Mentiras: Realidad o Fantasía

By octubre 17, 2016Bienestar Integral

“Nada es verdad ni es mentira, todo depende del cristal con que se mira”.

William Shakespeare

La educación y formación de nuestros hijos es un reto constate que todos los padres de familia afrontamos día con día. Se requieren de habilidades, estrategias y valores para ayudarlos a hacer frente a las diferentes situaciones que se irán encontrando a lo lago de sus vidas. Es necesario que como personas nos conozcamos a profundidad para actuar de manera congruente en todo momento. Para introducir el tema de las Mentiras como parte del desarrollo normal en los niños, es necesario conocer el significado conceptual de la palabra.

  • Mentira: para la Real Academia Española (2001) consiste en la manifestación contraria a lo que se dice, hace, cree ó piensa.

Según el diccionario de psicología (1985), mentir es expresar lo contrario a la verdad, aun sabiendo que no es cierto, lo cual no permite un juicio válido desde el punto de vista psicológico. Tomando en cuenta lo anterior nos podemos preguntar lo siguiente: ¿En qué momento las mentiras en nuestros hijos son parte de una mera fantasía o realidad? ¿Hasta qué punto como padres de familia podemos tolerar las mentiras? ¿Cómo poder diferenciar la intensión de las mismas? ¿Por qué mi hijo miente? etc … estas son solo algunas de las preguntas más frecuentes entre los padres de familia. Primero conoceremos los tipos de mentiras según Ekman que, a mi percepción, nos brinda una clasificación clara y precisa de los tipos de mentiras.

  • Mentira piadosa: busca el beneficio del propio autor a una tercera persona. La intención es no herir los sentimientos de otra persona.
  • Mentira imitativa: Este tipo de mentira nace de la convivencia con personas que utilizan la mentira para excusarse o como herramienta para autoprotegerse. En estos casos los niños consideran que la mentira es algo correcto y aceptable.
  • Mentira social: Suele tener lugar en conversaciones donde el niño conoce las expectativas del interlocutor y no quiere defraudarle. El niño busca complacer y “quedar bien” con el otro.
  • Mentira utilitaria: Tiene lugar cuando el niño la utiliza para conseguir algo, aún sabiendo que no está bien. Puede darse cuando no perjudica a nadie más, o puede ser que sea para posicionarse delante de otros.
  • Mentira antisocial: nace de la malicia y se encamina a satisfacer sus instintos y necesidad de defensa, puede ser inspirada por el odio, la vergüenza y los celos.
  • Mentira defensiva: se dan para evitar castigos o evitar que salga a la luz alguna acción o comportamiento incorrecto.

Y la pregunta del millón: ¿Por qué mi hijo miente? Pues bien… es fácil y complejo de entender a la vez. Los niños mienten cuando sienten que están invadiendo su intimidad, también pueden producirse mentiras para mantener distancia, cortar conversaciones ó cambiar el rumbo de la conversación. Según Moya (1993) las mentiras en las primeras etapas se definen de la siguiente manera:

3 años de edad: la mentira en los niños no es intencional, la falta de lógica les genera una incapacidad de distinguir entre lo real de lo irreal. Aun es pronto para distinguir entre imaginación, fantasía y realidad.

De los 3 a los 6 años: aparecen las “pseudomentiras”, los niños inventan relatos que incluso les divierten mucho.

Después de los 7 años: aparecen las mentiras intencionadas que provocan una distorsión de la realidad, faltando a la verdad para obtener algún beneficio. Es vital estar en constante comunicación con nuestros hijos, conocer sus intereses, sus amigos, a los padres de los amigos, su color favorito, su canción preferida etc… lo anterior nos permitirá conocer un poco más el ambiente en el que se encuentran inmersos. De esta manera podremos afianzar nuestros vínculos con ellos y evitar que utilicen recursos que se puedan volcar en su contra.

Recordemos que la honestidad es un valor que se transmite desde el hogar. Así pues, en función de lo anteriormente mencionado concluyo compartiéndoles que definitivamente las Mentiras son una Realidad ó una Fantasía dependiendo de la etapa de vida en la que se encuentren nuestros hijos.

Bibliografía Baum, H. (2003). No he dicho ninguna mentira. Barcelona: Ediciones Oniro S.A.

Elaborado por: Diana Arreola Torres

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