación con tus hijos

La clave para fortalecer la relación con tus hijos es fomentar las interacciones positivas día a día.

Puedes hacer muchas cosas para fortalecer la relación con tus hijos. La clave para que estas interacciones positivas sean efectivas es que sean diarias. Por eso, incluir dentro tus rutinas este tipo de interacciones tiene muchos beneficios.

Lo mejor de todo es que con estas ideas que vamos a proponer no solo vas a conseguir compensar los malos momentos, sino que vas hacer que el día sea mejor. Al centrarte en las interacciones positivas, las interacciones negativas tendrán menos cabida. Es más, al crear hábitos como estos, tus hijos cooperarán más, se pelearán menos y se esforzarán por seguir tus consejos.

1) Disfruta de unos momentos cada mañana con tus hijos, de manera individual. No hace falta hablar, basta con acurrucarse. Abrázale, acaríciale. No hay mejor manera de empezar el día que un despertar placentero.

2) Habla con tus hijos durante el desayuno. Pregúntales qué tienen que hacer ese día. Interésate por lo que les espera.

3) Déjale notitas de amor: el almuerzo del colegio, entre las páginas de un cuaderno, sobre su mesa de estudio…

5) Despídete de tus hijos siempre con un beso y un abrazo, deseándoles que tengan un buen día y recordándoles que se diviertan.

6) Recibe a tus hijos siempre con un beso y un abrazo, interesándote por si les ha ido bien en el colegio o en la actividad que hayan estado haciendo.

7) No atiendas asuntos de trabajo cuando estás con tus hijos. Eso incluye llamadas, emails, redes sociales y mensajería instantánea, entre otras cosas.

8) Los berrinches de tus hijos suelen ser señales de angustia, no de desafío. Cuando ocurra algo así, relájate y deja lo que estés haciendo para ayudar a tu hijo. Ayúdale a descargar su rabia. Acompáñale si necesita llorar y deja que descargue toda su mochila emocional. Cuando esté listo, anímale a hablar y escúchale.

9) Anímale cuando se enfrente a una tarea difícil. Presta atención a sus miedos y ofrécele palabras positivas y gestos amables.

10) Ríete de sus bromas y gracias, por muy simples que parezcan. Si las bromas faltan al respeto y a las normas de convivencia, dile de buenas maneras porque eso no tiene gracia.

11) Muestra empatía por todas las emociones de tu hijo. Puedes poner un límite a sus acciones, pero no a sus emociones. Todas las emociones son aceptables. Cuando reconoces cómo se sienten tus hijos, fortaleces tu conexión con ellos y alimentas su inteligencia emocional.

12.- Busca un rato diario para jugar con tus hijos a lo que ellos quieran. Deja que vuele su imaginación y sigue sus instrucciones. Da igual que sea breve. Lo importante es que sea diario y que se ajuste a la rutina del niño.

13) Comparte al menos una comida al día con tus hijos. No enciendas el televisor. En su lugar, anima la conversación planteando una pregunta que a tus hijos les resulte interesante.

14) Escucha con compasión las historias sobre los problemas que tiene en el colegio, especialmente los que tengan que ver con los amigos o con la persona que les gusta. Escuchar es uno de los hábitos más importantes para fortalecer la relación con tus hijos.

15) Lee o canta una canción con tus hijos antes de dormir. Si son demasiado mayores para ello, anímale a que lea antes de acostarse e interésate por el libro que está leyendo.

16) Dale a tu hijo un beso de buenas noches. Si necesita hablar, escúchale. Si tiene alguna inquietud, eso le ayudará a conciliar el sueño.

17) Visita a tus hijos para comprobar que están bien antes de acostarte. Aunque ellos no se enteren, eso también refuerza vuestro vínculo.

Janet Fackrell hizo una reflexión muy acertada: “observo sus cabezas, suavemente despeinadas, que duermen sobre sus almohadas, y la tristeza me inunda. ¿He bebido en sus sonrisas y risas y las he abrazado, o acabo de hacer las cosas de mi lista tareas de hoy? Están creciendo tan rápido… Una mañana me despertaré y una de mis hijas se casará, y me preocuparé: ¿He jugado con ellas lo suficiente? ¿He disfrutado la oportunidad de ser parte de sus vidas?”.  El tiempo pasa deprisa. Demasiado deprisa. No lo dejes pasar sin aprovecharlo y fortalece la relación tus hijos.

Elaborado por:

Eva María Rodríguez – 11 abril, 2018

La mente es maravillosa “17 hábitos para fortalece la relación con tus hijos” www.lamenteesmaravillosa.com

Educación en tiempos de COVID-19

La educación es un derecho de todos los niños, niñas y adolescentes independientemente de la contingencia de COVID-19.

La educación es un derecho de todos los niños, niñas y adolescentes independientemente de la contingencia de COVID-19. Las escuelas están cerradas, los maestros y maestras han tenido que cambiar sus clases presenciales a una modalidad en línea, y niñas, niños y adoelscentes están en casa realizando sus tareas y actividades escolares.

En UNICEF México reconocemos el esfuerzo y la dedicación de mamás y papás para apoyar a sus hijos en sus tareas escolares y en el aprendizaje a distancia.

La educación es una forma de brindar estabilidad y seguridad a la niñez ya que ayuda a implementar una rutina, a utilizar su tiempo de forma productiva y así afrontar el trauma, el estrés y el miedo que pueden estar sintiendo a causa de la pandemia.

Por eso es muy importante que los niños, niñas y adolescentes puedan seguir estudiando y aprendiendo desde casa, de lo contrario podría darse el caso que olviden algunas cosas que han aprendido.

Hemos preparado estas recomendaciones para que este difícil cambio en la rutina sea más fácil para niños, niñas, adolescentes, papás y mamás.

1. Cuida la salud emocional de tus hijos e hijas.

Es muy importante que les recuerdes que esta situación es temporal y que si estamos en casa es para cuidarnos nosotros y a los demás. Es normal que sientan miedo o preocupación, por eso es importante crear espacios donde puedan expresar sus emociones, invítalos a que hablen contigo y escúchalos con atención; si no quieren hablarlo directamente contigo, sugiéreles que lo hagan a través de dibujos o escribiendo en un diario.

Por otro lado, es recomendable evitar que estén sobreexpuestos a información sobre la pandemia, es bueno que sepan lo que ocurre, pero puedes explicárselos tú con un lenguaje adecuado para su edad.

Otra forma de cuidar sus emociones es que sigan en contacto con sus amigos o con otros familiares, por ejemplo, con llamadas telefónicas o videollamadas.

En UNICEF México preparamos estos materiales que te serán de utilidad.

2. Establezcan una rutina.

Es importante que en familia acuerden horarios para hacer las tareas escolares y que en ese tiempo tú puedas estar con ellos ayudándoles en lo que necesiten.  Los horarios ayudan a que la familia tenga un sentido de normalidad.

Es importante que sepas que habrá días que niñas y niños no quieran seguir esa rutina y sientan apatía, esto es normal, propicia un tiempo de descanso para que puedan despejarse y después retomar las actividades.

3. No trates de convertirte en maestro o maestra.

La situación es muy complicada y seguramente papás y mamás sienten presión para tomar el rol de maestro, pero no se espera que ustedes asuman este papel ni que el hogar se convierta en una escuela, lo que necesitan niñas, niños y adolescentes es el acompañamiento de sus cuidadores.

En cuanto al espacio, te recomendamos que designen un lugar específico para el aprendizaje tanto para que los niños puedan tomar clases a distancia como para que mamás y papás puedan apoyarles en las tareas en el horario que hayan decidido en familia.

Puedes visitar estos sitios de la Secretaría de Educación Pública de México para más información:

https://www.aprendeencasa.mx/aprende-en-casa/

https://www.gob.mx/sep

4. Revisa que tengan todo lo necesario.

Verifica que tengan la conectividad adecuada para tomar clases a distancia o que el canal de televisión donde tus hijos toman clases se sintonice bien.

Después revisa que tengan los útiles escolares como cuadernos, lápices, colores, etc., así como los dispositivos necesarios como el teléfono, una pantalla o una tableta.

Finalmente revisa el plan de estudios porque no esperamos que papás y mamás recuerden todo lo que aprendieron en la escuela por lo que te recomendamos que, si no sabes alguna cosa específica cuando estés ayudando a tus hijos e hijas con la tarea, recurras a las fuentes recomendadas por la escuela y a otras fuentes confiables de información, esto es muy importante, recuerda que en internet hay muchos sitios que no son seguros para niñas, niños y adolescentes, es por eso que tu supervisión es fundamental en estos momentos.

5. Regula el tiempo.

Niñas, niños y adolescentes tienen diferentes periodos de concentración y atención, los más pequeños pueden concentrarse unos 20 minutos mientras que los adolescentes tienen un periodo de atención de 45 minutos o más.

Por eso te recomendamos que, al hacer las actividades educativas con tus hijos e hijas, procuren no pasar más de los tiempos que mencionamos arriba sentados y enfocados en un mismo tema ya que los niños pueden aburrirse y perder la concentración.

En los horarios que hayan establecido en familia, deben considerar los periodos de descanso.

6. Fomenta el ejercicio y otras actividades.

Niñas, niños y adolescentes pueden aprender de muchas formas, por eso es bueno que además de las actividades académicas, fomentes que realicen alguna actividad física como yoga, ejercicio, que bailen o hagan otra actividad guste. Si lo hacen en familia ¡es aún mejor!

Jugar es divertido, pero también es un derecho de niñas y niños que ayuda a su desarrollo físico y cognitivo.

Finalmente, pueden aprovechar el tiempo para hacer manualidades, leer un libro, aprender otro idioma, entre otras muchas actividades.

Elaborado por:

UNICEF  “Educación en tiempos de COVID-19” https://www.unicef.org/mexico/educacion-en-tiempos-de-covid-19


	

Las palabras tienen mucho poder sobre los niños

Todo lo que le digo tiene un poder y un peso enorme

En la relación que tengo con mi hija cada día me doy cuenta de que todo lo que le digo tiene un poder y un peso enorme sobre sus actitudes y comportamiento. Cuando ella era aún muy pequeñita, no me daba cuenta del poder que tenía mis palabras. Hoy entiendo por qué todas las veces que le pedía que ordenara sus juguetes, ella no lo hacía. En lugar de decirle lo que tenía que hacer, yo insistía en decirle “qué desordenada eres”. La que lo hacía mal era yo.

La influencia de los padres es imprescindible. El niño aprende a saber quién es a partir de su relación con sus padres. Nadie puede descubrirse a si mismo si no hay un contexto amor y de valoración.

Cómo reconocer las buenas actitudes de los niños

Tardé en darme cuenta de que no estaba enseñando a mi hija a que fuese ordenada. Al revés, la estaba poniendo un “rótulo” de desordenada. Los niños son así, creen en absolutamente todo lo que les decimos. Es más, se “visten” de los calificativos, buenos o malos, con los que les titulamos, algunas veces. Como los adultos, los niños también cometen errores y fallas, pero solo los padres que son capaces de controlar sus impulsos, pueden ayudarles a superarlos.

“Eres un trasto”, “qué vago eres”, “eres un miedoso”,… son apenas algunas de las cosas que algunos padres resaltan una y otra vez en sus hijos, y que solo fomentan lo contrario de lo que ellos esperan de sus pequeños. Para conseguir que los niños sean responsables, disciplinados, felices y ordenados, es necesario motivar y despertar en ellos una acción positiva en todas sus tareas. Y no solo eso, el ejemplo cuenta un montón. Es siempre mejor sorprender a los niños haciendo y diciendo algo bueno de ellos qué exigirles una actitud para la cual no les hemos preparado ni educado. Más vale las buenas palabras a los hijos, que solo reproches y riñas.

Así que hay que tener mucho cuidado con lo que se dice a los niños. Un buen ejercicio sería hacer una reflexión sobre cuál ha sido la última vez que hemos “aplaudido” una buena actitud o un buen comportamiento de nuestros hijos. Hagamos un listado de las cosas buenas y malas que hacen ellos. Lo bueno nos indicará en lo que estamos acertando, mientras lo malo no solo puede indicar las debilidades de nuestros hijos, como también y sobretodo, nuestros errores y descuidos en su educación. ¿Cómo lo ves?

Elaborado por:

Vilma Medina,  Directora de GuiaInfantil.com “Las palabras tienen mucho poder sobre los niños”,  www.guiainfantil.com

21 ideas creativas y educativas para hacer con los niños y niñas en casa

Hemos iniciado un periodo excepcional de reclusión en las casas como medida de contención para hacer frente al coronavirus.

Estos días serán un gran reto para la vida familiar pero también pueden ser una gran oportunidad. Aprovechamos para corresponsabilizar a los niños promoviendo su participación en la organización de los horarios y las rutinas familiares. Es importante mantenerlas en lo posible, aunque habrá que ser flexibles y tener grandes dosis de paciencia y empatía. Una estrategia útil y participativa puede ser crear un calendario con dibujos y franjas horarias para establecer qué tiempo dedicaremos a las tareas del hogar, a las tareas escolares, a jugar, a trabajar (en el caso de los adultos que puedan teletrabajar), a dormir, a las pantallas, etc. En este artículo encontrarás más consejos generales para organizarse.

Además, creemos que es esencial estimular el juego libre el máximo tiempo posible, ya que es a partir de este que los niños crecen y se desarrollan con más naturalidad y salud. Una buena manera de estimular el juego libre es tener los espacios de juego preparados, quizás por diferentes rincones de actividad y poner música ambiental relajante para ayudar a la fluidez del juego y la concentración de los niños.

Aparte de estas premisas generales, aquí tenéis nuestras 21 ideas creativas de actividades, juegos y experimentos para que sean unos días divertidos y con infinidad de oportunidades para aprender, crecer y convivir con buen humor:

1. Hacer Manualidades

Los momentos para crear pueden ser muy enriquecedores para los niños y niñas para que desarrollen su creatividad, la psicomotricidad fina, la paciencia y la tranquilidad. Las manualidades tienen muchos beneficios. Dependen de la edad de los niños serán más adecuadas unas técnicas u otras. Es importante tener en cuenta que deberían ser ratos de manualidades poco dirigidas, apelando a la libertad creativa y de expresión de los niños y dejándolos experimentar con los materiales sin miedo. Y, como madres y padres, intentar no restringirnos mucho por el miedo a que ensucien… tendremos que limpiar entre todos y todas cuando se termine la actividad ?.

Se pueden plantear diferentes estrategias: o (1) preparamos un armario, cajón o caja con todos los materiales necesarios para manualidades diversas y que los niños vayan explorando todas las posibilidades, o (2) empezamos por un material inicial y cada día aportamos un material nuevo en la caja. De esta manera vamos dosificando las posibilidades creativas.

Podemos utilizar materiales o técnicas como: mandalas, pinturas de dedos, témperas, acuarelas, tizas, colores pastel, plastilina, cera moldeable, barro, papiroflexia, decopach, purpurina, pegatinas y washi tape, brazaletes con hilos de bordar, lanas, materiales reciclados, títeres con calcetines, pintar piedras, hacer móviles con maderas… ¡imaginación y creatividad al poder!

2. Álbumes de fotos

A los niños más grandes los podemos encargar que estos días preparen aquellos álbumes de fotos que hace tiempo que queremos hacer y nunca encontramos el momento,… que seleccionen las imágenes, las impriman, las peguen en una libreta, que hagan comentarios… o sino en formato digital. Así también entrenan sus competencias digitales. Con los más pequeños y pequeñas podemos preparar de manera casera juegos de mesa tipo memory con las fotos de la familia o los amigos cercanos.

3. Leer cuentos, libros y cómics

Sacamos el polvo en la biblioteca de casa y favorecemos la lectura de cuentos ilustrados, cómics o libros. Si los que tenemos en casa ya los hemos leído muchas veces, tratamos de hacer algún intercambio con amigos / as o vecinos / as, siempre evitando aglomeraciones, según las recomendaciones de salud. También podemos buscar el e-libro en formato digital, o comprar alguno por internet.

También podemos buscar audiolibros en formato mp3, en castellano o inglés en Spotfy u otras plataformas de audiolibros online. Escuchar historias sin ver las imágenes ayuda a desarrollar la imaginación y la riqueza interior de los niños.

4. Mucha música

Aprovechamos estos días caseros para que los niños y niñas disfruten de la música. Escuchamos música de todo tipo, cantamos juntos, tocamos instrumentos improvisados, hacemos lugar en el salón de casa para poder bailar. A los niños les encanta compartir ratos de baile y expresión corporal con los adultos, y debemos tener en cuenta que a lo largo del día tendremos que ir combinando ratos de actividades más movidas y físicamente intensos con ratos más tranquilos. El baile y la música son una buena oportunidad.

¿Has jugado al juego de las canciones encadenadas? Puedes comenzar a practicar en familia, ¡ya veréis qué divertido!

5. Compartimos hobbies o aficiones

Si te gusta coser, hacer ganchillo, hacer bricolaje, modelismo, puzzles gigantes o tienes otras aficiones que se pueden hacer dentro de casa tal vez es el momento de compartirlas con tus hijos e hijas y que puedan empezar a practicar por su cuenta. Ten en cuenta su edad y valora si son actividades adaptadas que pueden hacer con cierta autonomía y de manera segura.

Quizá puede aprender a coser un porta bocadillos. En Pinterest o Youtube encontrarás un montón de tutoriales.

6. Un rato de videojuegos o pantallas …

Durante el día habrá momentos para todo… Tenemos que pactar unos horarios o unos tiempos de pantalla en función de la edad (incluyendo videojuegos, móviles, tablets, dibujos animados, televisión). Con los niños más pequeños que aún no saben leer la hora en un reloj recomendamos usar un reloj de arena para que sea más visual y claro el paso del tiempo. Debemos tener en cuenta las recomendaciones de los expertos como la regla del 3-6-9-12 de Serge Tisseron.

La OMS en 2019 hace unas recomendaciones en cuanto al uso de pantallas en la infancia que dicen que los niños menores de 2-3 años no deben utilizar las pantallas ni mirar la tele, y que a partir de 2 años como máximo una hora diaria. Pero además del tiempo de pantallas tendremos que controlar la calidad de lo que ven o con lo que juegan: que no haya contenidos violentos, sexistas ni racistas y que sea adecuado a la edad de los niños.

A partir de estas premisas, desde Fundesplai te recomendamos, por ejemplo, 13 videojuegos y apps sobre cambio climático.

7. Juegos de mesa

Los juegos de mesa son muy interesantes para profundizar en diversas habilidades y capacidades. Te recomendamos especialmente los juegos de mesa cooperativos porque proponen un reto colectivo y favorecen el juego sin violencia ni competitividad. Los juegos de mesa en general y especialmente los cooperativos son una gran herramienta educativa para que favorecen el trabajo en equipo y habilidades como la concentración, la estrategia, etc.

8. Cocinar en familia

Cocinar en familia es muy divertido y enriquecedor. Estimula los aprendizajes y la convivencia. Si podemos, aprovechamos estos días para hacer todo tipo de recetas con los niños y niñas: ensaladas, macedonias, galletas, pasteles, etc. Y a partir de 8-10 años pueden empezar a cocinar solos recetas sencillas y seguras. Estos días que los niños y niñas pasarán muchas horas en casa pueden ser ellos los chefs de la familia, ¿no?

A partir de la cocina y de las recetas los niños pueden entrenar la creatividad y muchas capacidades y habilidades como la lectura, la escritura, las matemáticas, los volúmenes, los pesos, la psicomotricidad fina,… podemos entrenarnos en técnicas de cocina casera, al hacer yogures, amasar pan o hacer germinados de semillas para las ensaladas.

9. Juegos de movimiento o grupo

Estos juegos son adecuados para familias numerosas o para jugar todos juntos adultos y niños y niñas. Cada día debemos estimular los juegos de movimiento aunque sea por dentro de casa. Puede buscar ideas en nuestro banco de recursos o seguir estos ejemplos:

  • Escondite por las habitaciones
  • ¿La habitación a oscuras o el famoso «cuarto oscuro»
  • El juego de las películas
  • Ocultar objetos o juguetes para la casa y jugar al «frío o caliente»
  • Carreras de gusanos, boca abajo, por el pasillo
  • El juego de las sillas cooperativas
  • Pica pared
  • El twister

10. Hacer cabañas dentro de casa

¿Quién no ha soñado de pequeño con una cabaña en la sala de su casa? ¡A los niños les encantan las cabañas! Les podemos ayudar a construirlas y después dejarlos jugar con calma y dejar volar la imaginación, o si son bastante autónomos/as les preparamos el material y ellos mismos pueden construirla.

Podemos utilizar sofás, sillas, mesas, mantas, camas, sábanas, cajas de cartón… las posibilidades son infinitas y ¡el juego y la diversión también!

11. Proponer un reto cada día

Podemos proponer un reto diario, e incluso plantearlo como calendario de sorpresas en el que cada mañana descubrimos el reto. Algunos de los retos podrían ser (según la edad):

  • Hacer alguna de las actividades mencionadas anteriormente.
  • Preparar un regalo casero por los abuelos y abuelas u otros familiares.
  • Hacer una torre bien alta con todas las piezas de construcción que tengamos por la casa hasta conseguir tocar el techo.
  • Hacer una fila en el suelo de calcetines encadenados, ¿cuántos metros será de largo?
  • Escribir una carta o hacer un dibujo para un amigo de la escuela (¡y enviarle por correo postal!).
  • Inventarse una canción con letra divertida que hable de nuestra familia.
  • Ordenar los juguetes y elegir los que no usamos para dar o vender de segunda mano.
  • Contar cuántos objetos de color azul hay en toda la casa.

12. Hacer yoga, meditación y relajación

La práctica del yoga tiene muchos beneficios para los niños: mejora la concentración, el aprendizaje, la atención, el autoconocimiento, el control de la respiración, la relajación, el equilibrio, etc. Durante estos días puede haber ratos donde los niños y niñas puedan practicar yoga o meditación. Basta una estera y alguna guía útil. ¿Conoces el juego del Eduioga? Una buena combinación de yoga y juego de cartas. Aquí puede ver una demostración de yoga para niños.

También se recomienda la práctica de la meditación consciente. Con el libro Tranquilos y atentos como una rana puede aprender a hacer meditación en familia.

13. Comunicarnos con los amigos y amigas

Debemos tener presente que para nuestros hijos e hijas las amistades son muy importantes. El hecho de que la escuela esté cerrada y que se limiten las actividades colectivas durante unos días puede hacer que los niños se sientan más solos o inseguros, y que se debiliten sus interacciones sociales.

Podemos aprovechar los contactos de WhatsApp con las otras familias para intercambiar vídeos, audios e imágenes de las actividades que hacemos. Seguro que podemos compartir ideas y favorecer los vínculos de amistad. A partir de 10 años podemos practicar las vídeo conferencias mediante diferentes plataformas y a 3 o 4 bandas para ir favoreciendo las competencias digitales y comunicativas.

14. Las tareas domésticas

Estos días en casa también pueden ser una buena oportunidad para consolidar hábitos o implicar a los niños en los aspectos de la vida cotidiana y las tareas domésticas. Aparte de la cocina hay muchas otras tareas que los pueden hacer sentir muy útiles y responsables. Del mismo modo que en las colonias dedicamos un tiempo a lo que llamamos «servicios», en casa también podemos establecer unos criterios de quién se hace responsable de cada tarea. En función de la edad que tengan pueden responsabilizarse de: poner y quitar la mesa, poner el lavavajillas, lavar los platos manualmente, poner la lavadora, tender la ropa, barrer, fregar, limpiar los cristales, quitar el polvo, guardar la ropa los armarios …

15. El baúl de los disfraces

Podemos organizar una caja, baúl o armario con disfraces de todos los tipos y tamaños para que puedan experimentar. Podemos añadir ropa y complementos de adultos: ¡a los niños les encanta que la ropa les vaya grande! Sombreros, gorras, pañuelos, cinturones, collares, zapatos, telas de diferentes tamaños y colores… ¡todo vale! ¡Imaginación al poder!

Si colocamos el baúl de los disfraces cerca de un espejo y además les proporcionamos pinturas de cara, ¡será aún más divertido!

16. Circuitos de canicas

Los circuitos de canicas o bolas estimulan el desarrollo de la creatividad y la imaginación, además de favorecer la concentración, la paciencia, la organización espacial y el desarrollo del pensamiento matemático y físico. Además, ayudan a entrenar la psicomotricidad fina y la coordinación mano-ojo. Actualmente hay muchas marcas comerciales de juguetes que tienen circuitos de bolas. Recomendamos sólo los que son de madera o materiales reciclados.

Pero te animamos a que ayudes a tus hijos e hijas a crear circuitos de canicas caseros y pasar un buen rato creándolos y luego usándolos.

17. Otras creaciones con material reciclado

Podemos utilizar todo tipo de materiales reciclados; cajas de cartón de todos los tamaños, papel de periódico, tetrabricks bien limpios, botellas, tapones de plástico, etc. para construir objetos, juguetes o inventos. Por ejemplo; fabricar un barco, un castillo, una granja, una cabaña, una torre, un renacuajo, una máscara, un coche, un cohete, bolas de malabares, … Usamos la imaginación y a partir de los materiales reciclados y un poco de pintura y pegamento podremos crear hasta el infinito.

18. Experimentos científicos

Los niños pueden practicar inventos científicos en casa bajo la vigilancia de los adultos. A partir de experiencias más o menos sencillas, adaptadas a la edad de los niños, pueden descubrir y practicar principios básicos de la química, la física, la biología, la geología, las matemáticas,… ¿no has intentado hacer un volcán con vinagre y sosa? ¿O experimentar con el sonido haciendo un teléfono con botes de yogur? O plantar legumbres en algodón húmedo para que germinen?

19. Juegos en la bañera

Hasta los 8-9 años jugar y experimentar en la bañera puede ser muy estimulante y divertido. En el caso de los niños pequeños, debemos extremar la vigilancia en el momento del baño. Pero estos días podemos apelar a nuestra creatividad e inventar baños originales con burbujas, o el agua teñida de colores con colorante alimentario, o con música de fondo, o con muñecos y barcos para hacer juego simbólico… Atención, pero vigilad el consumo de agua y no llenéis demasiado las bañeras ni con demasiada frecuencia.

20. Hacer teatro

En algún rincón de la casa podemos montar un escenario improvisado, colgar una cortina y favorecer que los niños hagan obras de teatro y desarrollen sus capacidades escénicas. También podemos montar un teatro de títeres y fabricar títeres de dedo y que ellos y ellas se inventen las historias. Los niños y niñas mayores pueden preparar un buen guión, el material para la decoración, el vestuario, el maquillaje, la música, etc …

Otra opción es hacer teatro con sombras chinas, primero tendremos que recortar las formas en las cartulinas, preparar la sábana y adelante con la creatividad para inventar una buena obra.

21. Practicar la escritura creativa

Estos días dan mucho para escribir… las historias que van surgiendo y que nos podemos imaginar a raíz de la situación excepcional que estamos viviendo. Podemos aprovecharlo para despertar nuestra creatividad y ponernos a escribir. Tendremos que tener en cuenta la edad de los niños e ir combinando dibujo con escritura. Escribir o inventarse historias es una buena manera de canalizar las emociones; el estrés, la angustia… y despertar también el humor y el espíritu crítico.

¿Qué podemos escribir?

  • Un diario de cada día del confinamiento: podemos pegar fotos o hacer dibujos de todo lo que vamos haciendo y (según la edad) de las noticias del día de seguimiento de la pandemia.
  • Cartas a las personas que queremos, especialmente a los abuelos y abuelas que están solos en casa o confinados en residencias,… después les podemos hacer una foto para enviar por WhatsApp ?.
  • Historias de ficción que nos inventamos; con los menores de 6 años podemos crear álbumes ilustrados sin letra o con poca letra.
  • Cómics.
  • El juego de las historias encadenadas: una persona escribe una frase, dobla el papel y deja sólo una o dos palabras a la vista, a partir de las cuales la otra persona tiene que continuar la historia. Luego la segunda persona vuelve a doblar y deja sólo una palabra a la vista, y así sucesivamente. Quedará una historia bien alocada!

También puedes remover en las redes sociales y descubrir muchas otras propuestas y  pasa el confinamiento lo mejor posible.

Elaborado por:

Núria Gassó Pérez-Portabella, El Diario de la Educación “21 ideas creativas y educativas para hacer con los niños y niñas en casa”,  www.eldiariodelaeducacion.com.

Importancia de la familia

La familia es considerada universalmente como la unidad básica que supone una profunda unidad interna de dos grupos humanos: padres e hijo.

La Organización de las Naciones Unidas reconoce y afirma la importancia de la familia como un lugar privilegiado para la educación, y con el objetivo de aumentar el grado de concienciación acerca de los temas relacionados con la familia

La familia es el lugar donde nacemos y crecemos, encontramos protección y seguridad, ella es la célula en donde las personas resuelven sus necesidades de protección, compañía, alimento y cuidado de la salud. La  familia es la encargada de propiciar que el niño se desarrolle como miembros de un grupo social, con un sentido de pertenencia, con capacidad de entender y respetar la cultura de su grupo.

La influencia de los padres es imprescindible. El niño aprende a saber quién es a partir de su relación con sus padres. Nadie puede descubrirse a si mismo si no hay un contexto amor y de valoración.

Los sociólogos sostienen que hay tres anillos para la formación de la persona: la familia, el Colegio y la sociedad. Hoy en día la familia compone el anillo que tiene más poder. Es aquel que absorbe a los otros dos anillos.

La importancia de la familia radica en que es el primer grupo a la que un individuo pertenece, por tanto es el primer grupo donde se aprenden reglas, pensamientos, costumbres y reacciones; la familia es una institución en donde se aprenden valores, comportamientos y una educación básica como la que desprenden rutinariamente el núcleo familiar

Elaborado por:

Materna Argentina “Importancia de la Familia”, Materna www.materna.com.ar

 

Recuerdos que nuestros hijos nunca van a olvidar

No es lo material, es lo invisible por lo que te recordarán siempre.

Llegó febrero y con este mes el pretexto perfecto para ponernos sentimentales, sensibles, sensoriales, cursis, amorosos y amistosos para celebrar el mes del amor.

Este artículo está dedicado a los recuerdos que se convierten en “esos” momentos que cuando te detienes y piensas en ellos te sale una sonrisa desde lo más profundo de tu ser.

Detente un momento a reflexionar sobre los momentos especiales de tu vida, ¿recuerdas algún olor, color, emoción o sensación?, ¿Qué personas están de manera permanente en tus recuerdos?, ¿Cuáles son esos momentos que nunca olvidarás?

A continuación, te dejo una lista de momentos que conforman recuerdos dignos de recordar:

1. Momentos Especiales: esas pequeñas situaciones que marcan la diferencia entre unos días y otros. Momentos en los que estás con atención plena a tus hijos, sin celulares y sin interrupciones de cualquier tipo como: cantar una canción, jugar un juego de mesa, bailar ó escuchar música, tocar algún instrumento, colorear algún dibujo, caminar juntos, observar el atardecer en fin… existen un sinfín de actividades que pueden originar un momento especial y hacer que se guarden en la memoria afectiva para siempre.

2. Enseñarles algo con ternura y paciencia: todo lo que se enseña de esta forma a los hijos deja una huella INVOLVIDABLE e IMBORRABLE, desde peinarse, atarse las agujetas, bañarse, tejer, bordar, doblar su ropa, tender su cama, prepararse su chocolate caliente por la mañana, hacer galletas o un pastel hasta realizar algún oficio como carpintería, plomería o algo básico de electricidad. Estas acciones se convierten en recuerdos que atesoramos en nuestra vida adulta. Tal vez no recordemos las palabras que nos dijeron para enseñarnos, recordamos y mantenemos lo que nos hicieron sentir con esas lecciones de vida.

3. Los viajes y los paseos: estos nos dan la maravillosa oportunidad de convivir lejos de la rutina y lo cotidiano. Viajar nos permite vincularnos aún más como familia y resolver juntos las eventualidades que cada viaje ofrece. ¿Recuerdas algún viaje que hayas hecho de pequeño con tus padres?, ¿cómo te sentiste?, ¿conservas alguna foto que te recuerde ese momento?, ¿aprendiste algo?.

4. Las bromas y los juegos: Cada familia posee características diferentes, algunas no pierden nunca el estilo y otras se dan permiso de perderlo en la privacidad de su hogar. Algunas bromas de pronto se convierten en tradiciones, por ejemplo: 28 de diciembre. Recuerdo con mucho cariño preparar alguna broma en familia para ese día desde poner de acuerdo a testigos para que tuviera más peso la broma y todo fuera más real. ¿Tienes en tu familia algo que los identifique por su sentido del humor?

5. Pláticas profundas: pláticas en las que como papás te das el tiempo para conversar y “resolver el mundo”. Es en la adolescencia en donde este tipo de pláticas logran este nivel de profundidad y una de las maneras más efectivas para iniciarlas es comenzar compartiendo anécdotas propias, conflictos actuales, adversidades y nuestra forma de resolverlos. En ocasiones queremos y exigimos a nuestros adolescentes que nos cuenten sus dudas y secretos a manera de entrevista en donde el padre interroga y el hijo responde. Ojo lo anterior solo genera bloqueo y resistencia ya que la comunicación se vuelve unidireccional, en cambio cuando convertimos la conversación en una plática donde las dos partes opinan y cuentan aspectos personales, la comunicación se vuelve hacia los dos sentidos generando un ambiente de confianza. Reflexiona lo siguiente: ¿Cuándo fue la última vez que platicaste de manera profunda con tus hijos o con tus padres?, ¿Recuerdas algún consejo?, ¿Cómo te sentiste?

6. Hacerlos sentir capaces: Esos momentos en los que confías en tus hijos y les transmites esta idea. Cuando hacemos sentir capaces a los niños les generamos confianza y fortaleza. “El impacto de las palabras de los padres es un elemento de fortaleza o debilidad que arrastras a lo largo de tu vida”.

Estos puntos engloban parte de lo que emocionalmente permanece en nuestra alma, en nuestras emociones. Es duro darse cuenta que realmente ningún punto requiere de algo material. Cuando se trata de enriquecernos emocionalmente y crecer el ser humano es mucho más profundo que cualquier videojuego con la última tecnología o el celular más actual que sin duda ofrecerán un buen momento de diversión, pero OJO éste vendrá con VIGENCIA y no con PERMANENCIA en nuestros recuerdos. Apostemos nuestro tiempo a generar recuerdos que se perpetúen la vida emocional de nuestros hijos, nunca es tarde para comenzar.

Elaborado por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Mi actitud, ¿Tu veneno?

Errores y Preocupaciones más frecuentes en la educación de los hijos

Este artículo es una recopilación de los errores y preocupaciones más frecuentes con las que los terapeutas contendemos en consulta. No está por demás decir que si bien todos ejercemos nuestra paternidad con la mejor intención, ésta es a veces insuficiente para construir un esquema emocional fuerte y equilibrado en nuestros hijos.

A continuación te expongo 4 puntos que a mi parecer son los más interesantes y frecuentes:

1. Anteponer las emociones por encima de los hijos, por ejemplo “estaba de malas”, “no tengo dinero”, “es muy difícil ser madre y padre a la vez”, “estoy cansado”, “no puedo más” etc… Todas estas justificaciones nos hacen operar desde la emoción y no desde la razón. OJO No tomes decisiones permanentes basadas en emociones temporales.

2. Educar a nuestros hijos de acuerdo a nuestros miedos, complejos y traumas. No hay peor idea que esta, cuando educamos con miedo convertimos a los hijos en víctimas de sus circunstancias. Existen complejos que desarrolla nuestra mente que merecen incluso un premio de creatividad. Si consideras que tus emociones te rebasan al momento de educar, tal vez sea tiempo de acudir a un especialista.

3. Sobreproteger a los hijos, lo anterior obstaculiza el desarrollo de los niños y proviene directamente de la necesidad del padre de proteger no del hijo de ser protegido: es el padre el que NECESITA sobreproteger y no el hijo el que necesita esta sobreprotección. ¿Cómo darnos cuenta de que estamos sobreprotegiendo a nuestros hijos? cuando haces algo por tu hijo que por etapa de vida y por edad ya debería de hacer solo, la ironía de todo esto es que todo el mundo se da cuenta de que estás sobreprotegiendo a tus hijos menos tu. Esta actitud llega a ser tan tóxica que los niños se vuelven mimados, consentidos y berrinchudos y los coloca en un camino de vulnerabilidad social ya que a nadie le caen bien los niños sobreprotegidos enfatizo a nadie le caen bien los niños sobreprotegidos. Estudios sociales recientes muestran que el mayor índice de niños que sufren bullying en las escuelas son los que padecen sobreprotección.

4. Tener actitudes de compensación con los hijos: comprándoles lo que quieren o permitiéndoles lo que no se debe permitir. Los papás que trabajan fuera de casa suelen tener este tipo de actitudes para mitigar su culpa de “no estar”. No caigamos en pobretear a los hijos, de pronto escucho frases como: “es que pobre de mi hijo, su papá no quiere saber de él”, “pobrecito de mi hijo trabajo todo el día y solo lo veo en la noche, ni modo que llegue a regañarlo”, el victimizar a los nuestros los hace perder su poder interior y nuevamente justificar nuestras conductas poco formativas. El pobreteo es el elemento número 1 de la anti-resiliencia, si quieres bloquear el crecimiento resiliente de tu hijo para que sea capaz de resolver las adversidades que la vida le pone hazlo víctima.

Comencemos a responder y no a reaccionar, la sutil diferencia está en que la respuesta es proporcional, ecuánime, tranquila, prudente y pensada por el contrario la reacción es impulsiva, berrinchuda, voluntariosa, agresiva y se genera desde el enojo.  Lo anterior se puede lograr a través del control de nuestras propias emociones y desde nuestra conciencia de posición en la vida adulta, de hacernos responsables. No se trata de reprimir el enojo o la tristeza, se trata de saber sentirla con el propósito de hacerlo en PRO de la salud mental de nuestros hijos.

Elaborado por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Lo que te persigue desde adentro

No es el entorno, no es la gente, es tu percepción y tus pensamientos.

Todas las emociones son buenas algunas más agradables que otras y nos llevan a un camino de autoconocimiento que nos conectan con lo que necesitamos. El conflicto reside cuando una de las emociones nos “secuestra” y se convierte en nuestro temperamento por lo tanto en nuestro modo de actuar por la vida.

Comencemos por el miedo, es frecuente que las personas que viven con esta emoción de manera permanente se vivan desprotegidos y tengan pensamientos paranoicos como: Si salgo de mi casa algo malo me puede pasar, si les duele el brazo piensan que se los tienen que amputar… constantemente se defienden del medio ambiente porque lo traducen como una realidad amenazante, por lo tanto toman decisiones desde este lugar. ¿Te suena familiar?, ¿Conoces a alguien que esté estacionado en esta emoción? La buena noticia es que existe una emoción que trabaja como antídoto para el miedo y es la CONFIANZA. Atrévete a producirte una realidad digna de vivir una y otra vez, piensa que “lo que viene conviene” y al final lo que pasa termina por acomodarse. Aristóteles decía “si no eres virtuoso finge serlo” la forma atrae el fondo y un día después de ensayar y trabajar en tu persona la confianza te saldrá de manera natural.

Ahora es el turno de la ansiedad, si pudiéramos colocar esta emoción en el tiempo sería el futuro. La ansiedad se apodera de ideas como: ¿Qué va a pasar?, ¿Cómo voy a resolver esta situación?, ¿Qué me van a decir? Es un estado de alarma constante y a nivel corporal las personas con ansiedad manifiestan tensión en  cuello y espalda.

La ansiedad es un estado de alerta constante en el que siempre estás anticipando lo que viene. La persona que vive en este estado posee un nivel de autoexigencia muy alto que no le permite vincularse con los demás.  Una persona muy ansiosa despierta los nervios en los demás e incluso es difícil que tenga amistades profundas ya que busca controlar su entorno. El antídoto de la ansiedad es EL AQUÍ Y EL AHORA aprende a saborear lo que hay, comprende y comprueba que no pasa nada si no controlas todo, te aseguro que serás testigo de cómo la paz llega a tu vida. Un buen ejercicio para fortalecer nuestro nivel de conciencia son las respiraciones profundas y meditar.

La tristeza hace que las personas tengan un filtro de pesadez y apatía. Por ejemplo, con un duelo no resuelto, situaciones emocionalmente fuertes de la vida, enfermedades no superadas, cambios de trabajo etc.…   cuando la personalidad se instaura en esta emoción todo el entorno parece gris.  El antídoto de la tristeza es la ESPERANZA, aquí el que puede ver la luz al final del túnel gana. Es la fuerza de esta emoción que te mantiene de pie y con la fuerza necesaria para poder salir adelante de cualquier situación.

El enojo te ayuda a poner límites con los demás y a protegerte, pero ya cuando te persigue desde adentro te convierte en una persona intolerante, impaciente, super reactiva, todo te lo tomas personal, estás a la defensiva, irritable y peleando. Los que resuelven su realidad a partir de esta emoción son los reyes de la gastritis y de la colitis, cualquier parecido con la realidad es solo una coincidencia. El enojo es una emoción muy empoderada. En muchas ocasiones personalidades débiles y sin recursos se tornan en personalidades violentas y abusan de los demás y mucho OJO porque en los niños especialmente en los varones el enojo es solo una máscara que cubre al miedo.  El antídoto para esta emoción es reconocer tus VULNERABILIDADES y TRISTEZAS de la vida, de esta forma dejarás de “sobrevivir” a la vida, bajarás tus resistencias y comenzarás a fluir de una manera diferente.

Espero que este nuevo año 2020 te ayude a cerrar lo que necesitas para siempre ser la mejor versión de ti.

Elaborado por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía