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Formando personalidades Egocéntricas

«Yo, YO, YO, YO»

Cada día es más frecuente encontrarnos con aplicaciones y desarrollos tecnológicos que nos ofrecen comodidad instantánea al tiempo que nos aíslan de nuestro entorno, volviéndonos más solitarios y egocéntricos, no es coincidencia que la depresión infantil y los trastornos de ansiedad en adultos estén a la orden del día.

La baja tolerancia a la frustración es una consecuencia de literalmente “pedir sin esperar”, por lo que el EGO que es únicamente una fantasía de bienestar y créanme como dicen las mamás: “no tiene llenadera” gobierna nuestra personalidad y nos deja inválidos de conectar con nuestro VERDADERO YO, quien en el fondo es humilde y se nutre de las sensaciones más que de lo material.

¿Cómo se forman las personas egocéntricas?

Las personas egocéntricas tienen una barrera psicológica que les impide actuar con empatía hacia los demás, únicamente ven por su propio bien.

Frecuentemente el origen de este rasgo puede encontrarse en su experiencia familiar, integrado por padres de poca afectividad, que proyectan en sus hijos deseos de grandeza y omnipotencia.

Aquí te presento los rasgos más destacados en las personalidades Egocéntricas.

1. Falsa autoconfianza

A pesar de que la imagen externa del egocéntrico puede aparentar una gran confianza en sí mismo, la realidad es otra. Las personas egocéntricas suelen ser inseguras. Según el psicólogo alemán Erich Fromm, esto se debe a un mecanismo de defensa (1991). Proyectan una autoconfianza artificiosa y parecen convencidos de todo lo que dicen, es por ello que pueden resultar persuasivos y ser capaces de actuar como si tuvieran una gran autoestima.

2. Exceso de autoestima

Se observa que se valoran excesivamente a sí mismos. No obstante, el investigador D.M. Svarkic sostiene que esta actitud puede indicar justo lo contrario: una autoestima frágil que intentan compensar mediante esfuerzos para ser respetados, reconocidos y admirados por las demás personas.

3. Sentimientos de grandeza

La persona egocéntrica cree ser poseedora de grandes talentos y habilidades especiales, y piensa que sus problemas y necesidades solo pueden ser atendidos por personas con gran capacidad y prestigio.

4. Distorsión de la realidad

El egocéntrico solo acepta la realidad que encaja con sus ensueños de grandiosidad. Tiende a no dar crédito o simplemente rechaza aquellos aspectos de su vida que ponen en tela de juicio su prestigio y su imagen de persona perfecta y admirable.

5. No es capaz de reconocer los sentimientos de los demás

La pobre manifestación de sentimientos y gestos afectivos hacia las personas de su entorno (mostrarse sensible le haría sentirse inferior) contrasta con la necesidad del egocéntrico de ser admirado, halagado y respetado.

6. Reacciona de forma excesiva ante las críticas que recibe

Aunque pueda no expresarlo de forma directa, el individuo con personalidad egocéntrica es muy proclive a sentirse ofendido ante cualquier crítica (Kohut, 1972). Considera que los demás no tienen suficiente nivel o autoridad para juzgarle, y que probablemente las críticas se deban a la envidia que despierta. Suelen mostrarse excesivamente susceptibles.

7. Se compara con los demás y siente envidia

Le preocupa sentirse valorado como mejor que los demás. De forma indirecta, la persona egocéntrica expresa sentimientos de envidia, ya que no es capaz de aceptar el éxito ajeno. Tampoco son capaces de aceptar la ayuda de otra persona. Este último punto es paradójico, puesto que a pesar de que necesitan recibir elogios y respeto por parte de los demás, se muestran incapaces de aceptar ninguna clase de ayuda.

Estos son algunos de los rasgos que constituyen la personalidad egocéntrica, sin duda y muy en el fondo son personas que parecen nunca estar satisfechas con nada, no adquieren compromisos fuertes y ni saben como mantenerse estables en relaciones sentimentales.

Atentar contra su EGO es una tarea difícil pero no imposible, si quieres conocer más a fondo la construcción de esta personalidad te dejo una referencia que estoy segura será de mucha utilidad.

Referencia:
Montealegre, R. (1994). El lenguaje egocéntrico en la psicología contemporánea polémicas e investigaciones. Revista latinoamericana de psicología, 26(1), 111-128.

Elaborado por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

¿Comprendemos los adultos el Duelo Infantil?

“El duelo es el pasaporte que nos saca del sufrimiento y permite que el dolor pase”

Jorge Bucay

El duelo infantil es muy diferente al del adulto, y la manera de expresarlo es variable en cada niño y en cada edad. Constantemente la información que los padres proporcionan al niño sobre la muerte es escasa, tardía y equivocada. Además, en un intento fallido de proteger al hijo del sufrimiento, suelen ocultar sus emociones negando el impacto de la muerte, lo cual impide al niño expresar sus propios sentimientos favoreciendo la aparición de dificultades y problemas psicológicos presentes y futuros.

¿Qué es el duelo?

El duelo se puede definir como el conjunto de representaciones mentales y conductas vinculadas con una pérdida afectiva, cuyo objetivo es aceptar la realidad de la pérdida y adaptarse al nuevo entorno. En el niño el proceso de elaboración del duelo vendrá determinado por la etapa evolutiva del desarrollo en que se encuentre, por su temperamento, su entorno social y particularmente por la actitud de los adultos que le rodean. Diversos estudios en psicología demuestran que los niños a los que se les informa de una muerte inminente, que son alentados a expresar sus sentimientos sobre la futura pérdida y que participan en el cuidado del enfermo, superan el duelo mucho mejor que aquellos que, por estrategia compasiva, son separados del familiar moribundo y de los rituales funerarios.

¿Cómo entienden la muerte los niños y cómo manifiestan su duelo?

Según la etapa madurativa en que se encuentre el niño, será distinta la manera de entender el concepto de muerte y la forma de expresar su duelo.

  Primera infancia (desde la lactancia hasta los 3 años de edad). Los niños tan pequeños obviamente no comprenden el concepto de muerte, pero sí de abandono o separación percibida como amenaza a su seguridad y bienestar. Ante la ausencia de la figura materna, presentarán inicialmente reacciones de llanto, inquietud y actitudes de alerta que con el tiempo darán paso a un estado de apatía.

  Niños de 4-6 años. En estas edades, los niños tienen un concepto limitado de la muerte y creen que es algo provisional y reversible. Además, predomina el “pensamiento mágico” de que los deseos pueden hacerse realidad, por lo que es necesario reiterarles lo ocurrido y su significado con un lenguaje claro y sencillo.

Aparecen con frecuencia los siguientes mecanismos de defensa: conductas de regresión (enuresis, succión del pulgar), angustia de separación, miedo a morir, perplejidad (preguntan reiteradamente por el fallecido, sobre cuándo va a volver), negación de la realidad, aislamiento y ambivalencia (parece no afectarles la pérdida y responden con preguntas o afirmaciones inadecuadas). Suelen sentir rabia por el abandono y lo expresan proyectándola hacia sus familiares y mediante juegos agresivos, travesuras, irritabilidad, o pesadillas.

  Niños de 7-12 años. En este grupo cabe destacar el hecho de que ya se diferencia la fantasía de la realidad, y también están presentes los sentimientos de culpabilidad. Puede ocurrir que el niño tenga habilidades para comprender la muerte, pero no para afrontarla adecuadamente. Entre las respuestas adaptativas más frecuentes se encuentran la negación (manifestada en comportamientos agresivos o excesivamente eufóricos en un intento de aislarse del dolor que no soportan), la idealización del fallecido, la culpabilidad (en niños que no pueden expresar la tristeza que sienten), el miedo y la vulnerabilidad (enmascarada en hostilidad), y la adquisición de un rol adulto (hermanos mayores cuidando de los pequeños).

Resolución del duelo

Los tiempos de resolución del duelo suelen ser más cortos en los niños y lo habitual es que éste se resuelva en pocos meses, si bien en algunos casos puede prolongarse e incluso producirse reagudizaciones. Se considera resuelto el duelo en una familia cuando existe la capacidad de recordar a la persona fallecida sin llorar ni desconcertarse y cuando se consiguen establecer relaciones nuevas y aceptar retos vitales.

Actividades para ayudar a los niños a elaborar el Duelo

1) Los cuentos son un gran recurso para ayudar a los niños a transitar por esta dolorosa etapa. Constantemente los niños se proyectan, es decir, se identifican con el personaje de la historia y asimilan recursos y estrategias que tal vez no veían viables.

Aquí les dejo una recomendación de mis favoritos:

Vacío
Julieta tiene una estrella
¿Dónde está el abuelo?
El Árbol De Los Recuerdos

2) Animar a los niños a hablar de la muerte y a expresar lo que sienten. Los niños pequeños pueden pensar que pronto les tocará morir a ellos o a otros familiares. Si los niños perciben que sus emociones son aceptadas por su familia, las expresarán más fácilmente y resolverán antes su duelo. Una buena fórmula para ello podría ser expresarse de la siguiente manera: “Si tienes ganas de llorar y estar triste a solas, me parece muy bien, pero después de estar así durante un rato, sería bueno que hablaras con alguien de cómo te sientes. Si quieres, puedes compartir tus sentimientos conmigo, aquí estoy para escucharte”.

3) Escribir un diario con los recuerdos que quieren mantener de la persona que falleció al tiempo que escriben su progreso día con día les ayudará a los niños a documentar sus emociones y ver el avance que tienen.

No debemos olvidar que el duelo infantil es diferente del adulto, por lo que los niños no suelen expresar sentimientos de tristeza o apatía, sino generalmente cambios de humor, disminución del rendimiento escolar, problemas de sueño o alimentación.

Si estas interesado en conocer más del tema te dejo una referencia bibliográfica que te puede ayudar. En caso de sentir que la situación está fuera de tus manos no dudes en contactar a un profesional.

 

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Primeros Auxilios Emocionales

¿Cómo ayudar en una situación de crisis emocional?

Diana Arreola TorresMtro. Psicopedagogía

Una de las preguntas más frecuentes que recibo en el consultorio y que particularmente encuentro muy interesante es ¿Cómo poder ayudar a las personas en caso de crisis? y ¿Cómo reaccionar para literalmente no estorbar?, pues bien, en momentos de incertidumbre, dolor y agonía nuestra actitud se puede convertir en un eslabón o en una carga para la persona que está viviendo un mal momento.

He recopilado varias ideas que estoy segura serán de ayuda para saber actuar ante una contingencia emocional.

Pregunta qué quieren de ti
En una situación de dolor, duelo o tristeza una de las primeras preguntas que deberías hacer es: ¿qué puedo hacer por ti? Esta pregunta es clave para poder ser un verdadero apoyo emocional incluso mucho más que el indagar lo que ha pasado y sacar tus conclusiones frente a la persona en cuestión. Dale prioridad al bienestar de la persona y no a tu curiosidad.

Escucha lo que se te dice 
Saber apoyar es también saber escuchar y ofrecer la contención necesaria que la otra persona requiere para poder liberar sus tensiones. No tomar un rol activo en ofrecer estrategias y liderar la situación es fundamental. Apoyar es mostrarse dispuesto a ayudar a la otra persona, escuchar sus necesidades y no saturarla con consejos. Lo más importante que puedes hacer es practicar la escucha activa, es decir, hablar menos que la otra persona y hacerlo para que sea ella la que, si quiere, pueda expresarse.

No menosprecies los silencios
Como sociedad le hemos hecho muy mala fama al “silencio” con la frase de silencio incómodo, cuando en realidad lo que el silencio ofrece es maravilloso y terapéutico, es en el silencio cuando realmente podemos escuchar nuestros pensamientos. No tenemos por qué sentir incomodidad si el tiempo que pasas dando apoyo a otra persona está lleno de silencios: es normal. La compañía física es fundamental y las palabras son algo secundario casi siempre. Transmítele a la persona que para ti no hay ningún problema en permanecer largos ratos sin decir nada. Así no tendrá que actuar por compromiso durante tu presencia.

Llorar es liberador
Parece absurdo tener que decirlo, pero nunca está mal recordar esto. Hoy en día llorar está mal visto, sobre todo en el caso de los hombres, sin embargo, es un mecanismo presente en todas las culturas que sirve para descargar tensiones, agotar al organismo y, en cierto modo, aliviarse. También es un buen momento para estrechar lazos por medio del abrazo, ya que este contacto físico puede hacer que de ese momento en adelante la persona que está triste se sienta más protegida y libre de expresar los pensamientos y sentimientos que la afligen.

Da un lugar a su intimidad
Prestar apoyo emocional a alguien no significa que forcemos a la otra persona a revelar todos los motivos de su tristeza a cambio de tu compañía. Una cara de este sentimiento de aflicción es verbalizable, pero hay otra que irremediablemente queda en la intimidad y es subjetiva, o bien la persona prefiere no revelarla. Es importante respetar eso.

Observa los detalles importantes
Alguien que pasa por un mal momento es capaz de pasar mucho rato cavilando sobre lo que le pasa o centrándose en sus emociones y, por ello, es capaz de olvidar cosas importantes de su día a día. Si puedes, procura estar ahí para fijarte si esta persona está pasando por alto cosas importantes tanto en su planificación del día a día como en los pequeños gestos y movimientos que pueda hacer.

Respeta su deseo de soledad
Hay muchas personas que prefieren estar solas cuando están tristes. Por eso, no te sientas presionado en estar al lado de ellas digan lo que digan y hagan lo que hagan. Dejándoles un espacio puedes estar ayudando a que se recuperen y, en todo caso, siempre puedes aclarar que pueden contar con tu compañía en cualquier momento si en algún momento les apetece.

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

#yodoygraciaspor

“Recuerda que Vasconcelos siempre será tu casa”

Diana Arreola TorresMtro. Psicopedagogía

Con cariño para:

Luis Emilio, Javier, Ana Paula, Jesús Eduardo, Rebeca, Erika, Enrique, Aranza, María José, Tania, José Antonio, Erin Faith, Maximilian, José Carlos, Alejandro Ramón, Luisa, Kevin, Natalia, Juan David, Ana Sofía, Marcelino, Fernando Daniel y José Leobino.

Se terminó otro ciclo escolar, para unos es simplemente la culminación de un grado lleno de experiencias como: exámenes, lápices perdidos, suéteres sin nombre, risas, mochilas rotas y estuches sin cierre que ansían las vacaciones con el fin de descansar y recuperar fuerzas para cambiar de grado. Para ustedes alumnos de 3° de secundaria significa la culminación de una etapa, escuela, maestros, instalaciones, rutinas, uniformes etc… un sinfín de recuerdos.

Esta vez el artículo del mes está dedicado a ustedes como generación y hoy les voy a platicar del agradecimiento. Cuentan una hermosa anécdota en la que un día los alumnos de Galileo Galilei le preguntaron: “Maestro; usted ¿cuántos años tiene? a lo que respondió: “Yo tengo como 18 aproximadamente”, los alumnos se rieron y le respondieron: “Maestro, pero vemos su barba blanca y sus canas ¿Cómo es posible que tenga 18?, Galileo lo miró fijamente y le dijo: “¿Te refieres a los años que tengo o a los que ya pasaron? Porque biológicamente tengo 65 años, pero en realidad los que tengo por delante son 18”.

Tener una perspectiva de la vida como Galileo Galilei, estoy segura les harátomarse las cosas con más calma en muchos sentidos, irónicamente de estaforma los viejos se vuelven jóvenes y los jóvenes se vuelven viejos.

Analicen y tomen en cuenta el tiempo que tienen por delante que aún es mucho. Con los años que ya pasaron en realidad podemos hacer muy poco, los que tenemos por delante están llenos de oportunidades. Prepárense, estudien, duden de los expertos y de los libros, crezcan en curiosidad, sean testigos de lo extraordinario en un día ordinario, tengan ambición por conocer más sin olvidar quienes son y las bases que Vasconcelos ofreció para ustedes con tanto amor y dedicación.

Con los años que ya pasaron en realidad podemos hacer muy poco, los que tenemos por delante están llenos de oportunidades. Prepárense, estudien, duden de los expertos y de los libros, crezcan en curiosidad, sean testigos de lo extraordinario en un día ordinario, tengan ambición por conocer más sin olvidar quienes son y las bases que Vasconcelos ofreció para ustedes con tanto amor y dedicación.

La gratitud es un fuerte contribuyente a nuestra capacidad de ser más fuertes, más resilientes. Ustedes hoy ¿De qué están agradecidos?, Agradezcan hoy lo que tienen y también lo que NO tienen, créanme que la fuerza interior crece en la carencia y no en la abundancia como se cree vulgarmente.

No se permitan creer que las cosas buenas de la vida únicamente le pasan a la gente con suerte, constrúyanse un mundo ideal ahora que está de moda Aladín, OJO sin creer que lo “merecen todo”, exijan lo mejor y ofrezcan de ustedes mismos siempre lo mejor, recuerden que para obtener resultados extraordinarios hay que hacer esfuerzos extraordinarios.

Se viene una de las mejores etapas en la vida: “La prepa” pregúnteles a sus papás si dudan… amores, desvelos, alegrías, angustias, ilusiones, grupos sociales abiertos y cerrados, materias interesantes y aburridas, salidas, permisos, consecuencias, castigos, redes sociales usadas a su favor y en contra al igual que descargas hormonales con ventajas y desventajas en fin… una completa aventura.

En momentos de duda y vulnerabilidad sean humildes y recurran a sus padres, en ellos encontrarán las mejores palabras de aliento y consuelo. No olviden su voz interior, el origen de su conciencia, escuchen y sientan las llamadas de alerta en su cuerpo. Esta voz creció en ti desde que eras un niño y ha sido testigo de tu transformación hasta hoy solo hace falta detenerse a escucharla te aseguro que descubrirás un poder infinito dentro de ti lleno de sabiduría.

Me despido deseándote que continúes tu camino con seguridad y confianza en ti mismo, agradeciendo hoy tu posición en la vida y la oportunidad que tienes hoy para elegir tu rumbo.

Recuerda que Vasconcelos siempre será tu casa.
¡Hasta pronto!

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Construyendo una Plataforma Emocional

“Estar conscientes de nuestra etapa, es vivir con consciencia nuestro piso.”

Uno de los temas más populares en el momento es sin duda la comunicación asertiva y efectiva entre padres e hijos. Como padres estamos en la constante búsqueda de dominar este reto acudiendo a pláticas, conferencias, cursos y talleres que de manera paralela nos hacen trabajar con nuestro niño interno complementando nuestro “Edificio de la personalidad”. En este edificio interior completamos tareas y aprendizajes no importa si es por medio de una religión, yoga, budismo, ciencia, arte; no importa el camino, lo fundamental es mantenernos en movimiento hacia una mayor conciencia, un crecimiento que nos dé la esperanza de que todo tiene un sentido evolutivo como decía Buda: mover nuestro vehículo de conciencia.

Anamar Orihuela en su afamado libro “Transforma las heridas de tu Infancia” nos propone una analogía muy interesante acerca de como construir el edificio de la personalidad en nuestros hijos y para ayudarte a imaginarlo te invito a realizar el siguiente ejercicio: Vamos a imaginar que tu personalidad es como un edificio de cuatro pisos, con características distintas, necesidades, tareas y potencialidades. Aunque son diferentes, juntos conforman el edificio de tu personalidad que te permite operar en esta vida y crecer como individuo. Cada uno se define de la siguiente manera:

Piso 1: Yo Tierra. Sensorial, niño: Somos como una semilla bajo la tierra llenándose de los nutrientes necesarios y creando las bases y raíces de lo que será una plataforma fundamental de la identidad.

Piso 2: Yo Agua. Emocional, adolescente: Es fundamental el acompañamiento respetuoso de los padres, dar espacio, pero sin soltar por completo. Es propiciar libertad, pero con seguridad y atención. Aquí es como un nuevo nacimiento, pero al mundo por sí mismos.

Piso 3: Yo Aire. Mental, adulto joven: La tarea de esta etapa es asumir la responsabilidad de mis elecciones y actos, cumplir con mis compromisos, desarrollar autonomía en mis actividades, aprender y expandir mi mente con el conocimiento, estructurar mi tiempo, tener atención selectiva y autorregulación.

Piso 4: Yo Fuego. Conciencia, adulto generador: Ser líder de uno mismo nos permite acompañar mejor a los demás. Esto te lleva a una posición más adulta y compasiva, con menos apego, menos hambre, menos deseo de poder, éxito, reconocimiento. Eres más simple y genuino en todo.

Estar conscientes de nuestra etapa, es vivir con consciencia nuestro piso. Definitivamente a lo largo de nuestra vida pasamos por varias etapas dolor, pérdidas, tristezas, armonía, engaño, amor y desamor que nos forman en nuestro verdadero YO haciéndonos seres únicos.

Como padres podemos motivar a nuestros hijos a crecer y asumir nuevos retos y responsabilidades que cada piso tiene a lo largo de la vida.

En familia les propongo realizar el siguiente ejercicio:

  1. Dibuja en una hoja tamaño carta o en una cartulina un cuadrado dividido en cuatro niveles como si fuera el edificio.
  2. A cada piso ponle un color con el que te sientas identificado, imágenes o frases que te recuerden esa etapa.
  3. Escribe las “necesidades” importantes para ti en cada etapa, lo que no tuviste, lo que te hizo falta, lo que crees importante o con lo que te identificas.
  4. Agradece a tu alrededor lo que tienes y “honra” tu historia con tus carencias y excesos, finalmente estas combinaciones son el resultado de quién eres HOY.

Elegir ser padres es educar, dar y amar sin deuda. Es proteger, dar estructura y crear sentido de pertenencia. Educar a un hijo es estimular lo mejor de él, permitir que lo mejor se exprese y crear las condiciones para que se desarrolle y aprenda, para compartir, dar y recibir lo que esta vida tiene para él.

Espero este ejercicio te ayude a hacer conciencia de tus etapas de vida y las necesidades que has cumplido y cargado en cada transición.

Referencia:
Orihuela, A. (2016). Transforma las Heridas de tu Infancia. Penguin Random House. Grupo Editorial.

 

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

Y tú ¿Cuántos tienes?

“Los juegos de la mente que nos impiden ser felices”

Diana Arreola TorresMtro. Psicopedagogía

La FELICIDAD es una de las emociones más valoradas y atesoradas en la actualidad, como seres humanos constantemente nos encontramos en esta búsqueda, sin embargo, muchos de nosotros tenemos hábitos que sabotean esta meta. ¿Te has preguntado porque la mente nos puede jugar de manera contraria?, pues bien, existen emociones que ayudan a compensar a la mente para no vivir en un constante estado de euforia escindidos de la realidad que nos gobierna.

La mente puede generar escenarios futuros que nos hacen pensar que podemos controlar lo que va a pasar, de igual forma puede agregar sensaciones, colores, imágenes, emociones de recuerdos pasados distorsionando lo que ya vivimos. El encargado de filtrar todas esas emociones es nuestro querido punto medio que es el “aquí y el ahora” entre más identifiques lo que sientes y tengas capacidad de comunicarlo de manera asertiva, tu contacto con la realidad te va a convertir en un constante protagonista de tu propia historia.

Existen algunos hábitos que No nos permiten encontrar nuestra felicidad de manera plena:

  1. Compararse con los demás: cuando nos comparamos con los demás nos alejamos de ver las cualidades y oportunidades que nosotros tenemos.
  2. No apreciar lo que tenemos.
  3. Dejar que el miedo o el odio te controle: Cuando estas dos emociones permanecen en nuestras reacciones de manera constante. Nos formamos una realidad reactiva, llena de reacciones que nacen del impulso y no de respuestas que nacen de la conciencia.
  4. Vivir pensando en el Pasado y en el Futuro: Hay que utilizar el pasado no como “sofá” sino como “trampolín”. La ansiedad es la protagonista del pasado, mientras que la incertidumbre del futuro. Cuando no sabemos convivir con el aquí y el ahora nos desvinculamos de nosotros mismos.
  5. Tratar de CONTROLAR lo que no está en tus manos: los seres humanos en realidad no podemos controlar la mayoría de las cosas que continuamente suceden. Tener verdadera conciencia de esto nos acerca al estado de la calma y tranquilidad.
  6. Dejarte atrapar por la CULPA: Existen personalidades dependientes de la “culpa” y los efectos secundarios que tiene como posicionarse como víctima en la vida.
  7. Rodearte de gente Tóxica: Estar con personas que constantemente lastiman tu integridad o que tienen comentarios negativos acerca de los demás cuando no están frente a ellos.

Desde pequeños naturalmente buscamos la perfección y sensaciones de bienestar. No perdamos de vista que como padres de familia el “Adulto a cargo” somos nosotros, por lo tanto, conocernos y medir nuestras respuestas es un reto que constantemente tenemos por delante.

Espero hayan hecho conciencia e identificado algunos de estos hábitos que los alejan de sentirse bien con ustedes mismos. Recuerden que el cambio nos pertenece y forma parte de nuestra responsabilidad. Si nosotros no estamos bien mentalmente no podemos educar hijos mentalmente saludables.

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

BIMUN INTERNACIONAL 2019

Exitosa participación de la delegación Vasconcelos en el BIMUN INTERNACIONAL 2019. Participaron 600 delegados y se dieron 10 premios y Vasconcelos se trajo tres..

Premio a la mejor argumentación
  • Heber Vazquez Calvillo
  • Max Hernández de la Hoz
  • Premio de Liderazgo
  • Angel Carcoba de la Vega

¿Cómo fomentar la responsabilidad en nuestros hijos?

“No siempre estarás motivado, tienes que aprender a ser disciplinado”

Vidal Schmil

Crecer entre filtros es hoy una realidad desvirtuada que nos permite mostrar una cara quien realmente NO SOMOS. Sin bien tecnológicamente estos han avanzado considerablemente, les aseguro que todavía no tienen la cobertura que los padres necesitamos. James Bridle es su conferencia TED “The nightmare videos of childrens You Tube” destaca que en la mayoría de las aplicaciones el contenido de los filtros está siendo monitoreado por un robot y lo único que en realidad filtra es el contenido de las palabras en los títulos de los videos y no el contenido en si. De tal forma que es muy fácil para nuestros hijos hoy ligar un video de los ya famosos “huevos sorpresa” hasta un video semipornográfico de “Mickey Mouse”. Esta es una situación verdaderamente alarmante ya que muchos de los problemas en internet tienen que ver con las personas que están detrás produciendo estos contenidos, osea la fuente a la cual es difícil llegar y conocer, que con la tecnología en sí. Hay que tener en cuenta que por más bueno que sea un filtro cuando un niño ó adolescente tiene la inquietud de involucrarse en una situación riesgosa a espaldas de sus padres, con el conocimiento que tienen hoy de la tecnología tiene un 80% de probabilidades de tener éxito.

Las pequeñas tareas y obligaciones de los niños deben estar siempre adaptadas a su edad. El sentido de la responsabilidad se entrena a través de situaciones sencillas y cotidianas, que pueden darse en la casa o en la escuela, y a través de la relación que el pequeño tenga con sus padres, profesores y amigos.

Enseñar a nuestros niños a ser responsables es esencial para cultivar su autoestima y seguridad. La realización de tareas en nuestra casa también los estimula cognitivamente y les ayuda a desarrollar la motricidad fina.

Cuando enseñamos a un niño a ser responsable, le estamos ayudando a ser autónomo, a tener mayor fuerza de voluntad, a creer en sí mismo, a ser disciplinado, etc. Aspectos fundamentales en el crecimiento de los niños.

El sentido de responsabilidad se adquiere a través de la experiencia y de la práctica. Las personas aprendemos a ser responsables, o a no serlo, desde la primera infancia. Por eso, es muy importante incorporar pequeñas tareas, obligaciones y deberes en el día a día de nuestros hijos.

¿Cómo transmitir o enseñar responsabilidad a los niños?

A la hora de enseñar deberes, obligaciones y responsabilidades a los niños, es importante que expliquemos claramente al pequeño qué es lo que se espera de él o de ella y la importancia que tiene lo que está haciendo.

Cuando nosotros como padres de familia rescatamos la IMPORTANCIA que tienen los hábitos dentro del hogar estamos reforzando el sentido de autonomía en nuestros hijos y de manera progresiva ellos comienzan a realizar las cosas con la intención de cuidar su cuerpo, por ejemplo, con el hábito de bañarse, su salud con el hábito de una buena alimentación etc…

Lo anterior es casi una pregunta obligada que nos hacen los padres de familia a las personas que nos dedicamos a trabajar con niños: “¿Qué debo hacer para que mi hijo se meta a bañar sin discutir?, ¿Qué método debo seguir para que se quede sentado a la hora de la comida?, ¿Debo premiar cada conducta positiva que tiene dentro de la casa? Sin duda son preguntas muy interesantes, pero en realidad no existe un método maravilloso que realmente funcione si los niños que estamos educando no saben cual es el propósito y la importancia que tienen sus actos.

Nuestro papel como madres y padres es ser comprensivos, pacientes y tolerantes. Debemos ser coherentes, respetuosos y claros a la hora de comunicar a nuestros hijos qué es lo que esperamos de ellos.

A medida que los pequeños van aprendiendo o interiorizando estas nuevas responsabilidades, debemos valorar si es necesario ir incorporando nuevas tareas, deberes o, por el contrario, debemos centrarnos afianzar aquellas que están adquiriendo.

A medida que vaya creciendo, se incrementará la importancia de las obligaciones y deberes de los niños. Es importante recordar que los padres somos su ejemplo, por lo que siempre debemos poner en práctica aquello que intentamos enseñarles.

“Un niño responsable no necesita que sus padres le digan lo que tiene que hacer. Un niño responsable es capaz de valorar las diferentes situaciones en las que se encuentra, y tomar, de forma independiente, una decisión adecuada”. Vidal Schmill (2009).

Aquí les dejo unos tips para ayudar a fomentar la responsabilidad dentro del hogar, estoy segura serán de mucha ayuda.

1- Deja que lo haga a su manera
De esta manera será más fácil que el niño pase de la obediencia a la responsabilidad. Permitirle al niño hacerlo a su manera fomentará su sentimiento de orgullo y logro y promoverá la responsabilidad.

2- El punto medio entre la permisividad y la sobreprotección
Por ello es importante decidir cuando es apropiado acercarse a ellos o darles espacio para que lo hagan a su manera. Esto depende de la madurez del niño, la conducta que ha tenido en el pasado con respecto a la responsabilidad en general y en esa tarea en particular.

3- Realización de acuerdos familiares
Se pueden realizar acuerdos e incluso contratos escritos relacionados con las tareas a realizar y los deberes u obligaciones del niño. Llegar a acuerdos en los que toda la familia esté implicada puede ser una buena forma de prevenir conflictos.

4- Reforzar conductas responsables
La recompensa no debe ser material, sino que con una sonrisa, un gracias o un abrazo es suficiente.

5- Anímale a tomar decisiones
Ayudándoles a tomar decisiones y que se hagan cargo de ellas se fomentará la responsabilidad.

6- Fomenta que se haga cargo de las consecuencias de sus acciones y decisiones
Ser responsable de lo que hacemos implica también asumir las consecuencias de nuestros actos. Si hacemos cosas que no debemos, o nos equivocamos debemos asumirlo y llevar a cabo acciones de reparación.

Nunca es demasiado tarde para fomentar valores, recordemos que los papás realmente exitosos son los que generan hijos independientes.

Extraído del libro:
Cline, F., & Fay, J. (2014). Parenting with love and logic: Teaching children responsibility. Tyndale House

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía

¿Cómo ayudar a nuestros hijos a fortalecer sus amistades?

“Reforcemos sus talentos para que crezcan como personas seguras y capaces”

Ramón J. Sender.Pro Acrobat

Las relaciones sociales que se inician en la infancia son unos de los mayores aprendizajes que nos preparan para establecer vínculos de amor, respeto y amistad en la vida adulta. Tener amigos ayuda a los niños a ser autónomos e independientes con respecto a sus familias.

Durante esta hermosa etapa es normal que nuestros hijos atraviesen diferentes etapas de comportamiento, de pronto están muy felices con actitudes positivas y menos resistencias para hacer las cosas, de repente no quieren ir a la escuela, están tristes, desafían y debaten cualquier indicación. Lo anterior se debe a que su estructura de personalidad se está constantemente formando y consolidando.

Esto sucede también en las relaciones personales, un día son parte de un grupo y al otro día simplemente no. Lo anterior genera mucho conflicto especialmente en los padres de familia ya que ser testigo de estos acontecimientos en la vida social de nuestros hijos nos abre la huella de rechazo no resuelta que cargamos “literal” desde nuestra historia.

He aquí algunos consejos para que nuestros hijos puedan relacionarse de forma saludable y fortalecer sus amistades.

  1. Incentiva a tu hijo a hacerse amigo de personas de diferentes ambientes, orígenes, edades e intereses con quienes se sienta a gusto y se la pase bien. Dale el ejemplo en la medida de lo posible, teniendo amigos y conocidos de diferentes edades, ambientes y tipos.
  2. Anima a tu hijo a conocer los gustos e intereses de otras personas, lo anterior le abrirá una puerta a la diversidad y tolerancia.
  3. Ayuda a tu hijo a expresar sus emociones AMATE (Amor, Miedo, Alegría, Tristeza y Enojo) con la estructura de los Mensajes YO por ejemplo: Yo siento Amor, cuando…, porque…, te pido… Lo anterior le ayudará a transmitir eficazmente lo que siente.
  4. Expresar aceptación: La simpatía juega un papel fundamental, ya que los niños más aceptados por sus compañeros de clase se diferencian por ser mucho más sensibles a las iniciativas de otros niños, es decir, aceptar lo que otros proponen.
  5. Repartir el Protagonismo: La atención es sin duda una de las cuestiones más valoradas en los niños. Ayuda a pasar el micrófono a los demás tomando turnos para hablar y participar en los juegos. Si observas que tu hijo presenta dificultades en este aspecto un juego que puede ser de gran utilidad es “Simón dice”.

Los padres somos en gran medida modelos de referencia para nuestros hijos y la forma en la que nos relacionamos es muchas veces determinante de acuerdo con lo que les transmitimos. No restemos importancia a los acontecimientos que viven socialmente dentro de la escuela ya que el ambiente escolar es la segunda esfera más importante de desarrollo.

Reforcemos sus talentos para que crezcan como personas seguras y capaces, sin duda el autoestima juega un rol muy importante en nuestra vida social. Si comenzamos en nuestra casa a crear una plataforma fuerte de nutrición emocional, valores y talentos crecerán con una mayor capacidad para resolver adversidad y conflictos de la vida cotidiana.

Espero esta información sea de utilidad para ti y tu familia.

Elaborador por:
Diana Arreola Torres
Mtro. Psicopedagogía