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La actitud es una pequeña cosa que marca una gran diferencia.

Winston Churchill

En la actualidad nos enfrentamos a una variedad de modelos educativos con diferentes metodologías. Lo anterior muchas veces nos trae certezas y confusiones que como padres de familia debemos afrontar y decidir. Hoy sabemos que nuestros hijos aprenden de maneras diferentes y que por lo tanto poseen un potencial distinto.
Gracias a los avances de neurodesarrollo que hemos tenido con respecto al aprendizaje sabemos también que contamos con nuestros Trastornos del Desarrollo que hoy en día tienen un diagnóstico y por lo tanto un tratamiento.

Les quiero presentar el por así decirlo, nuevo Trastorno del Aprendizaje conocido como TANV alias: “Trastorno de Aprendizaje No Verbal”.

El Aprendizaje “NO verbal” o procedimental, es el sistema de memoria implícita que sustenta la adquisición y uso de rutinas y habilidades motrices, cognitivas e interactivas. Supone un ahorro del trabajo consciente y la atención, y facilita la fluidez de la conducta (Narbona, 2009.)

Los TANV conforman un grupo de trastornos de  aprendizaje, de etiología poco clara en la mayoría de los casos, pero se considera un síndrome neurológico como resultado de un daño o déficit funcional en las conexiones neuronales del hemisferio derecho, el cual se encarga de integrar la información procedente de las áreas sensoriales y dar una respuesta global. Por tanto, este trastorno engloba déficit primarios en la percepción táctil y visioespacial, en las habilidades de coordinación psicomotora y el procesamiento de la información no verbal (táctil, visual y perceptiva.) (Rigau-Ratera et al., 2004.)

  • Las manifestaciones neurocognitivas del este trastorno serían:
  • Dificultades para enfrentarse a situaciones nuevas.
  • Adquisición dificultosa de habilidades motrices y de percepción rápida global.
  • Dificultades en la coordinación psicomotora.
  • Buen desarrollo formal del lenguaje y del pensamiento basado en el lenguaje verbal.
  • Dificultades  visioperceptivas y de orientación espacial.
  • Disfunciones sociocognitivas.
  • Dificultades académicas.
  • Problemas comunicación no verbal.
  • Uso inadecuado de la pragmática verbal.
  • Dificultad de comprender las claves no verbales de la relación social (gestos, miradas, intencionalidad, doble sentido, ironía…).
  • Déficits en la cognición social.
  • Dificultades en lectura y escritura (lentitud de los procesos de descodificación y codificación).

Cuando se está ante una sospecha de un posible trastorno de aprendizaje no verbal, hay que llevar a cabo una exhaustiva evaluación psicopedagógica y neuropsicología que recoja el rendimiento en pruebas tanto de funcionamiento verbal como ejecutivo.
Jarque (2010), por su parte, describe que los alumnos con TANV suelen tener mal rendimiento en tareas de orientación espacial (recortar, dibujar, colorear, márgenes, estructuraciónespacial, problemas de orientación) y en tareas de lápiz y papel (caligrafía, aspectos grafomotrices, dificultades en la pragmática lingüística) pero destacan por la riqueza de vocabulario, información que acumulan y capacidad de razonamiento lógico-verbal. De esta forma, suelen destacar en lengua (por ejemplo, en ortografía), matemáticas, lengua extranjera o en ciencias cuando se les permite otros formatos que no sea sólo el escrito-visual.
Su rendimiento lingüístico-verbal es muy bueno, a diferencia de los alumnos con TDAH que suelen mostrar puntuaciones bajas y dificultades en las áreas de razonamiento lógico-matemático, comprensión escrita y oral y dificultades en lengua (ortografía, vocabulario pobre, fallos por omisión y comisión en letras y números).
TANV y el entorno Familiar
Los niños con TANV tienen respuestas conductuales muy lentas, a diferencia de los niños con TDAH que suelen caracterizarse por respuestas impulsivas y precipitadas.
Esto supone un problema en el impacto familiar ya que emplean mucho tiempo a la hora de hacer los deberes, son lentos y muestran torpeza motriz  y manual. La problemática en estos casos a la hora de hacer los deberes no sería por un problema de razonamiento, comprensión lectora, distractibilidad o de falta de concentración en la tarea como en el caso de los niños con TDAH, sino más bien a un problema procedimental y de capacidad psicomotriz y dificultad para procesar la información escrita y visual.
Los niños con TANV no suelen mostrar conductas desafiantes y/o disruptivas, imposiciones a las normas, falta de motivación y/o interés, distractibilidad… como ocurre en el caso de los niños con TDAH, pero sí muestran dificultades a la hora de establecer conductas rutinarias, secuenciales o establecimiento de hábitos y comportamientos automáticos debido a sus déficits en el aprendizaje procedimental automático (tardan más tiempo en automatizar ciertos aprendizajes y requieren de más práctica al inicio de los aprendizajes).
Es necesario establecer el Diagnóstico en manos de un profesional para saber con certeza el tipo de educación que deben recibir los niños con estas características.
Espero la información haya sido de utilidad y si conoces a alguien que tenga estas peculiaridades puedas referirle a un experto.

 

Elaborado por: 
Diana Arreola Torres 
Mtro. Psicopedagogía

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